Autor: Sánchez Mazas, Rafael (***). 
   Paradojas políticas     
 
 ABC.    05/11/1958.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

5 DE NOVIEMBRE DE 1958. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG.

PARADOJAS POLÍTICAS

En Italia, según ya, muchas veces hemos recordado, hay cuatro Estatutos Regionales: el valdostano, el altoatesino (Tirol), el siciliano y el sardo.

Las democracias cristianas son regionalistas o federalistas, lo mismo en Italia que en las otras naciones. Ahora sucede que, en Sicilia, una fracción de los demócratas-cristianos procede con autónoma determinación frente a la Secretaría General del partido, que en Roma preside el mismo presidente del Consejo, honorable Fanfani.

El dicho honorable Fanfani estima, contra la tradición unitaria del Risorgimento—creadora de la Nación y él Estado italianos—, que la unidad de la patria debe hacerse más flexible, acomodante y laxa con las varias autonomías. Lo que, en cambio, no tolera el dicho honorable Fanfani es que la menor autonomía local debilite la unidad disciplinaria del partido. Lo que para la patria se predica con amor, para el partido se condena con rigor. Ello parece contrario a la ley universal de armonía. Si el partido democristiano es parte—como la palabra "partido" ya indica—de la patria italiana y a su servicio está, debe seguir la suerte de esta patria italiana, porque la ley de la armonía exige que las partes sigan la condición y naturaleza del todo. Así, con criterio más razonable y lógico, fue entendido el problema, en sus días, por la C. E. D. A. española, con su democristiana y republicana inspiración, al diversificar el partido en "Derechas Regionales Autónomas", porque la propia sigla que eligió—C. E. D. A.—quería decir eso: "Confederación Española de Derechas Autónomas".

El mayor periódico de Italia, o sea "Il Corriere della Sera", no parece tranquilo—a través de una egregia pluma—con lo que sucede en esa que Goethe llamó "isla Reveladora", hoy "revelada" y "rebelada" por´ obra del honorable Milazzo, presidente de la, Asamblea Regional Siciliana y democristiano insumiso, a la vez, frente a la Secretaría General de Fanfani. Con lo cual, en Sicilia, hoy hay dos Estatutos Regionales: uno, el de la Constitución, y otro, el de la Mafia, renacida con vigor nuevo.

"Cuando viene a menos—dice "II Corriere della Sera"—el sentido de la unidad nacional todo se deshace, todo se disuelve en el marasmo. Si la Democracia Cristiana quiere estar a la altura de sus responsabilidades, deberá reaccionar con la máxima energía contra estas tendencias centrífugas, que amenazan con destruir la Patria. No basta con expulsar del partido a los fautores de la secesión. Es necesario tener el valor de ir más lejos y revisar el error capital de la Constitución. Que es, además, una condición indispensable para reconstruir el Estado, Hoy mismo, el periódico de la Democracia Cristiana recuerda que en el 53 el honorable Milazzo fue expulsado del partido por su actitud separatista. Lo habíamos olvidado. Pero se podía adivinar. Todo se explica."

Lo que no se explica es que ahora le hayan expulsado otra vez. Así no se concluye nunca, señores.—* * *

 

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