Rotas las conversaciones sobre Gibraltar  :   
 España denuncia enérgicamente ante Waldheim la violación británica de la Carta de la ONU. 
 ABC.    20/07/1973.  Página: 21, 30. Páginas: 2. Párrafos: 15. 

MADRID, VIERNES 2 O DE JULIO DE 1973 - NUM. 21.002 SEIS PESETAS

ABC

DIRECTOR: TORCUATO LUGA DE TENA DEPOSITO LEGAL;

M - 13 - 1958 - 112 PAGS.

ESPAÑA DENUNCIA enérgicamente ante Woldheim la violación británica de la Carta

de la O.N.U.

ACUSA al Reino Unido de abusos en la zona del istmo y en los espacios aéreo y marítimo,

comprometiendo seriamente la seguridad nacional

REQUIERE al secretario general para que exija a Gran Bretaña el cumplimiento de la Resolución

2.429 de las Naciones Unidas

ADVIERTE el Gobierno español que meditará muy seriamente sobre los pasos adicionales que deba dar

en relación con este problema

LA Oficina de Información Diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores comunica lo siguiente:

«El pasado día 18 de Julio, el representante permanente A. I. de España en las Naciones Unidas, don

Antonio Elías, hizo entrega al director de la Secretaría del señor Waldheim, secretario general de la

Organización, de la siguiente nota firmada:

"Señor secretario general:

Desde que la Asamblea general, en su resolución 2.429 (XXIII), de 18 de diciembre de 1968, requirió al

Gobierno de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte para que iniciara sin demora las negociaciones previstas

en la resolución 2.353 (XXII). de 19 de diciembre de 1967, con el Gobierno de España, hasta el presente

han transcurrido más de cuatro años y medio, sin que el Gobierno de la Gran Bretaña haya realizado el

menor esfuerzo para cumplimentar las resoluciones mencionadas, conforme a la doctrina establecida en

ellas por las Naciones Unidas para la descolonización de Gibraltar.

Como vuestra excelencia recordará, en la nota número 10, de 26 de enero de 1971, el representante

permanente de España le informó de que, habiendo transcurrido el plazo fijado por la resolución 2.429

(XXIII) para la descolonización de Gibraltar (1 de octubre de 1969), el Gobierno español llamaba su

atención sobre la actitud refractaria del Gobierno británico frente a las decisiones de las Naciones Unidas.

Ante el deseo de mi Gobierno de crear un clima favorable que permitiera a los dos países, relajando la

tensión existente en aquellos momentos, reiniciar las negociaciones —interrumpidas desde marzo de

1968— dentro de lo estipulado en las resoluciones 2.429(XXIII) y anteriores, se mantuvo alejado el tema

de Gibraltar de los debates del Comité especial encargado de examinar la situación con respecto a la

aplicación de la declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales, de

los de la Cuarta Comisión y del Plenario de la Asamblea. Y ello hasta el extremo de que, como se

indicaba en la nota número 10 de 26 de enero de 1971, se convino entre la Delegación española y la

británica que era mejor no suscitar un debate sobre la cuestión de Gibraltar en esos momentos.

Creado este clima de distensión, se reinició el diálogo entre los ministros de Asuntos Exteriores español y

británico para lograr la finalidad perseguida, es decir, la descolonización de Gibraltar. Las entrevistas se

han celebrado en las siguientes fechas:

RELACIÓN DE CONTACTOS Y CONVERSACIONES

Un primer encuentro en Luxemburgo el 30 de junio de 1970, una entrevista en Nueva York el 20 de

octubre de 1970, otra en Nueva York el 27 de septiembre de 1971, un viaje de sir Alec Douglas-Home a

Madrid del 27 de febrero al 1 de marzo de 1971, una visita del ministro español de Asuntos Exteriores a

Londres del 19 al 21 de julio de 1972, una entrevista en Nueva York el 29 de septiembre de 1972, otro

viaje de sir Alec Douglas-Home a Madrid el 27 y 28 de noviembre de 1972 y, por último, la visita del

ministro español de Asuntos Exteriores a Londres durante los días 8 y 9 de mayo de 1973.

En todas las citadas entrevistas se ha discutido la cuestión de Gibraltar y el Gobierno español, que había

elaborado un proyecto de régimen especial para salvaguardar al término de la situación colonial los

intereses de la población gibraltareña, conforme establecen las resoluciones de las Naciones Unidas, ha

observado que el Gobierno británico no ha hecho esfuerzos para encontrar una solución. Por el contrario

ha tratado de escudarse en la población gibraltareña, que, según las resoluciones de las Naciones Unidas,

no es parte negociadora en el proceso descolonizador.

Es más, al tratar España de ampliar a toda clase de actividades la relación entre ambos países para hacer

más fácil la descolonización de la plaza, el Gobierno británico se escuda siempre en el preámbulo de una

Constitución que, con posterioridad a todas las resoluciones de las Naciones Unidas, ha dictado e

impuesto precisamente para hacer más difícil su descolonización. De esta forma, la Gran Bretaña

continúa violando la resolución 2.352 (XXII), que estableció, para el caso de Gibraltar, que la situación

colonial allí existente destruía la unidad nacional española y su integridad territorial, lo que es

incompatible con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, y específicamente con el

párrafo 6 de la resolución 1.514 (XV) de la Asamblea General. Para evitar cumplir con lo establecido,

tanto en la Carta como en las resoluciones, la Gran Bretaña ha hecho caso omiso del carácter específico

de la situación de Gibraltar escudándose en la reiteración retórica de los intereses, que España siempre ha

tenido en cuenta, de una reducida población adventicia.

,

Por otra parte, al continuar abusivamente la Gran Bretaña utilizando la zona neutral del istmo, nunca

cedida al Reino Unido, y al abusar también de las aguas y espacio aéreo españoles, compromete

seriamente la seguridad de mi país.

Inglaterra no ha demostrado tener «animus negotiandi" y se ha limitado a mantener el hecho colonial,

violando la Carta de las Naciones Unidas. En estos circunstancias, el Gobierno español ha decidido

interrumpir las conversaciones con la Gran Bretaña.

REQUERIMIENTO AL SECRETARIO GENERL

LA opinión pública española, señor secretario, no comprende cómo el proceso descolonizador que

Inglaterra llevó a cabo en numerosos territorios que estaban sometidos a su administración no haya

incluído también a Gibraltar. Mi Gobierno espera que, puesto que la resolución 2.423 (XXIII) encarga a

vuestra excelencia que preste toda la ayuda que cualquiera de los dos Gobiernos pueda requerir para el

mejor cumplimiento de la resolución, proceda en consecuencia a exigir a la Gran Bretaña el cumplimiento

de aquella resolución. Hasta tanto podamos dar una cumplida satisfación a la opinión pública española,

que exige la descolonización de Gibraltar conforme han estipulado las Naciones Unidas, mi Gobierno

tendrá que meditar muy seriamente sobre los pases adicionales que deba dar en relación con este

problema.´´»

 

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