La semana política     
 
 Informaciones.    12/06/1971.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

DEL Consejo de ministros de ayer (ver reseña) sólo vamos a recoger aguí un dato anecdótico: el nombramiento del presidente de la Diputación de León como gobernador civil de Tenerife. Tras el presidente de aquel cabildo insular (señor Galván Bello) ha sido cesado en su cargo el gobernador civil tinerfeño (señor Elorriaga). No es el primer «contraste de pareceres» entre gobernador civil y presidente de la Diputación que acaba en el relevo de ambos. Los que ahora estudian el futuro proyecto de ley de Régimen Local deberían observar estos precedentes para delimitar en el futuro las competencias y campo de acción de uno v otro cargo.

Hemos tenido una nueva semana «volcada hacia el exteriora Seis ministros han llegado a estar a un tiempo en diversos países: Educación y Ciencia, en Bruselas; Exteriores y Plan de Desarrollo, en París; Agricultura, en Holanda y Francia; Movimiento, en Honduras, y Aire, en Francia.

La complejidad y variedad de estos contactos multilaterales sólo permite reseñarlos. Tampoco hace falta más, porque la mayoría se comentan por sí solos. Dos misiones militares en Francia junto con la visita del ministro del Aire. Arribado a Bélgica —por primera vez en cincuenta años— de un buque de la Armada española. Llegada a Madrid, para asistir a la parada militar del domingo, del jefe de los Estados Mayores conjuntos de las fuerzas armadas norteamericanas. Interés en la C E. E. y en la O. T. A. N. por la escala en Madrid del señor Harmel, jefe de la diplomacia belga, interés justificado, ha preparado en Madrid su próximo viaje al Cercano Oriente, y, teniéndole en él palacio de Santa Cruz discutiendo con su colega español problemas que van de la situación mediterránea a la ampliación de la C E. E., podemos decir que nuestra diplomacia «ha puesto una pica en Flandes». Bruselas no nos había sido hasta ahora excesivamente amistosa.

El ministro Harmel venia de Lisboa, de la conferencia de la O. T. A. N. Su visita y el cuadro de relanzamiento —militar y diplomático— de España hacia su periferia político-geográfica obligan a deducir que algo se ha planteado en Lisboa que revaloriza el rol de España en el fuego de fuerzas europeas. Ese «algo» puede ser la probable disminución de tropas norteamericanas en Europa. Se nos va a invitar a contribuir a taponar esta brecha.

El martes comienza en Madrid la conferencia europea de ministros de Transportes. Quince ministros y tres subsecretarios estarán en la capital hasta el viernes, un plantel de políticos europeos que nunca habíamos visto juntos en España desde 1936. Por lo que respecta a la visita de Maurice Schumann, ministro francés de Asuntos Exteriores (cancelada anteriormente consecuencia indirecta de los sucesos de diciembre), ha quedado definitivamente fijada para el próximo octubre.

Los ministros López Rodó y López Bravo han asistido en París a las reuniones de la O. C. D. E. Ambos han señalado en sus intervenciones la intención española de hacer de los años 70 la década de la integración de España en Europa, que nuestra puerta hacia el Mercado Común es Francia, que no puede excluírsenos de las preferencias generalizadas a menos de comprometer seriamente nuestro desarroyo y que nuestro III Plan va a tener una tasa de crecimiento del 6.5 por 100.

Sobre las preferencias generalizadas ya se ha pronunciado el Parlamento europeo, mostrándose contrario a la exclusión de España. Por lo que respecta a la C. E. E., nuestro embajador ante la Comunidad ha declarado que España sería el país mediterráneo más perjudicado por la ampliación del Mercado Común. Seis días antes, el señor Ullastres había manifestado que tal ampliación no nos crearía ningún problema.

De Londres, finalmente, acaban de regresar los Principes. Han sido huéspedes de la familia real británica con ocasión del cumpleaños del Rey consorte, el duque de Edimburgo.

 

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