Anoche decidían su desvinculación del PCE. 
 Los comunistas vascos no aceptan las condiciones de Carrillo     
 
 Diario 16.    24/10/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

Anoche decidían su desvinculación del PCE

Los comunistas vascos no aceptan las condiciones de Carrillo

Los comunistas vascos no aceptan las condiciones puestas por el PGE central para proseguir el proceso de

unificación con EIA-Euskadiko Ezkerra y están dispuestos a la ruptura con el PCE. Consideran que las

decisiones tomadas por los dirigentes comunistas de Madrid descalifican la actuación de los vascos, por

lo que están dispuestos, reinvidicando su autonomía, a romper con sus dirigentes centrales.

Bilbao — Los comunistas vascos tenían anoche prácticamente decidida la finalización de su dependencia

del PCE central, consagrándose la ruptura entre los seguidores de Santiago Carrillo y Roberto Lerchundi,

a la vez que los vascos continuarán su proceso de fusión con EIA-Euskadiko Ezkerra.

En la reunión extraordinaria celebrada por el pleno del comité central del PCE, junto con la ejecutiva del

EPK, y que concluyó a las cuatro de la madrugada de ayer, el sanedrín comunista decidió suspender las

asambleas previstas para el próximo domingo, la convocatoria inmediata de un congreso extraordinario,

anulación de todas las sanciones impuestas y el control del proceso de unificación por parte del

secretariado del PCE central.

Junto a estas decisiones, que inclinan la balanza del favor hacia los carrillistas recientemente expulsados

del EPK por la mayoría fusionista, se plantean una serie de condiciones a cumplir en el proceso de

convergencia o fusión con EIA-Euskadiko Ezkerra.

Eurocomunismo

Entre estas condiciones está la aceptación de la estrategia del eurocomunismo, tanto en lo referido a la

política interior como a la internacional; la aceptación y defensa de la Constitución y el Estatuto de

autonomía del País Vasco, «rechazando la moción independentista como objetivo político».

Otra de las condiciones es la «condena inequívoca y terminante de cualquier tipo de práctica terrorista»,

así como una «solución positiva a la necesaria articulación con el PCE» para «la realización del proyecto

de transformación socialista en el conjunto del Estado», concluyendo con la resolución de adoptar «una

actitud clara de apoyo a la opción sindical de Comisiones Obreras».

Este conjunto de decisiones del comité central del PCE rompe la estrategia seguida en las actuales

negociaciones entre los comunistas vascos del EPK y los abertzales de EIA-Euskadiko Ezkerra, cuyas

líneas generales quedaron descalificadas por los carrillistas, pese a los esfuerzos realizados en la reunión

por Roberto Lerchundi y el apoyo recibido por parte de Pilar Brabo.

La resolución tomada por el comité central del PCE fue aprobada por 64 votos a favor, obteniendo 15

votos la propuesta alternativa de Pilar Brabo, así como otros cuatro votos en contra y cuatro abstenciones.

Eventual

En la resolución, además de las decisiones específicas, se enmarca y precisa el cómo de las negociaciones

con EIA-Euskadiko Ezkerra y que el PCE califica de «una eventual convergencia orgánica en un partido

nacional y de clase, marxista y eurocomunista», a la vez que trata de «reconducir el proceso por los

cauces adecuados» para evitar la ruptura del PCE-EPK.

Para ello, el PCE decide que el proceso se realice a través «del planteamiento de la unidad de acción en

los terrenos político, institucional, sindical, cultural y de masas» y «superando las diferencias reales y los

malentendidos que hoy los separan».

También acusan a los dirigentes del EPK de no haber tenido en cuenta las recomendaciones del PCE

«demostrando así su voluntad de conducir el proceso al margen del PCE, del que forma parte», para lo

que recuerdan la nota del EPK declarando de las negociaciones con EIA, «a las que el PCEEPK acudirá

con plena libertad y capacidad de decisión propia».

La ruptura

En la reunión que celebraba anoche el comité central del EPK en Bilbao —que continuaba a la hora de

cerrar esta edición— se decidía prácticamente la ruptura entre los comunistas vascos y los dirigentes de

Madrid, ya que consideraban que los acuerdos de Madrid significan la desautorización de la política

llevada a cabo por el Partido Comunista de Euskadi-EPK, con el apoyo al grupo «anticonvergente», de

cariz carrillista, por lo que considera inevitable la escisión.

Juan Infante, miembro de la ejecutiva del EPK, declaraba ayer en Vitoria a nuestro corresponsal, Ulpiano

García, sobre la resolución de Madrid: «Entiendo que esto supone un apoyo al sector escisionista y una

injerencia contraria a los estatutos del EPK, que tiene plena competencia en lo referente a su política

nacional vasca», además de añadir que «de hecho, la dirección del PCE se ha situado como rupturista del

proceso de convergencia y del EPK».

Infante afirmó también que no se oponen a un congreso extraordinario, «no para modificar o acabar con

el proceso, sino para valorar los resultados de las negociaciones y entender si es aceptable o no».

 

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