El PCE trata de negar validez juridica a la fusión. 
 Inminente convocatoria de un congreso para la integración de Euskadiko Esquerra y el EPK     
 
 El País.    30/10/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

El PCE trata de negar validez jurídica a la fusión

Inminente convocatoria de un congreso para la integración de Euskadiko Ezkerra y el EPK

El próximo lunes podría convocarse un congreso extraordinario para la unificación de EIA —principal

componente de la coalición Euskadiko Ezkerra— y el Partido Comunista de Euskadi (EPK), según las

previsiones aprobadas ayer por la comisión mixta de ambas formaciones políticas. El órgano central de

garantías y control del PCE trata de negar validez jurídica a las actuaciones de los dirigentes comunistas

vascos partidarios de la fusión, anunciando su cese como miembros del Comité Central del PCE, al

tiempo que ratifica la disolución del Comité Central del EPK.

A mediados de marzo, con la celebración de un congreso conjunto, culminará el proceso de convergencia

entre EIA (principal componente de la coalición Euskadiko Ezkerra) y el Partido Comunista de Euskadi

(EPK), iniciado el mes pasado. Al menos esta es la previsión contenida en el documento sobre

procedimiento y calendarios aprobado ayer por la comisión mixta que desde hace cuarenta días viene

negociando las condiciones en que se produciría la eventual fusión de ambos partidos, informa nuestro

corresponsal en Bilbao, Patxo Unzueta.

El nivel actual de acuerdo es considerado por el ejecutivo de EPK suficiente como para poder plantear ya

a su comité central, que se reunirá el próximo lunes, una propuesta concreta de convocatoria del congreso

extraordinario, que deberá decidir definitivamente sobre la aceptación o no de los materiales políticos y

organizativos que ha ido elaborando la comisión mixta como base del nuevo partido.

Dicho congreso extraordinario se celebrará, si es aceptada la propuesta del Ejecutivo, en dos fases. En la

primera, prevista para el 15 de noviembre, se discutiría el informe de la dirección saliente —se supone

que centrado en la crisis que acaba de escindir al partido— y la adecuación de los estatutos a la situación

actual. En la segunda parte, que se celebraría durante el primer fin de semana de diciembre, el orden del

día se compondría también de dos únicos puntos: debate sobre los documentos elaborados por la comisión

mixta y elección del comité central.

Antes de fin de año, EIA celebrará, por su parte, una asamblea en la que se discutirán esos mismos

materiales conjuntos. Se abrirá entonces el período congresual propiamente dicho del nuevo partido, en el

que tomarán parte ya los otros colectivos interesados en el proyecto, que previamente habrán debido

integrarse en las agrupaciones formadas por agregación de los militantes de ETA y EPK de cada zona o

sector. Tales agrupaciones constituirán la única estructura organizativa representativa del proceso

constituyente, y en su seno serán elegidos los delegados al congreso fundacional del nuevo partido.

Entre los temas que la comisión mixta deberá resolver en los próximos días, figuran el del nombre del

nuevo partido y el de la composición de sus órganos de dirección. Ambas cuestiones dependen,

lógicamente, del peso electoral y militante de cada uno de los componentes de la convergencia. Teniendo

en cuenta que en las últimas elecciones celebradas en el País Vasco el EPK obtuvo 36.000 votos, frente a

los 90.000 cosechados por Euskadiko Ezkerra, no parece aventurado decir que el nuevo partido

mantendrá las siglas de esta última coalición, a las que podría, sin embargo, añadirse entre paréntesis

alguna fórmula en castellano del tipo de «izquierda para el socialismo» o similar.

Respecto a la dirección conjunta, parece que se constituirá un comité ejecutivo unificado formado por

agregación de los veintiún miembros del ejecutivo de EIA y los catorce de que se compone el del EPK, a

los que se añadiría una representación de los independientes que actualmente forman parte de la coalición

EE y de los colectivos que se integran, a partir de ahora, en el proceso de convergencia desde las

agrupaciones unificadas.

Coincidiendo con los nuevos pasos anunciados ayer para consumar la unificación de los comunistas

vascos y de Euskadiko Ezkerra, la comisión central de garantías y control del PCE emitió un dictamen en

el que propone el cese como miembros del Comité Central del PCE de todos aquellos miembros del

Comité Central del PC de Euskadi favorables a la fusión.

«Es obvio», dice el dictamen de la comisión de garantías y control del PCE, «que el PC de España no

puede seguir reconociendo legitimidad a un órgano de dirección inferior que viola o hace caso omiso de

sus deberes para con el conjunto de los comunistas de España, llegando a enfrentarse a los órganos

superiores del partido».

«Está justificada, pues», prosigue el dictamen citado, «la medida de disolución del Comité Central del

PEK, que ya estaba desvinculado en el terreno operativo y contrapuesto políticamente al PC de España,

en aplicación de la regla del artículo 33 de los estatutos, según la cual cada comité depende orgánica y

políticamente de los comités superiores». Y añade que es obligado el nombramiento de un nuevo comité

central provisional.

 

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