Se prevén duros enfrentamientos en el Próximo congreso del PCE. 
 Corta victoria de Iglesias frente a las maniobras de Carrillo     
 
 Diario 16.    01/07/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Se prevén duros enfrentamientos en el próximo congreso del PCE

Corta victoria de Iglesias frente a las maniobras de Carrillo

Madrid — Los duros enfrentamientos registrados en la reunión del comité central del Partido Comunista

de España (PCE) se tradujeron en la madrugada de ayer en clara crispación entre los componentes del

«ala carrillista» del partido y los seguidores de Gerardo Iglesias, cuando Julián Ariza defendió a la una de

la madrugada la propuesta alternativa al informe oficial presentado a la mesa del comité central por Jaime

Ballesteros, y Norberto Bonache se enfrentaba verbalmente a Juan Francisco Pla, calificando las acciones

de la mesa del comité de «tomadura de pelo». En un ambiente crispado tras setenta horas de debate, a las

cinco de la madrugada quedaba aprobado el informe oficial de Iglesias por 43 votos a favor, 27 en contra

y una abstención, no sin que antes Santiago Carrillo hubiera hecho gala de sus más refinadas argucias

para impedir la votación.

«Yo no pienso en la ruptura», declaraba Carrillo al finalizar el comité central, añadiendo seguidamente un

«que sean ellos quienes la planteen». El líder comunista, conocedor de los trucos y trampas de partido, no

dejó escapar ninguna ocasión para intentar poner en apuros al actual secretario general e impedir las

votaciones de la propuesta oficial, argumentando que en la reunión del comité ejecutivo se había

acordado no someter a votación el informe de Iglesias, ya que no era definitivo hasta que la comisión

creada en la sesión de ayer culminase sus trabajos a finales de este mes. Rechazada la argumentación,

pidió nuevamente la palabra para retirar su candidatura de la citada comisión que va a realizar las tesis del

congreso, «porque no estoy en condiciones de hacerlas en quince días», y lo que saldrá en tan poco

espacio de tiempo «será un bodrio».

Torpedos

En su intervención final, Gerardo Iglesias aseguró que no se hizo cargo de la secretaría general del partido

«para aplicar ninguna política dura», pero que había exigido su derecho a hacer cambios en el

secretariado, cambios que motivaron el primer enfrentamiento con Santiago Carrillo. Fue en ese momento

cuando se planteó en el seno del ejecutivo comunista si se debía compartir o no una dirección bicéfala,

fórmula rechazada por la actual línea mayoritaria.

Alternativa

Aquí surgieron, según Iglesias, las primeras divergencias con el ex secretario general, que se hicieron más

patentes tras la no comparecencia de Carrillo a la conferencia nacional del pasado mes de diciembre,

«pese a habérselo pedido el día anterior», y el mitin pronunciado por Carrillo en el madrileño cine

Europa, que fue interpretado como el primer «torpedo» a la actual dirección. Las discrepancias se

convirtieron en enfrentamientos en los últimos comités ejecutivos, que se hicieron especialmente crudos

en los debates de la pasada madrugada, donde Juan Francisco Pla, visiblemente alterado él mismo, hacía

un llamamiento a la calma.

Para Iglesias, que leyó su informe final a las cuatro de la madrugada, los propósitos que animan el

anteproyecto de tesis se concretan en tres puntos: defensa de la unidad del partido desde el centralismo

democrático, llamamiento a la «reflexión serena» y a la «tolerancia», y solicitar el voto favorable al

proyecto a una comisión plural, tal y como se incluía en la propuesta. «Pero en el informe —señaló— se

propone algo más: se habla de una alternativa de cambio real.»

Insistió nuevamente en la idea de la unidad, porque «si el XI Congreso es un congreso sellado por la

unidad del partido, vendrán miles de militantes al PCE».

Después de tres días de debate, a las seis y media de la mañana se levantó la sesión del comité central del

Partido Comunista, que no ha logrado encontrar una posición de síntesis entre las dos posturas

enfrentadas y que anuncia un congreso extremadamente difícil, cuyo primer «round» lo ha ganado

Gerardo Iglesias sin la abrumadora mayoría que se esperaba.

 

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