Autor: Quintá Sadurní, Alfonso. 
 Carrillo llama a Madrid a los dirigentes catalanes. 
 El PSUC propondrá al Comité Central la celebración de un congreso extraordinario para antes de fin de año     
 
 El País.    29/10/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Carrillo llama a Madrid a los dirigentes catalanes

El PSUC propondrá al Comité Central la celebración de un congreso extraordinario para antes de fin de

año

ALFONS QUINTA, Barcelona El comité ejecutivo del Partido Socialista Unificado de Cataluña (PSUC)

acordó proponer al Comité Central, que se reunirá los dias 7 y 8 de noviembre, la celebración de un

congreso extraordinario del partido, que, con toda probabilidad, será convocado para antes de fin de año.

Su resultado es incierto, dado el desconcierto interno, cuya nota dominante es la fuerza de los

prosoviéticos. Por otro lado, Santiago Carrillo ha convocado para el próximo lunes en Madrid a todos los

comunistas catalanes, que, en su condición de dirigentes del PSUC, pertenecen al comité central del

Partido Comunista de España (PCE).

La reunión del comité ejecutivo finalizó ayer a las cuatro de la madrugada, y había empezado unas doce

horas antes. Atravesó por momentos de extrema tensión, pues llegó a considerar la posibilidad de dimitir

en pleno. En su seno hay cuatro prosoviéticos, mientras los veinte miembros restantes son todos ellos

leninistas. El comité resolvió solicitar que dos de los prosoviéticos —Joan Ramos y Joan Muñiz—

presentasen su dimisión como miembros de dicho organismo, a lo cual se negaron. Ambos fueron

acusados de defender las posiciones prosoviéticas, y no las del comité ejecutivo, en la reciente

conferencia de la organización del PSUC del bajo Llobregat.

El comité ejecutivo decidió asimismo «asumir directamente la dirección política de las organizaciones del

partido de Rubí, Sant Cugat y Terrassa, así como las finanzas de todas las agrupaciones del PSUC en la

comarca del Valles occidental».

Sin duda, el próximo día 8, el Comité Central del PSUC convocará, a propuesta del comité ejecutivo, un

congreso extraordinario, lo que representa la consagración del fracaso de la política denominada de

integración, propiciada por la tendencia leninista, mayoritaria en el comité ejecutivo.

La integración consistía en ir socavando las posiciones de los prosoviéticos mediante una política de

contención de éstos, llevada a cabo desde la secretaría de organización, en manos del leninista Josep M.

Rodríguez Rovira. Los prosoviéticos advirtieron esta política por parte de los leninistas, que en el último

congreso del PSUC fueron sus aliados en contra de la corriente de derechas denominada bandera blanca o

socialdemócratas, seguidora de los criterios de Carrillo. Ante ello prefirieron reaccionar abiertamente y

presentar batalla en las zonas donde poseen una total mayoría, como son las comarcas del bajo Llobregat

y Valles occidental, de gran conflictividad obrera.

En la reciente conferencia del bajo Llobregat fracasó un intento entre bastidores, por parte de leninistas y

prosoviéticos, de evitar el conflicto público. Unilateralmente, los prosoviéticos presentaron

una candidatura homogénea, que resultó victoriosa y dejó a los leninistas —y, desde luego, a los bandera

blanca fuera de la nueva dirección comarcal. A continuación, esta dirección comarcal prosoviética, como

también lo era la saliente, manifestó que no reconocía la autoridad del comité ejecutivo del PSUC, por

haber abandonado éste los presupuestos antieurocomunistas que habían triunfado en el quinto congreso

del PSUC. La misma situación de rebeldía se da en la comarca del Valles occidental, cuya capital,

Sabadell, es un feudo prosoviético.

Ante todo ello, la alternativa del comité ejecutivo del PSUC era sancionar a ambas direcciones

comarcales o bien convocar un congreso extraordinario. La primera posibilidad era muy grave, dada la

importancia de la organización comunista en ambas comarcas. La convocatoria del congreso es

precisamente lo que deseaban forzar los prosoviéticos, quienes estaban convencidos de que saldrán

victoriosos del congreso extraordinario. Esta previsión puede resultar errónea, ya que su triunfo en el

anterior congreso fue resultado de su alianza con los leninistas, hoy transformada en conflicto abierto.

El telón de fondo del conflicto es la situación en que se encuentra Santiago Carrillo tras sus problemas en

el País Vasco y su derrota en Galicia. La tendencia del PSUC fiel a Carrillo, la bandera blanca, ocupa un

lugar muy marginal en el PSUC. No figura en la dirección ni posee fuerza en la base, pero en cambio está

bien representada en el Comité Central del PCE, organismo en el que, paradójicamente, por ser el PSUC,

en teoría, un partido independiente, figuran varios comunistas catalanes de la tendencia mencionada, así

como los principales dirigentes leninistas, incluido el secretario general, Francisco Frutos. Carrillo ha

convocado para el lunes en Madrid una reunión de estos miembros del Comité Central del PCE.

Carrillo intentará, probablemente, forzar el conflicto, tanto en el sentido de marginar a los prosoviéticos

como en el de desacreditar a los leninistas. Pero, hoy por hoy, una victoria clara dentro del PSUC de la

corriente bandera blanca es absolutamente impensable, debido al deslizamiento generalizado del partido

hacia la izquierda y a que la tendencia bandera blanca es, desde siempre, la menos catalanista.

En todo este marco, el congreso extraordinario puede ofrecer los resultados más insospechados, incluida

una escisión. El debate político es, en efecto, mínimo, y la visceralidad de las posiciones, creciente. Como

botón de muestra baste indicar que en una reunión del comité local de Viladecans, un prosoviético llegó

nada menos que a morder la oreja de un leninista con el que discrepaba respecto a algo tan genérico como

el uso de la lengua catalana.

 

< Volver