Autor: Guindal, Mariano. 
 Enfrentados por el poder y el futuro. 
 Las bandas del comité central     
 
 Diario 16.    29/07/1981.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

28-julio-81/Diario16

...ENFRENTADOS POR EL PODER Y EL FUTURO

Tres tendencias se van a enfrentar en el X Congreso del PCE: los hombres del «aparato» que apoyan las

tesis oficiales defendidas por Santiago Carrillo; los pro soviéticos o «afganos», encabezados por Pere

Ardiaca, y los eurorrenovadores que encabeza Manuel Azcárate. Estos serán los protagonistas en este

congreso, que se presenta como el más importante para el futuro del Partido Comunista de España y su

actual secretario general, Santiago Carrillo.

Las bandas del comité central

Mariano GUINDAL

LOS HOMBRES DEL "APARATO"

Santiago Carrillo, sesenta y cinco años, antiguo periodista de profesión, buen jugador de ajedrez, según

sus palabras: «Cuanto más agua haya mejor nado», pertenece al PCE desde 1936, miembro del buro

político desde 1936, secretario general desde 1960, promotor de la llamada política de «reconciliación

nacional» que se plasmó en la Junta Democrática, Pactos de la Moncloa y acuerdo nacional sobre el

empleo.

Pide un Gobierno de coalición UCDPSOE y desea la unidad de acción con los socialistas. Inteligente y

cordial, con sentido del humor, aunque susceptible e irritable en los últimos años, se le ve cansado y ha

perdido resuello.

Simón Sánchez Montero, sesenta y cinco años, antiguo trabajador de panadería. Hombre austero y

conciliador. Hasta hace pocos días ha sido secretario general de la federación general. Ingresó en el PCE

en 1936. Pasó veinte años de su vida en la cárcel por motivos políticos. En 1955 fue elegido miembro del

comité ejecutivo. Durante los años de clandestinidad fue el máximo responsable del partido en el interior.

Poco ambicioso y muy fiel a sus ideas, ha sido el brazo derecho de Carrillo. Es muy respetado por la base.

En su línea se encuentra Luis Lucio Lobato, cuya biografía es muy similar.

Nicolás Sartorius, cuarenta y dos años, aristócrata, sindicalista, periodista y abogado de profesión.

También será elegido como vicesecretario general del partido. Fue la máxima estrella del IV Congreso,

que se celebró en Madrid del 19 al 23 de abril de 1978. Se le considera «delfín» de Santiago Carrillo.

Procesado en el sumario «1.001», reúne las cualidades del sindicalista y del intelectual, principal

promotor de pactos y negociaciones de CC OO con UGT, con el Gobierno y con la CEOE. En la última

reunión del comité ejecutivo se abstuvo cuando se votaron las tendencias organizadas. Simpatiza con los

eurorrenovadores, aunque se ha mantenido al margen en la lucha interna del partido.

Gregorio López Raimundo, junto a Santiago Alvarez, Romero Marín, Armando López Salinas, Ramón

Ormazábal, Federico Melchor, Horacio Fernández Iguanzo, José María González Jerez, pertenece a la

vieja guardia. Tienen características comunes, como son su antigua militancia en el PCE; la mayor parte

de ellos han sido secretarios generales de partidos provinciales: subieron a la ejecutiva en los mismos

años que Carrillo fuera elegido secretario general.

LOS EURORRENOVADORES

Manuel Azcárate, sesenta y cuatro años. Siguió estudios universitarios en Madrid y Londres. Responsable

de la política exterior del partido. Es un ardiente defensor de las tesis de los eurorrenovadores. Sirve de

nexo de unión entre el sector y el «aparato» al que se siente vinculado sentimentalmente aunque en la

actualidad no comparte su orientación. La figura de Azcárate significa dentro de los eurorrenovadores la

garantía de que su objetivo no es relevar al actual equipo dirigente, sino que sus reivindicaciones son más

profundas.

Pilar Brabo Castell, treinta y ocho años, física de profesión y diputada por Alicante. Durante mucho

tiempo fue considerada como la «protegida» de Carrillo, pero poco a poco se fue distanciando de las tesis

oficiales para pedir una renovación en profundidad para que lo que se ha llamado un «partido nuevo»

fuese una realidad. De carácter serio, tiene una gran capacidad de trabajo. Surge del movimiento

estudiantil de los años 60. Ingresa en el PCE en 1965.

Roberto Lertxundi, treinta y tres años, profesional, secretario general del PC de Euskadi, antiguo militante

de ETA, es uno de los máximos defensores de las tesis de los eurorrenovadores. Ha conseguido que su

propuesta de convertir el PCE en un partido federal, expresada en una enmienda a la totalidad de la tesis

séptima del anteproyecto que se discutirá en el X Congreso, prosperase, aunque sólo fuese aprobada por

un estrecho margen de votos en la conferencia nacional del EPK (Partido Comunista de Euskadi).

En los últimos tiempos se ha escorado, a juicio de los hombres del «aparato», hacia tesis abertzales y en

concreto hacia Euskadiko Ezkerra. Esta postura ha llevado al EPK a una profunda división interna entre

los llamados «españolistas» y «nacionalistas».

Carlos Alonso Zaldivar, treinta y tres años, profesional. En las elecciones municipales demostró su valía.

Es el máximo responsable de la política municipal comunista, único campo donde el partido ha

conseguido aumentar su influencia y en donde ha logrado la unidad de acción con el Partido Socialista.

Encabeza el grupo eurorrenovador que defiende gran parte del equipo municipal de Madrid, y en el que se

encuadran Cristina Almeida, Luis Larroque, Alfredo Tejero, Pedro Sanjosé, Gerardo Novales, Jaime

Sartorius, Carlos París, Carlos Rodríguez, L. Lázaro Malo de Molina, José Lillo...

LOS PRO SOVIÉTICOS

Ignacio Gallego, sesenta y siete años, obrero de profesión. Lleva cuarenta y cuatro años militando en el

partido, cuenta con fuerza y respaldo en Andalucía. Fue elegido como diputado por Córdoba, y en la

actualidad es vicepresidente del grupo parlamentario comunista. Accede al comité ejecutivo del PCE en

1948, dedicándose a tareas de organización. Exiliado durante muchos años, mantiene una gran simpatía

por la Unión Soviética, donde ha residido hasta 1976 en que regresó a España. Se declara enemigo

acérrimo del término eurocomunista. Se asegura que nunca ha pronunciado ese término. Defiende el

marxismo-leninismo y la invasión soviética de Afganistán. Es vicepresidente cuarto del Congreso de los

Diputados. Piensa que la actual polémica interna y la actual dirección política está llevando al PCE a su

desintegración. Cuenta con la simpatía de Romero Martín, aunque éste no le apoya abiertamente por

fidelidad a Santiago Carrillo.

Pere Ardiaca Martí, setenta y un años, campesino de profesión, lleva cincuenta y dos años militando en el

PSUC y está considerado como un ardiente defensor del antieurocomunismo. Se ha manifestado

públicamente a favor de la política exterior de la Unión Soviética y ha dirigido durísimos ataques a la

actual dirección del PCE. En el último congreso del PSUC fue elegido como presidente, sustituyendo en

el cargo a López Raimundo, y meses posteriores fue destituido del cargo por sus declaraciones y su dura

postura. Ha encabezado la corriente «afgana» y ha demostrado contar en Cataluña con grandes simpatías

y una fuerza más que estimable. Le han apoyado hasta el final sus compañeros de tendencia Tribes y

Serradell que también fueron destituidos de sus cargos ejecutivos.

Fidel Alonso, treinta y seis años, obrero industrial, secretario general de CC OO de Madrid, donde cuenta

con una gran masa de seguidores. Se ha opuesto siempre a la política de pactos de Comisiones Obreras y

se ha enfrentado duramente con Nicolás Sartorius. Valoró positivamente el acuerdo nacional sobre el

empleo. Se le ha acusado de recibir ayuda económica de los países del Este para mantener huelgas,

saltándose la dirección del partido y del sindicato. Ha demostrado sus simpatías por el PSUC, aunque no

le importa admitir el término eurocomunista como hipótesis de trabajo. Hasta el momento no ha hecho

alianza con los «afganos» y se ha autodefinido como eurocomunista de izquierdas.

 

< Volver