Autor: Ibáñez, Juan G.. 
 Carrillo dijo que hay bastante gente que quiere su desplazamiento. 
 Si cedemos, convierten el PCE en una olla de grillos     
 
 Diario 16.    12/01/1982.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

Carrillo dijo que hay bastante gente que quiere su desplazamiento

«Si cedemos, convierten el PCE en una olla de grillos»

El comité central del PCE responsabiliza a la U.R.S.S. del fracaso de la democratización iniciada en

Polonia al querer imponer también en este país el modelo soviético. Los documentos aprobados por el

máximo órgano del PCE en su reunión de este fin de semana no dedican una sola línea a la crisis interna

del partido —el sábado mismo le anunciaron su dimisión más de cuarenta concejales de la provincia de

Madrid—, ya que se da «por zanjada». Carrillo afirmó ayer en una rueda de prensa que «no existe ningún

país comunista en el mundo»

Juan G. IBANEZ

Madrid — Santiago Carrillo, que se lamentó, avanzada ya la rueda de prensa, de que los periodistas,

corresponsales de informativos europeos en su gran mayoría, mostrasen mayor preocupación por la crisis

interna del PCE que interés por sus análi sis sobre Polonia, el «socialismo real» y el euro comunismo,

comentó que «hay bastante gente que quiere mi desplazamiento de la secretaría general, pero no tanto

gente del partido como de fuera de él y de fuera de España».

El líder comunista recurrió a la imagen de que «hay una mano que está impulsando esta "movida" contra

nuestro partido, y esa mano es fácilmente identificable», para explicar el alcance de la contestación frente

a la dirección del partido.

En apoyo de su tesis citó los problemas de otros partidos comunistas, «que se niegan también a seguir el

modelo soviético, como el PC italiano y el yugoslavo», pero se cuidó de «identificar esa mano con la que

está detrás del terrorismo». «No tengo ningún elemento para ello —alegó—, y cualquier juicio temerario

sobre esa cuestión seria redundar en acusaciones que pueden ser calumniosas.»

Problema zanjado

Carrillo no aludió una sola vez al anuncio de dimisión de 44 concejales comunistas de diez

Ayuntamientos de la provincia de Madrid, comunicado por escrito al comité central el sábado por la

tarde, cuando preparaba la resolución de reafirmación eurocomunista y crítica del golpe militar en Polo

nia. «Se quería ver —declaró Carrillo— si el comité central se encogía y trataba su problema... Pero

saben muy bien que está zanjado y que el comité central no tiene más que decir sobre ese problema».

Preguntado por DIARIO 16 sobre el contraste entre el desarrollo de las tesis eurocomunistas en política

internacional y la expulsión y abandono del partido de dirigentes y representantes de gran credibilidad

eurocomunista, Carrillo declaró que «algunos no quieren respetar los acuerdos del congreso y si ello se

admitiese, el PCE dejaría de ser un partido organizado para convertirse en una olla de grillos».

No existe ningún país comunista en el mundo

Ha habido una tentativa de meternos entre las piernas las cuestiones de la crisis interna

«Quien ha lanzado la política eurocomunista en España —agregó— han sido los dirigentes que estábamos

y estamos en la dirección del partido y que creo que tenemos una base de credibilidad importante.»

Carrillo interpretó más adelante que la dimisión de los concejales comunistas tiene relación con la

formación de la anunciada plataforma que los «renovadores» dentro del propio partido. Con esta decisión

los electos municipales dejan sus cargos, pero continúan en la organización a diferencia de Mangada,

Palacín, Almeida, Larroque y Villalonga, que, por no poner a disposición del partido sus concejalías se

han visto expulsados del PCE.

Crisis interna

Carrillo señaló ante los periodistas que estaban concediendo una «importancia desmedida» a la crisis del

PCE y señaló en tono de denuncia «que envísperas de la reunión del comité central haya habido una

tentativa de meter nos entre las piernas las cuestiones de la crisis interna, para difuminar nuestro

debate sobre un tema mucho más fundamental como es el de Polonia.»

El secretario general del PCE reconoció, taxativo, a preguntas de este periódico que «no existe ningún

país comunista en el mundo» tras leer en su intervención inicial de la rueda de prensa un resumen de la

resolución del máximo órgano del partido sobre Polonia.

El documento dos folios mecanografiados— constata como un hecho «que lo que ha fracasado en Polonia

es la exportación e imposición de un modelo, de un sistema político y económico que estaba en

contradicción con la realidad polaca».

«En Polonia se añade en la resolución— las presiones de la dirección soviética para mantener a toda costa

el modelo, expresadas en declaraciones oficiales y en artículos periodísticos, han desempeñado un papel

indudable en la implantación de la Junta Militar.»

El «modelo» soviético aludido es definido como culpable «de que toda discusión democrática en el

partido ha sido excluida, y que los congresos y conferencias se reduzcan a una liturgia puramente formal

Vuelta al diálogo

Tras recordar que, «desde el principio, el PCE tomó una posición inequívocamente favorable al

movimiento de renovación" y democratización en Polonia, condenando toda intervención, e injerencia,

extranjera», el comité central estima que la única posibilidad de solución, «pacífica y democrática real»,

está en la abrogación de la ley marcial, y la recuperación del diálogo entre el POUP, Solidaridad y la

Iglesia.

Los dirigentes del PCE se reconocen influidos por el peligro de verse desplazados de la izquierda y

convertido el PCE en «simple instrumento de un bloque dentro del otro» si no reafirmasen sus posiciones

frente al «dogmatismo» de la obediencia a Moscú.

 

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