Autor: Álvarez, César. 
 Fraga. 
 Convivencia pacífica y civilizada  :   
 de nuestra sociedad. 
 Pueblo.    09/11/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Fraga: CONVIVENCIA PACIFICA Y CIVILIZADA (de nuestra sociedad)

OVIEDO. (PUEBLO, por teléfono, por César ALVAREZ.) — Esta vez no hubo actitudes bruscas para

los periodistas, ni gestos destemplados para el auditorio, ya que Fraga Iribarne estuvo comedido, aunque

siempre enérgico e inflexible.

En cambio, quien sí mostró incorrección fue parte del público que acudió a escucharle y que le llamó

«fascista» y otras cosas, mientras un público más numeroso le aplaudió con calor.

El señor Fraga Iribarne llegó a Oviedo en las primeras horas de la mañana, donde a las diez y media

mantuvo un amplio cambio de impresiones con los representantes de los medios informativos a los que

manifestó una vez más su fe en la democracia, su anticomunismo a ultranza, su confianza en el

reformismo, su negativa de la ruptura y sus reservas hacia el «bunker». Dijo que no era cierto que Alianza

Popular quisiera comprar el «ABC», entre otras razones porque no tenía un real.

La presencia en Asturias del ex ministro de la Gobernación obedece a su deseo de conocer los problemas

de la provincia, al mismo tiempo que de difundir el programa del grupo político que representa. Por ello,

a lo largo de toda la jornada mostró gran actividad que le llevó a comer con un grupo de empresarios,

firmar libros suyos en unos grandes almacenes, etcétera.

Pero sin duda el acto más destacado de la presencia del señor Fraga fue la conferencia que sobre el tema

«España en la encrucijada» pronunció en el teatro Filarmónica de Oviedo ante cerca de dos mil personas a

las que dijo que la izquierda tiene una gran responsabilidad en el futuro, por lo que debe asumir su papel

con responsabilidad y no con un planteamiento rupturista sin límites y garantías.

Toda su disertación fue una crítica, tanto del inmovilismo de derechas, como del extremismo de las

izquierdas, para hacer después una apasionada defensa de la posición reformista que no se reduce a un

mero revoco de fachada, sino que comporta un cambio estructural de la sociedad y del Estado en aras de

la convivencia pacífica y civilizada de nuestra sociedad.

Al final de su disertación ya cuerpo limpio, el señor Fraga mantuvo un coloquio con algunos de los

presentes, coloquio que alcanzó un clima explosivo cuando se le preguntó qué era lo que había ocurrido

de verdad en Montejurra y en Vitoria. Al llegar aquí, el público gritó, pataleó, silbó y aplaudió, aunque

cabe decir en honor del señor Fraga que salió airoso de tan delicado trance respondiendo con aplomo e

ingenio a cuantas preguntas le fueron hechas.

Durante el día proseguirán los contactos del señor Fraga con diversos grupos profesionales de Asturias e

incluso se trasladará hasta Gijón y Pola de Siero para tomar contacto con las gentes del campo y de la

mar.

Pueblo

09/XI/1976

 

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