Autor: Baró Quesada, José. 
   La semana política     
 
 ABC.    22/03/1970.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

LA SEMANA POLÍTICA

Prevaleció informativamente la diplomacia. Los contactos de López Bravo en Norteamérica figuraron a la cabeza de los sucesos políticos. Contactos calificados oficialmente de exploratorios. Diálogos a alto nivel, sin conclusiones definitivas. Importantes, entre otras cosas, par los manifiestos deseos de Nixon de perfeccionar las relaciones hispano-norteamericanas. El rápido viaje de nuestro ministro de Asuntos Exteriores tuvo también características políticas paralelas a la gestión en Washington, que era lo principal. Me refiero a las conversaciones con destacadísimas figuras de la Organización de Estados Americanos y de las Naciones Unidas. Y a la breve escala en Londres, que no fue meramente técnica,

López Bravo remató las diverías declaraciones de su periplo con otras muy interesantes formuladas en Barajas, a su regreso, a tos representantes de la Prensa. Advirtió que no son sólo ideológicos los obstáculos para el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Moscú y Madrid. Está por medio un gran problema de tipo contencioso o jurídico: el del oro español que, en cantidades considerables, se encuentra depositado en Rusia desde hace más de treinta años. La política de carácter social y sindical sobresalió, asimismo, en distintas manifestaciones. El salario mínimo —120 pesetas—aprobado en el Consejo del viernes y otras disposiciones del Departamento que rige Licinio de la Fuente—asistencia sanitaria a los emigrantes y a, sus familiares residentes aquí, y ampliación del régimen de protección a tos subnormales—constituyeron motivos de atención y comentarios por parte de la opinión pública. En ese orden de importancia hay que subrayar la intensa actividad de la Delegación Nacional de Sindicatos a través del ministro García-Ramal y de otras autoridades sindicales. La semana tuvo un signo marcadamente laboral en muchos aspectos. Un signo mas constructivo que conflictivo, sin que esto quiera significar la desaparición de determinadas tensiones.

La Comisión de Agricultura puso punto final en el Parlamento a un proyecta de larga discusión y de escaso interés para el hombre de la calle. Aludo, claro está, a la Les de Caza. Con su dictamen concluyeran los debates de las Cortes hasta el próximo mes de abril, en que se abrirán otros de mucha, carga política. Algunos procuradores dieron a la publicidad sus enmiendas a distintos proyectos de ley. Fanjul, por ejemplo, solicitó que el de Peligrosidad Social sea devuelto al Gobierno. Su enmienda a la totalidad del articulado dio ocasión a diversos pareceres. En esas y otras cosas, entre las cuales figura en primer lugar el asunto Matesa, transcurrieron los obligados días de ocio verbal parlamentario.

Alberto Monreal. titular de Hacienda, salió en una entrevista periodística al paso de los rumores que sobre la peseta corrían. El Jefe del Estado hizo entrega de los premios de natalidad. El Príncipe, acompañado de los ministros del Aire y de Industria, visitó las instalaciones de Construcciones Aeronáuticas, en Getafe, adonde llegó desde el Palacio de la Zarzuela, pilotando un helicóptero. José Luis Villar Palasi, ministro de Educación y Ciencia, dijo que continuará en tu puesto.

La política española acusó generalmente las vísperas, siempre un tanto grises y sosegadas, de las vacaciones de Semana Santa. Cuando ésta finalice volverán a resaltar los temas pendientes y surgirán, como es normal en todo quehacer político, otra» cuestiones de mayor o menor interés.—José BARO QUESADA.

 

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