Con Carrillo como secretario general, dice, es imposible la renovación del PCE. 
 La diputada Pilar Brabo abandona las filas comunistas y pasa al Grupo Mixto     
 
 ABC.    16/06/1982.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

MIÉRCOLES 16-6-82

NACIONAL

Con Carrillo como secretario general, dice, es imposible la renovación del PCE

La diputada Pilar Brabo abandona las filas comunistas y pasa al Grupo Mixto

MADRID. La diputada comunista Pilar Brabo ha comunicado ayer por escrito al vicepresidente del

Grupo parlamentario Comunista, Jordí Solé Tura, su abandono del Partido Comunista y del Grupo

parlamentario, y su pase al Grupo Mixto del Congreso.

Jordi Solé Tura manifestó que había conocido el contenido de la carta de Pilar Brabo durante una reunión

que mantenía con el Grupo parlamentario.

Con la incorporación de Pilar Brabo al Grupo Mixto, éste pasará a contar con 23 diputados, frente a los

seis con los que inició la legislatura.

La propia Pilar Brabo facilitó a la Prensa una copia de su carta de dimisión, media hora después de ser

ésta entregada, a través de un ujier del Congreso, a Solé Tura. El escrito dice, entre otras cosas, lo

siguiente:

«Los resultados de la reciente reunión del Comité Central del PCE me han empujado a dar este paso, que

no di cuando fui expulsada del Comité Central, a raíz de los acontecimientos de noviembre.

«En parte —añade— mi decisión de continuar en el Grupo hasta el final de la legislatura obedecía a una

tenue esperanza en que la renovación del PCE aún fuera posible. Al menos quería ser un gesto que no la

hiciera más difícil. Concurría, además, la circunstancia de que entre mis compañeros diputados estaban

algunas de las personas que aún podían contribuir a esa renovación: Nicolás Sartorius, Emérito Bono,

Fernando Pérez Royo, los diputados del PSUC y, entre ellos, tú mismo.» (Se refiere a Solé Tura).

«TENGO QUE DEJAR EL PCE». «Tras los últimos acontecimientos —agrega la carta—, estas razones

han perdido ya toda su validez, no porque la sentencia del 23F o tos resultados de las elecciones

andaluzas hayan contribuido a serenar el panorama, más bien, al contrario, y por diferentes razones. Mi

abandono del Grupo ya no podrá achacarse a insolidaridad, y respecto a la tenue esperanza, a reunión del

Comité Central ha acabado de disiparla enteramente. He adquirido la convicción, y me cuesta bastante

convencerme por completo de una cosa, sin guardarme un espacio para la duda: que la renovación del

PCE es imposible mientras Santiago Carrillo continúe en la Secretaría General.»

«Como los acontecimientos acaban de demostrar —continúa Pilar Brabo—, su relevo no será nunca

propuesto por un Comité Central en el que Carrillo tiene asegurada una mayoría de fidelidad ciega. Un

Comité Central elegido, es cierto, dentro del X Congreso, pero según la propuesta, prácticamente

inmodificable, de una Comisión de candidaturas compuesta a su vez de una aplastante mayoría de

«fieles».

«La nueva victoria de Santiago Carrillo en su vieja y joven guardia —dice más adelante— es, desde mi

punto de vista, el final del partido, en y por el que yo he luchado desde 1965. Para mí, ser comunista ha

significado durante todos estos años poder transformar la realidad. Hoy, si quiero, y quiero, tengo que

dejar el PCE y el Grupo parlamentario Comunista.»

AZCARATE, TAMBIÉN. Con independencia de esta carta, Pilar Brabo ha declarado que seguirá

integrada en la Asociación para la Renovación de la Izquierda (ARI), pero que esta organización no tiene

intención de presentarse a las próximas elecciones, porque no puede competir con la izquierda. «Mi futura

actividad —dijo después— estará fuerte mente ligada a la política, porque eso es lo que da sentido a mi

vida, pero buscaré un trabajo profesional, porque ya no me dedicaré profesionalmente a la política.»

Por su parte, Manuel Azcárate, ex miembro del Comité Central del PCE e integrado ahora, como Pilar

Brabo, en la ARI, se ha manifestado solidario con la actitud de la diputada. «Me considero fuera del

PCE», ha afirmado Azcárate, quien ni siquiera ha presentado formalmente su baja en el partido.

 

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