Homenaje norteamericano a los marinos españoles que realizaron el primer viaje de circunnavegación. 
 Discurso del Sr. Castiella     
 
 ABC.    15/05/1960.  Página: 92-93. Páginas: 2. Párrafos: 5. 

Discurso del Sr. Castiella

A continuación de las palabras de Mr. Lodge, el ministro de Asuntos Exteriores pronunció el siguiente

discurso:

Señor embajador: Os acabo de escuchar con verdadero agrado y emoción, porque agradable es oíros

hablar vuestro sonoro y magnifico español y porque emocionantes son las palabras que nos habéis

dirigido y que han llegado rectamente a nuestro corazón. Sois, además de un diplomático, un oficial de la

Marina de los Estados Unidos y en vuestra familia se guarda el apellido de un glorioso navegante. Ello ha

dado un valor y sinceridad especiales a vuestras palabras.

Cuando hace unos días el "Tritón" emergió de las aguas, frente a estas costas, como un mitológico ser de

los mares, su tripulación realizó un acto de profunda y sensible coincidencia histórica que nosotros, los

españoles, hemos agradecido conmovidamente. Ese extraordinario submarino norteamericano que ha

dado la vuelta al globo bajo las aguas y que la única vez que ha salido innecesariamente a la superficie ha

sido para rendir homenaje al lugar histórico en donde se inició y terminó la primera navegación en torno

al mundo, no solamente ha hecho honor a unos héroes del pasado, sino que se ha honrado a sí mismo y a

las mejores tradiciones caballerescas de la Marina.

Porque, señor embajador, estamos en una de las costas sagradas de Europa. Ese es el lugar de recalada de

todas las naves de la antigüedad en sus singladuras hacia los mares incógnitos; esta es la cuna probable de

la vieja Tartessos, mercaderes y navegante; este es el punto desde donde se disparó la aventura del

Descubrimiento de América; y este es, en fin, el paraje en donde se cruzan los rumbos marítimos de

Portugal y España para su destino de completar la Tierra, hacerla conocida y a la medida del hombre.

Pues estamos no lejos del Promontorio de Sagres, en donde comenzó también otra gran aventura

peninsular; la de las exploraciones náuticas del Infante don Enrique el Navegante, el genial portugués que

abrió las rutas de África y de la India, iniciando así la gran epopeya lusitana.

La hazaña del submarino "Tritón" nos ha parecido extraordinaria y sentimos una sincera admiración por

el coraje, el temple y la sencillez con que los tripulantes del navío han navegado durante ochenta y cuatro

días en la profundidad silenciosa del mar, buscando una nueva y misteriosa dimensión a los viajes del

hombre. Esta es una hazaña típica de "pioneros", como lo serán también las aventuras espaciales que se

preparan en les Estados unidos. Constituye una prueba más de que vuestro país se encuentra en plena

forma histórica, dispuesto a responder vigorosamente a las incitaciones y desafíos que el tiempo nuevo

lanza al hombre.

 

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