La semana política     
 
 Informaciones.    04/12/1971.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

DICIEMBRE-enero son meses de duermevela política, de no mediar un acontecimiento desusual. Can febrero comienza propiamente lo que se entiende por «curso política». Los rumores, que no toman vacaciones, carecen de verosimilitud inmediata. De la semana solo puede espigarse el relanzamiento de Fraga Iribarne por las páginas de la Prensa y los salones de conferencias. Hace escasas días, sus declaraciones a «El Ideal Gallego»; ayer, su entrevista concedida a «La Vanguardia»; tras su conferencia madrileña en el Club Siglo XXI, la que acaba de dictar en la bilbaína Universidad de Deusto. En Barcelona ha hecho la presentación de su libro «El desarrollo político». Se le sigue con interés.

El domingo pasado, los Círculos José Antonio organizaron en el Valle de los Caídos la segunda concentración nacional de la Falange. Se reunieron varios miles de personas, se distribuyeron panfletos de matiz diferente, y algunos golpes por añadidura,

Por lo que respecta a la constitución, legislativa, una designación y una reelección: las de don Joaquín Bau (vicepresidente del Consejo del Reino) y don Pío Gusanillos (como secretario).

Fuera de lo anterior —aunque la olla política bulla—, la semana permaneció bajo el signo económico. No cabe, por supuesto, establecer una brecha entre política y economía, tan entretejidas, pero si diferencias de matiz. Y bajo este matiz económico-técnico-administrativo si que hubo noticias El Consejo de ministros de ayer se ocupó, entre otras cosas, de enviar a las Cortes un proyecto de ley sobre financiación y perfeccionamiento de la Seguridad Social y otro que normaliza la legislación sobre construcción, conservación y explotación de autopistas. Por un decreto se facilita la inversión de capitales extranjeros, despejando incógnitas fiscales. En lo tocante a Autopistas Concesionaria Española, han cesado, a petición propia, su presidente y su consejera-delegado, señores Ferrer Bonsoms y Garrigues Walker.

Importante el informe de la O. C. D. E. (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) sobre la política científica española. Informe que reseñamos por separado. Los presupuestos del Estado ya han aparecido en el «Boletín de las Cortes», y los estímulos fiscales a la inversión han entrado en vigor tras su publicación en el «Boletín Oficial del Estado».

De un 4,5 a un 5 por 100 —como media— subieron los precios de los automóviles. Los fabricantes, aunque aliviados, estiman la subida como insuficiente ante los fuertes incrementos en el coste de fabricación. Algunos modelos, empero, han experimentado un aumento de hasta el 10 por 100 sobre el precio anterior. La Tabacalera, por su parte, asegura que «lo es inminente» la subida del tabaco, sin desmentir los rumores de que va a producirse un alza en el precia de las labores. La, última fue a finales del año pasado. Se especula con la posibilidad de que el tabaco suba entre un 20 y un 25 por 100. Los «Ducados» —valga el ejemplo- pueden subir a 15 pesetas.

El consumo de cemento permanece estancado y está disminuyendo con respecto al año anterior. Es otro síntoma de la recesión que atraviesa el sector de la construcción, quizá, uno de los mas deprimidos. La huelga de la cuenca asturiana del carbón finalizó. HUNOSA ha dejado de extraer durante el conflicto más de medio millón de toneladas de hulla, perdiendo unos 690 millones de pesetas. Los trabajadores perdieron salarios por valor de 300 millones. Se elabora un nuevo concento colectivo para los 27.000 trabajadores de la empresa. La huelga ha durado dos meses.

La refinería de Tarragona ha protagonizado en buena parte estos última* ´días. El ministro de Industria, señor Lopes Ae Letona,;-ha informadade suinstalación lejos de la costa (a seis kilómetros): y a doce y dieciocho kilómetros, respectivamente, de los centros turísticos de Salou y Cambrils. El ministro ha dado todas las seguridades pasibles sobre la protección turística de la zona y ha anunciado «severísimas» medidas anticontaminación. Los medios turísticos tarraconenses se dan por satisfechos. Tortosa ha visto materialisarse sus temores de que la refinería «se fueran hacia el norte, hacia la capital de la provincia, y ha expresado su disgusto. Los concejales y consejeros locales del Movimiento de la ciudad han dimitido, y hasta se ignora si podrá celebrarse el encuentrao de fútbol Tortosa-Tarragona. No hay entre los tortosinos «pataleo» localista; como dice el alcalde de la dudad, lo que hay en Tortosa es de 40.000 a 5.000 parados permanentes, más el paro estacional. La refinería en Tarragona es sólo una esperanza perdida, «igual nos daría —dice el alcalde— una fábrica de cordones para botas o cualquier otro tipo de industria. Lo que hace falta son puestos de trabajo».

Obviamente, aunque de manera menos espectacular, la refinería, creará riqueza, en la provincia, y los tortosinos habrán de beneficiarse de ella. Con la refinería se ha creado implícitamente la primera de las cabeceras de comarca que tiene previstas el proyecto del III Plan de Desarrollo. La empresa del complejo petroquímica ya ha sido constituida, y el I. N. I. lia suscrito parte del 60 por 100 del capital que le corresponde. El 40 por 100 restante lo cubrirá la iniciativa privada en concurso público.

Por lo demás, sólo resta recordar que siguen sonando dos «señales de alerta» con preocupante monotonía: la de los precios al por mayor y la de la oferta monetaria.

 

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