Pere Ardiaca cuestiona su destitución. 
 López Raimundo no acepta la presidencia del PSUC     
 
 Diario 16.    07/07/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Pere Ardiaca cuestiona su destitución

López Raimundo no acepta la presidencia del PSUC

La crisis interna del PSUC —pugna entre eurocomunistas y pro soviéticos— se agudiza tras la destitución

del presidente Pere Ardiaca. Este la considera irregular y el histórico López Raimundo no acepta ocupar

la vacante. Hasta después del verano, tras el congreso del PCE, no se resolverá este problema,

posiblemente en un congreso extraordinario.

Barcelona — El veterano dirigente comunista catalán Gregorio López Raimundo no está dispuesto, de

momento, a aceptar la presidencia del PSUC, vacante desde el pasado fin de semana en que fue destituido

Pere Ardiaca por el comité central.

López Raimundo, anterior presidente del PSUC, íntimo colaborador de Santiago Carrillo y defensor de la

línea eurocomunista, ha manifestado que no aceptará la presidencia si no es por elección en un congreso

del partido.

El sector eurocomunista del PSUC intenta encontrar un amplio compromiso en el seno del comité central

y en la conferencia nacional del partido que se celebrará el próximo fin de semana, para conseguir que

López Raimundo asuma la presidencia del partido«

Congreso extraordinario

Tras la destitución del pro soviético Pere Ardiaca por 58 votos contra 33 en la última reunión del comité

central, la presidencia puede quedar vacante, pero también puede ser elegida por el máximo órgano de

dirección entre congreso y congreso, es decir, por el comité central.

López Raimundo desearía que fuera un congreso, el máximo órgano del partido, quien lo eligiera, igual

que hizo con Pere Ardiaca cuando en enero pasado triunfó la línea pro soviética y fueron derrotados los

eurocomunistas.

Fuentes eurocomunistas indicaron a Europa Press que el partido se encamina hacia un congreso

extraordinario para finales de este año o principios del próximo. Congreso que intentaría clarificar la línea

del partido y superar los «traumas» que sufre ahora.

El secretario general del PSUC, Francesc Frutos, declaró ayer en rueda de prensa que «hasta después del

verano no se resolverá el tema de la presidencia del partido». Esta decisión supone que el congreso del

PCE se celebrará antes, evitándose así que el problema de los comunistas catalanes enturbie la asamblea

del PCE.

Frutos negó las informaciones aparecidas en el sentido de que el comité central exigió a Pere Ardiaca que

se retractara de sus posiciones políticas pro soviéticas, «sino que se le pidió que se retractara de su

actitud, porque como presidente de un partido tiene la obligación de puertas a fuera de defender la política

aprobada». Sin especificar nombres, el secretario general reprochó que «menos hacer declaraciones

confusas a los medios de comunicación y más trabajar y discutir en el partido».

Ardiaca reacciona

Veinticuatro horas después de su destitución, se produjo la primera reacción pública de Pere Ardiaca, que

no fue precisamente conciliadora. «No es correcta mi destitución, como no es correcta la resolución del

penúltimo comité central volviendo al término eurocomunismo», afirmó el ex presidente del PSUC.

Declaró que «me interesa más defender los acuerdos del V congreso que ser presidente del partido. El V

congreso votó por mayoría eliminar el nombre de eurocomunismo. Además, en política internacional se

aprobó la solidaridad con todos los partidos comunistas del mundo y en política interior se aprobó una

diferenciación clara de UCD, de Fraga y hasta de los socialistas, pero buscando con éstos una unidad de

acción».

Pere Ardiaca admitió que «el comité central tiene perfecto derecho a destituir a un presidente», pero a su

juicio ése no es el problema y la incorrección de la medida, sino que tal sanción pone en duda la

aplicación de los acuerdos del V congreso del PSUC.

 

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