Autor: Martínez, Julián M. . 
 Relaciones con el exterior. 
 Polémica en Londres por la venta de aviones Harrier a España  :   
 Duros ataques de Harold Wilson al gobierno conservador. 
 Informaciones.    20/08/1973.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

RELACIONES CON EL EXTERIOR

POLÉMICA EN LONDRES POR LA VENTA DE AVIONES "HARRIER" A ESPAÑA

* DUROS ATAQUES DE HAROLD WILSON AL GOBIERNO CONSERVADOR

* «LA FORMA EN QUE LOS ESPAÑOLES RIGEN SU PAÍS ES COSA DE ELLOS, NO

NUESTRA», DICE SIR ALEC DOUGLAS-HOME

Por Julián M. MARTÍNEZ

LONDRES, 20.

La noticia sobre la venta de ocho aviones «Harrier» —de invención británica y despegue vertical— a

España, vía Estados Unidos, ha levantado una agria polémica entre el Gobierno y la oposición de

Inglaterra. El jefe de la oposición, Harold Wilson, que veranea en Sicilia, ha roto su desacostumbrado

silencio de diecinueve días para arremeter duramente contra el primer ministro Edward Heath. El hecho

ha servido también en esta ocasión para que Wilson desate sus pocas simpatías hacia el régimen español.

De ahí su promesa según la cual un próximo Gobierno laborista no sólo cortaría posibles acuerdos

militares con Madrid, sino que incluso se saltaría a la torera aquellos acuerdos como el de los «Harrier»

fraguados entre España y Estados Unidos.

El Gobierno británico, respondiendo al tópico ataque laborista, ha dado su explicación, según la cual, lo

que puedan acordar España y Estados Unidos es cosa a discutir entre ellos dos. En otras palabras, sir Alec

Douglas-Home y el propio ministro de Defensa, lor Carrington, han venido a decirle a Wilson que a ellos

no les han dado vela en ese entierro.

«Se trata de un acuerdo comercial», ha dicho el titular de Defensa justificando la adquisición española de

ocho «Harrier».

«Es una buena noticia para el país y para la industria aeronáutica inglesa» —ha dicho el secretario del

Foreign Office—. «Como los españoles rijan su país, es cosa de ellos, no nuestra», terminó diciendo sir

Alec a los alegatos del exprimer ministro Wilson.

La polémica Gobierno-oposición a_cuento del «incidente» español de comprar aviones vía Estados

Unidos —por muy «british» que sea su invención—, a buen seguro que seguirá en los próximos días. A

fin de cuentas, no olvidemos que en un país parlamentario como el inglés, la oposición hace uso de sus

derechos cada vez que puede. Y sus argumentos contra el Gobierno no se detienen en códigos

preestablecidos. Es su papel de oposición. Cuando estén en el Poder, las tornas se volverán contra ellos.

Al margen de la disputa política en torno a los «Harrier» para España, las informaciones ponen de

manifiesto una serie de detalles que resumimos a continuación.

UN PILOTO INGLÉS

Según tales informaciones, las pruebas con el supermoderno avión se verificaron en el otoño pasado. Y

aquí hay dos versiones. Según una de ellas, la prueba se llevó a cabo en aguas del Mediterráneo y a bordo

del porta helicópteros «Dédalo». Según otra versión, tales pruebas se efectuaron en aguas del golfo de

Vizcaya, también a bordo del a Dédalo». En esta ocasión dicen los medios británicos —se tenía previsto

que el «Dédalo» maniobrara en aguas españolas. Y así estaba autorizado por las autoridades militares

españolas, pero a petición del entonces ministro de Asuntos Exteriores, las demostraciones del avión de

despegue vertical se trasladaron a aguas internacionales, donde acudió el piloto inglés de turno —en

prueba de largo alcance, para comprobar la autonomía de vuelo—, quien luego viajaría a través de

Francia.

Según fuentes inglesas, los planes españoles prevén adquirir ahora ocho aviones «Harrier», procedentes

de Estados Unidos, y por un valor de 12 millones de libras. El proyecto definitivo alcanzaría el total de 24

aviones.

También, según la versión inglesa, los «Harrier» irían a equipar el porta helicópteros español «Dédalo» y

probablemente tendrían como base Bota y con una orientación estratégica que cubriría la costa occidental

de Marruecos.

Las acusaciones laboristas por el acuerdo hispano-norteamericano se basan en la maternidad inglesa del

proyecto. En efecto, el avión «Harrier», de características revolucionarias dentro del campo de la aviación

militar, es invención británica. En el desarrollo del proyecto colaboró en un cincuenta por ciento Estados

Unidos, quien fabricará sus propios aparatos, adecuándolos a las características de su Marina, como hará

la Royal Navy con los suyos. En los acuerdos de fabricación conjunta, ingleses y americanos fijan unas

cláusulas sobre limitación de ventas por motivos políticos, estratégicos, etc. Y en esta ocasión la tópica

acusación laborista se repite por enésima vez contra el régimen español.

Como sea, hoy el tema español sigue siendo actualidad de primera página en la Prensa inglesa.

Actualidad que comenzó la pasada semana con el incidente cercano a Gibraltar entre un barco de la

Marina española y un yate inglés. Actualidad, hay que decirlo, siempre Que encuentre «incidente» por

medio. Porque también es actualidad para los británicos el nombramiento del embajador Piniés y apenas

ha merecido comentarios. Aunque los ingleses sepan lo que ello va a suponer ante las Naciones Unidas.

Y si no, esperemos unos meses. Pero sabido es que en Londres no quieren prestar mucha atención a las

razones diplomáticas españolas en torno al contencioso de Gibraltar. Se vio recientemente con motivo de

la visita en mayo del señor López Bravo, se vio después con motivo de la intervención del señor López

Rodó en Helsinki, se vio anteayer ignorando el nombramiento de Piniés y se puede demostrar cuando el

tema acuda otra vez a las Naciones Unidas, que será el próximo mes de septiembre.

Estos aviones irán destinados a la Aviación naval, de la que el actual ministro de Marina —siendo jefe del

Estado Mayor de la Armada— siempre se ha mostrado decidido impulsor, constituyendo así sus_

primeros aparatos de ala fija, ya que en la actualidad toda la aviación de la Marina está formada

exclusivamente por escuadrillas de helicópteros. Los «Harrier» operarán desde la cubierta del

portahelicópteros «PH-10 Dédalo» como aviación embarcada, y en tierra podrán hacerlo prácticamente

desde cualquier base naval, ya que son autónomos por si mismos y no necesitan apoyo auxiliar de tierra

para despegar. También pueden ser empleados desde plataformas de helicópteros de unos 15 metros de

longitud asentadas en buques de hasta unas 6.000 toneladas, por ejemplo, en fragatas de la clase «DEG».

El avión original del que deriva el modelo americano que nosotros vamos a comprar es el «Hawker

Siddeley Mk-50», cuya empresa fabricante concedió a la McDonnell Douglas la licencia para construir en

Estados Unidos más de un centenar de estos aparatos. No ha podido aclararse si nuestro vendedor será la

empresa fabricante americana o —como parece— el US Marine Corps (Infantería de Marina), quien lo

lleva usando desde 1969.

El «Harrier» es el primer avión del mundo capaz de aterrizar y despegar sin carrera —esto es,

verticalmente— tanto como con carrera corta (unos 250 metros) en pistas no preparadas; en términos

aeronáuticos se dice que es de características «V/STOL». Para conseguirlo dispone de toberas de salida

de gases orientables, cuya posición determina el tipo de despegue. Sus características principales

(referidas a la versión original británica) son: longitud, 13,90 metros; envergadura normal, 7,70 metros.

Dispone de una turbina de doble flujo Rolls-Royce-Bristol, modelo ((Pegasus 11», que le facilita un

empuje de 9.750 kilogramos, aunque versiones posteriores consiguen cerca de 1.000 kilogramos más de

empuje. El peso total en el momento del despegue es de 10.000 kilogramos, y dispone de equipo inercial

de navegación.

Tácticamente, el «Harrier» es un avión transónico, de utilización múltiple, cuya velocidad máxima se

sitúa entre la subsónica y la supersónica, 1,200 kilómetros por hora. Con depósitos suplementarios de

3.000 litros de combustible, tiene un radio de acción máximo de 3.700 Kilómetros. En total puede llevar

2.250 kilogramos de armamento, en diversas combinaciones operacionales.

Para la Marina tiene utilidad como protección naval interceptando aviones enemigos.

INFORMACIONES

20 de agosto de 1973

Pág.7

 

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