Autor: J. O. R.. 
   Relaciones Iglesia-Estado     
 
 Madrid.    27/12/1969.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

RELACIONES IGLESIA-ESTADO

"No debe confundirse la regulación de un derecho civil a la libertad religiosa con torcidas interpretaciones que busquen descarada o encubiertamente debilitar nuestra unidad católica". Fueron palabras del ministro de Justicia, señor Oriol Urquijo, en la sesión plenaria de las Cortes del 26 de junio de 1967, en la que se aprobó la ley de Libertad Religiosa por la que se pasaba del régimen de tolerancia al de libertad. Aunque hasta la fecha algunas confesiones no Católicas no se han Inscrito en el Registro que a tal fin existe en el ministerio de Justicia, puede decirse que las más representativas (en cuanto al número de fieles) gozan de un estatuto legal.

De todas formas, no es por esta vertiente por donde han surgido los principales problemas entre Iglesia y Estado. La década de los sesenta se ha caracterizado en nuestro país, como en otras partes del mundo, en una toma de conciencia activa de cierto sector del clero y la jerarquía, que en España han conducido a un cierto enfrentamiento.

Mayo de 1966, con la manifestación en Barcelona de un centenar de sacerdotes por supuestos malos tratos a un estudiante, inicia aquí una nueva forma de contestación que se ira repitiendo en otras ocasiones, especialmente en Cataluña y el País Vasco. Posteriormente, los encierros voluntarios (Derio y el obispado de Bilbao fueron los ejemplos que más llamaron la atención pública) y la ocupación de Iglesias como manifestaciones pacíficas de disconformidad ante determinadas situaciones políticas y laborales, han desembocado en tensiones, en las que la jerarquía intenta mostrarse contemporizadora en espera de un nuevo "modus vivendi" que sustituya al ya caduco Concordato de 1953.

De otra parte, la presencia de obispos en altos Organismos del país y las continuas manifestaciones de catolicidad del Gobierno, que constitucionalmente sostiene que su legislación se inspira en los principios de la religión católica y en la doctrina de la Iglesia, han creado un clima nuevo que hasta no hace mucho fue, aparentemente al menos, de total y entero entendimiento. Hoy aún es noticia la diferencia de criterios entre la Conferencia Episcopal Española y los Sindicatos sobre lo que debe ser una ley Sindical para el mundo del trabajo.—J. O. R.

MADRID 87 DE DICIEMBRE DE 196"

 

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