Autor: López Sancho, Lorenzo (ISIDRO). 
   Madrid al día     
 
 ABC.    01/12/1959.  Página: 63. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

ABC. MARTES 1 DE DICIEMBRE DE 1959 EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG.63

¿LOS" madrileños están divididos desde el domingo pasado en tres grandes grupos: el de los que vieron

el partido Real Madrid- Barcelona en su misma salsa; el de los que lo vieron en la televisión,y el de los

que, sencillamente, no lo vieron.Es de suponer que, gracias al progreso, el primer grupo irá disminuyendo

en tanto que aumentará el segundo y quizá por esa progresiva variación llegará un momento en que serán

tan pocos los que vean directamente los partidos, que ya no podrán los clubs sostener equipos de ases

internacionales y entonces los aficionados-televisores se marcharán al café de sobremesa. Cuando llegue

época tan feliz, el futbol habrá desaparecido y los partidarios del deporte volverán a jugar a las canicas.

Asombrado de su audacia profética,el cronista se encoge un poco más en su butaca, al amor del brasero

sinpoder reprimir un escalofrío. ¡Cómo llovía el domingo, señores !¡Cómo llovía antes de ir al estadio en

el estadio y después del estadio!... Los coches navegaban por las calles encharcadas proyectando cortinas

de agua sucia a derecha e izquierda y alguno que otro naufragaba al caer en un bache profundo,

insidiosamente disimulado por los metros cúbicos de agua embalsada a fuerza de chaparrón.

Por cierto que, según se dice, uno de esos baches gigantescos que asemejan la topografía matritense a la

superficie lunar, aceleró el nacimiento de una niña que era llevada por su mamá en un taxi hacia la

clínica de meteorología más cercana. Si los niños que ven la primera luz en el mar son naonatos, los que

lloran por primera vez sobre un bache ¿deberán llamarse bachonatos? Nos gustaría saber si es así y en tal

caso si el Ayuntamiento debería abrir un registro especial para "bachinacimientos" : que permitiera el

día de mañana a los especialistas en estadística determinar la in-fluencia del bache en el aumento de

población.

En la menuda crónica de sucesos, destaca el volquetazo de un automóvil de esos de la matrícula ciento

diez mil y pico en la calle de La Palma.También sería aleccionadora una estadística que desglosase en el

creciente número de accidentes circulatorios la aportación de esos arriesgados y deportivos conductores

en edad militar que suelen salirse por la tangente de los "bollos"´ que provocan´ con un ´´´mi no

compriende" perfectamente sujetable impuestos especiales, sobre todo en forma de multas cobradas en el

acto. El lunes, o séase ayer, llovía a gusto. El frío barría las calles de la villa. ¡Buena despedida de

noviembre!..—ÍSJDRO.

 

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