Autor: Carandell, Luis. 
   El fantasma fantasmado     
 
 Diario 16.    13/01/1982.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

CARANDELARIO

Luis Carandell

El fantasma fantasmado

Pocas cosas le faltaban a uno por oír en la vida y una de ellas era que el secretario general del PCE

hablara de campañas, de manos ocultas o, como él ha dicho, de «movidas» contra el partido. Hace todavía

muy poco tiempo, estas afirmaciones habrían resultado inconcebibles. A mí aún me lo parecen ahora.

Desde 1949, en que comencé a trabajar en los periódicos, hasta 1975 mucho oí hablar yo de campañas, de

manos ocultas que, entonces, iban invariablemente dirigidas «contra España», porque la gente que

mandaba se autoconsideraba como la única y posible representación de todo el país.

El PCE, en aquella época, era el partido más activo de la oposición y no solamente porque lo fuera, sino

porque en la imaginación de los franquistas había una total identificación entre oposición a Franco y PCE.

Se le suponía detrás de todas las «campañas», «orquestaciones», «covachuelas», «conspiraciones judeo-

masónicas-monárquicostalinistas» y «contubernios democrático-comunista-liberaloides».

Ahora, de ser «mano oculta», el PCE pasa a ver ocultas manos por todas partes, manos, además,

«identificables», como dice Carrillo en una vaga, aunque experta, alusión, que se parece a la que hacían

los frauquistas cuando hablaban de «los de siempre» y de «los enemigos de España».

A los que piensan que el PCE es un partido clave para la democracia, no puede dejar de preocuparles que

usen fórmulas tan manidas aquellos que en otro tiempo fueron con ellas calumniados. Es el caso de quien,

a fuerza de ser considerado durante años un fantasma, termina viendo fantasmas por todas partes.

 

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