El embajador de España en Washington ha felicitado a los representantes de las empresas petrolíferas     
 
 ABC.    06/06/1959.  Página: 39-40. Páginas: 2. Párrafos: 9. 

B C. SÁBADO 6 DE JUNIO DE 1959. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 39

Nueva York 5. El embajador de España en Washington, D. José María de Areilza, ha felicitado a los

representantes de las empresas petrolíferas norteamericanas que se proponen realizar prospecciones

petrolíferas en España y en el Sahara español.

El embajador expresó esa felicitación en una recepción ofrecida por el almirante Joseph J. Clark y D.

Manuel Rodríguez, en nombre de la Cámara de Comercio hispano-norteamericana, a los delegados

españoles en la Conferencia Internacional Petrolífera de Nueva York.

El Sr. Areilza explicó a los representantes de las empresas petrolíferas norteamericanas que asistían a la

recepción, que su particular interés por la prospección de petróleo se deriva de la nueva legislación

petrolífera española.

La Embajada de España ha publicado la siguiente nota acerca de la recepción y del discurso del conde de

Motrico:

La Cámara de Comercio Hispano-Norteamericana de Nueva York ha ofrecido el jueves una recepción en

honor de la delegación española que. presidida por el señor Castells, asiste al Congreso Mundial del

Petróleo. Además de los delegados y autoridades del Congreso concurrieron numerosos representantes de

empresas norteamericanas de la industria del petróleo que tienen propósito de solicitar permisos de

investigación en la Península o en el Sahara español, al amparo de la nueva ley de hidrocarburos

recientemente promulgada por el Gobierno español. El embajador de España, D. José María de Areilza,

pronunció unas palabras congratulándose de la presencia en el acto de tantas firmas petrolíferas de

importancia, lo cual subraya la buena acogida que en el mundo financiero e industrial norteamericano ha

tenido la nueva legislación española sobre la materia.

Creemos—dijo—haber dado un paso decisivo con esta ley hacia la búsqueda y hallazgo en el subsuelo

español de yacimientos petrolíferos o de gases comercialmente explotables. Si la suerte nos acompaña y

la península se convierte algún día en país productor de petróleo, la estructura entera de nuestra economía

se habría alterado en sentido radicalmente favorable.

Señaló también, el criterio amplio y liberal de los términos de la ley sobre la participación extranjera, tan

útil y beneficiosa siempre en el período ingrato de la prospección, lleno de riesgos y desengaños.

Esperamos — terminó diciendo — que tan pronto los reglamentos correspondientes sean promulgados se

produzca un verdadero aflujo de capitales y de técnicos petrolíferos extranjeros hacia España, donde serán

acogidos calurosamente y podrán cooperar estrechamente con las capitales y técnicos españoles que han

venido dedicando durante estos últimos años su incansable esfuerzo, con medios limitados, pero

insuperado entusiasmo a la investigación de las zonas sedimentarias más favorables."—Efe.

 

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