Autor: Baró Quesada, José. 
   A puerta entreabierta     
 
 ABC.    28/02/1971.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

LA SEMANA POLÍTICA

A PUERTA ENTREABIERTA

Los secretos ¿el Pleno ¿el Consejo Nacional lo fueron menos, aunque parcialmente ya se conocían, en virtud de los treinta y ocho folios facilitados a la Prensa por el ministro secretario general y vicepresidente de dicho Consejo, tenor Fernández-Miranda. La puerta cerrada del salón de sesiones se entreabrió para esa operación discretamente informativa que el país recibió con discreto interés. Por ella supimos que el ministro comisario del Plan de Desarrollo, don Laureano López Rodó, de viaje en estos momentos por otras latitudes hispano-parlantes, afirmó por su honor que el Opus Dei no es un partido político, y manifestó que a él no le había llevado ninguna apetencia política al ingresar en ese Instituto religioso. También nos enteramos de la postura aperturista del titular de Asuntos Exteriores, señor López Bravo («En España no habrá comunismo, pero tampoco un miserable aislamiento»), y de ¡a actitud contraria de don Blas Piñar. Igualmente llegaron «conocimiento del pueblo, extrañamente llamado soberano desde tiempo» inmemoriales, los contradictorio» argumentos de asociacionistas y antipluralistas y los serenos y rotundos alegatos de quienes postulan la descentralización administrativa, sin merma de la unidad nacional, contra insensatos y antipatrióticos separatismos. Lo más importante, sin duda alguna, la adhesión abrumadora de la Alta Cámara al Ejército, defensor y salvador de España en las coyunturas más difíciles. En él confía siempre la opinión.

El otro tema relevante de la semana fue la conferencia del ex ministro Fraga Iribarne en un ambiente tenso, apasionado, del que participaron incalculables espectadores. En el escenario, cerca del disertante, que dijo muchas y muy descarnadas cosas, se hallaban el almirante Nieto Antúnez y los señores Díaz Ambrona y Castiella, compañeros suyos en el Gobierno anterior, y el actual secretario del Consejo del Reino, don Pío Cabanillas, Del discurso de Fraga se habló largamente y seguirá hablándose algún tiempo. Fue un discurso de tonos democráticos y enérgicos matices. Un discurso que en cualquier otro país sería calificado correctamente de abierta oposición al Gobierno. A mi me lo pareció. Y a usted, lector, también, ¿verdad?

El Jefe del Estado y el Príncipe entraron bajo palio en la basílica de El Escorial para asistir a los funerales por Don Alfonso XIII y los demás Monarcas de las Dinastías españolas, en el XXX aniversario de la muerte de aquel Soberano que tanto amó a España. La Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos se reunió el viernes, presidida por el Caudillo. El Pleno del Tribunal Supremo trató por séptima vez del asunto Matesa y, a lo que parece, dio por concluido el sumario. Sin novedad en las Cortes. El precio de la gasolina fue también nota destacada, y muy discutida, de una semana expectante y polémica.—José BARO QUESADA.

 

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