El comité central sanciona a 26 de sus miembros. 
 La expulsión de doce pro soviéticos abre la crisis más grave del PSUC     
 
 Diario 16.    11/12/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 20. 

El comité central sanciona a 26 de sus miembros

La expulsión de doce pro soviéticos abre la crisis más grave del PSUC

López Raimundo: «La crisis actual del PSUC sólo es comparable a la que se produjo al ser expulsado

Comorera»

Entre los sancionados se encuentra el ex presidente del partido y militante histórico Pere Ardiaca

El comité central del PSUC decidió ayer expulsar del partido a doce de sus miembros, considerados «pro

soviéticos», por formar una «dirección paralela». Gregorio López Raimundo, ex presidente y ex

secretario general del partido, considera que «la crisis actual en el PSUC sólo es comparable a la que se

produjo el año 1949 al ser expulsado el secretario general, Joan Camarera».

Barcelona — El secretario general del PSUC, Francesc Frutos, aseguró en su informe de apertura de la

reunión del comité central, que duró diez horas, que la creación de la «dirección paralela» por los doce

dirigentes propuestos para expulsión había sido anterior a la aprobación de las normas de preparación del

próximo congreso del partido.

Frutos, que replicó en su discurso a las más importantes afirmaciones contenidas en el «documento de los

26», aportó un escrito en el que se revela que dicha «dirección paralela» fue creada el pasado 2 de

noviembre. «Se trata, por tanto —afirmó—, de una fecha que es anterior a los acuerdos del ejecutivo

sobre el nuevo congreso del partido.»

«Por ello —continuó Frutos— no son válidas las afirmaciones en el sentido de que el documento se ha

hecho para salir al paso de la preparación de un congreso antidemocrático, como afirman los firmantes del

documento.»

Desde CC OO

El secretario general del PSUC acusó a algunos de los firmantes del polémico documento de utilizar sus

cargos sindicales en beneficio de su tendencia dentro del partido. De los doce miembros del comité

central expulsados de la organización tres son dirigentes de Comisiones Obreras.

Al analizar el documento en su contenido, el secretario general del PSUC le calificó de «pobre» y

aventuró que «no pasará a la historia del movimiento comunista». Frutos, que se debió emplear a fondo

en su intervención a juzgar por el abanico de argumentos utilizado para desmontar las afirmaciones de los

encausados en su escrito, subrayó que le parecían especialmente preocupantes las referencias de la

política internacional, y la llamada a la insubordinación en el partido.

Los autores del documento exhortaban en el escrito a las bases del partido para que rechacen activamente

las normas aprobadas por la ejecutiva para la preparación del próximo congreso, que tiene carácter

extraordinario desaprovechó la ocasión para desmentir que la dirección del partido pretende «amañar»

dicha reunión nacional con la infrarrepresentación de unas comarcas y la suprarrepresentación de otras.

Francisco Frutos y Pere Ardiaca el día en que, juntos, fueron elegidos máximos responsables del PSUC.

Ahora, el primero ha expulsado al segundo.

En la rueda de prensa explicativa de los debates, celebrada a primera hora de la tarde, el secretario general

del PSUC defendió que «no hemos montado una KGB para descubrir la actuación de este grupo»,

refiriéndose a los doce dirigentes ya expulsados.

Frutos aseguró que se ha producido una penetración de elementos del PCOE —partido de Líster— en el

PSUC, confió en el regreso de los sancionados, previa aceptación de la política del partido, y sostuvo que

«nuestro partido no es ni será nunca antisoviético. Otra cosa es que tenga una política propia».

El comité central del PSUC, reunido desde las ocho y media de la tarde del miércoles hasta las seis y

media de la madrugada de ayer, aprobó por dos tercios de los votos la propuesta disciplinaria acordada,

casi unánimemente, por la ejecutiva del partido.

La decisión se produjo tras la negativa de los encausados a retractarse de las afirmaciones contenidas en

su documento y en medio de un polémico debate en el que intervinieron 53 miembros del comité central,

según fuentes de la ejecutiva del PSUC.

Los doce

Los doce dirigentes expulsados del partido son, como adelantó ayer éste periódico, Pere Ardiaca ex

presidente del PSUC; Juan Muñiz y Juan Ramos, miembros de la ejecutiva nacional; Alfred Clemente,

Joaquín Boix y Leopoldo Espuny, dirigentes de CC OO; José María Corral y Celestino Sánchez,

diputados en el Parlamento catalán, y María Pera, Félix Parré, Francisco Trives y Josep Serradell,

miembros del comité central.

Estos doce miembros del comité central fueron acusados de «actividad fraccional» y de constituir una

«dirección paralela» a la de la ejecutiva del partido.

Juan Ramos, expulsado de la ejecutiva con Juan Muñiz, había actuado como portavoz de los autores del

documento contra las normas de preparación del congreso extraordinario en la rueda de prensa de

presentación a los medios informativos el pasado lunes.

Otras sanciones

El comité central acordó suspender de militancia durante seis meses a los otros catorce miembros de

dicho organismo que suscribieron en citado documento.

El motivo de que la sanción no haya sido de expulsión —aunque sí la de mayor importancia después de

esta, en los estatutos del PSUC— es que no formaban parte del «comité coordinador» ni tuvieron

participación activa en la elaboración del documento.

Los mencionados son: Felip Rull, Esteve Cerdán, Francesc Aguilar, Jaime Balcells, Josep M. Barbera,

Josep María Castells, Josep María Castro, Agustí Daura, Montserrat Domingo, Josep María Fariñas,

Miguel Guerrero, Rafael Juan, Manuel Linares y Pere Soto.

El máximo órgano entre congresos del partido de los comunistas catalanes decidió asimismo separar del

partido durante tres meses a Justiniano Martínez, Cinta Llorens, y J. Valdivieso, acusados de realizar

trabajo fraccional. A pesar de ello, Valdivieso no fue expulsado de la ejecutiva del partido.

El paquete de decisiones disciplinarias se cerró con el acuerdo de abrir expediente a tres militantes de

Hospitalet de Llobregat, Jaume Valls, Josep Estrade y Santiago Díaz.

Tras la reunión de ayer, y como consecuencia de las decisiones adoptadas, pasan a depender directamente

del comité central las organizaciones y militantes sometidos hasta ahora a la disciplina de los comités

comarcales del Valles occidental y Baix Llobregat, del comité intercomarcal de Lérida y de la dirección

local de Lérida, los cuales deben suspender sus actividades.

 

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