Autor: Alós, Juan Domingo. 
 Los cambios de que se habla. 
 Momento de rumores     
 
   12/01/1971.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

LOS CAMBIOS DE QUE SE HABLA

Momento de rumores

LOS rumores de crisis ministerial que comenzaron con los diversos acontecimientos suscitados por el Consejo sumarísimo de Burgos arreciaron al final de la semana última en la que los cambios en el Gobierno se dieron como inminentes. En esta ocasión los rumores se trasplantaron a las páginas editoriales de varios periódicos, principalmente de Madrid v Barcelona, que han comentado la posibilidad de su existencia, la oportunidad de efectuar cambios y la orientación que debía ´seguir la crisis.

ES evidente que en determinados círculos y niveles se registra la vibración que en similares ocasiones se ha advertido en vísperas de cambio. Es también claro que cada uno de nuestros colegas ha aprovechado la ocasión para interpretar, conforme a su orientación más o menos permanente u ocasional, la conveniencia de unos cambios y el sentido de las soluciones. Pero no parece menos patente que una crisis más o menos amplia, con mayor o menor gama cromática aparente, de homogeneidad superior o inferior en grado a la actual, no solucionaría radicalmente los problemas del momento presente. El mismo cuadro sintomático delimitado por el rumor y la presión de la Prensa así lo prueba. El rumor no es otra cosa que el sucedáneo de la información, tanto en cuanto existe como en cuanto la Prensa no tiene otra fuente de suministro que esta especie de mercado negro de la noticia que suple la ausencia de un fluido tráfico informativo Ello demuestra, una vez más, que la ley de Prensa no ha logrado en su aplicación satisfacer el derecho a la información de los españoles que su mismo texto proclama. Y explica la falta de claridad terminológica v expresiva que impide llamar a las cosas por su nombre, obliga a hablar de colores en vez. de instituciones o grupos concretos y contribuye a la confusión, porque expone al lector a interpretar mal lo que se dice entre líneas e impide a quienes son aludidos impune y tácitamente defenderse por la vía legal de la réplica o por el remedio penal de la querella.

ENTRE tanto, lo que se cuece—si es que se cuece algo—está encerrado en los Gabinetes de determinados edificios oficiales, respondiendo a tensiones de carácter interno en las estructuras de poder La misma reunión plenaria del Consejo Nacional máxima representación colegiada del Movimiento, que se denomina constitucionalmente "comunión de los españoles", parece que puede desarrollarse también a puerta cerrada, disminuyendo así la responsabilidad pública de unas intervenciones marginadas de la información.

LA presión más o menos eficaz ejercida en exclusiva a través de las páginas editoriales de la Prensa es otro síntoma que tampoco se puede calificar de positivo. En la práctica, la Prensa resulta ser el único protagonista público en el juego de la opinión ideológica, por la ausencia de una estructura política polivalente de la sociedad. La Prensa en lugar de actuar como caja de resonancia o vehículo de expresión de los grupos existentes en la realidad, pero sin existencia orgánica o legal, o de las instituciones sociales legalmente existentes, pero inoperantes en la actuación política—recordemos las conclusiones del Congreso de la Abogacía celebrado en León—se convierte en lo que, por su naturaleza, no es: instrumento directo y único de actividad política extraoficial. Con lo que se reduce a ser expresión de los escasos elementos que la respaldan, muchos de ellos precisamente oficiales. Mientras, una parte del cuerpo social se mueve en una actitud conservadora que vive del recuerdo e intenta hacerlo a toda costa realidad presente, y otra parte calla por falta de medios de expresión, por temor a manifestarse, por aburrimiento o por calculado abstencionismo, en ocasiones no exento de maliciosa fruición.

LOS cambios ministeriales pueden resultar necesarios convenientes, pero como consecuencia y no como sustitutivo de una reestructuración política y administrativa que extraiga todas las consecuencias favorables a la democratización que ofrece nuestro conjunto constitucional. De no ser así, un nuevo equipo, se mire con el color de cualquier cristal, volvería a encontrarse, en líneas generales, con la misma situación del que se disuelve. Y dentro de unos meses, cada vez menos meses, estaremos ante unos problemas similares.

JUAN DOMINGO ALOS

 

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