Autor: Massip Izábal, José María. 
 Nueva York. 
 Se estrecha la amistad entre España y los Estados Unidos  :   
 La evolución favorable del desarrollo económico español ha impresionado a los negociadores norteamericanos. 
 ABC.    27/09/1963.  Página: 35-36. Páginas: 2. Párrafos: 10. 

NUEVA YORK

SE ESTRECHA LA AMISTAD ENTRE ESPAÑA Y LOS ESTADOS UNIDOS

La evolución favorable del desarrollo económico español ha impresionado a los negociadores

norteamericanos

Nueva York 26. (Crónica de nuestro corresponsal, recibida por "telex".) Mientras comunico, a las seis de

la tarde, hora de Nueva York, el ministro de Asuntos Exteriores, don Fernando María Castiella, y el

secretario de Estado, Mr. Dean Rusk, están firmando, en uno de los salones del edificio de la Misión

Norteamericana en la O.N.U., la importante declaración conjunta de relación y cooperación que define y

coordina las relaciones entre ambos países en el próximo quinquenio, con respecto a las Bases conjuntas

hispanoamericanas de la Península, y la elevación a niveles más altos e institunacionalizados de la

cooperación militar, política y económica entre Washington y Madrid.

El documento—y todos sus anexos—es el resultado de largos, inteligentes y cordiales meses de

negociación entre el equipo de expertos españoles, dirigido por el embajador en Washington, don Antonio

Garrigues, y los expertos norteamericanos. Los textos definitivos han quedado ultimados en los días

recientes, en las entrevistas y conferencias celebradas entre el ministro de Asuntos Exteriores, señor

Castiella, y el secretario de Estado. Mr. Dean Rusk.

La declaración conjunta hispano-norte-americana de esta noche es mucho más que la simple prórroga de

los "agreements" que regularon el 26 de septiembre de 1953 la instalación de bases defensivas

norteamericanas en territorio español. Es una declaración de cooperación activa y de consultas regulares

entre ambos Gobiernos, en todo cuanto afecte a la seguridad e integridad de España, a su desarrollo

económico, a su modernización militar y a la evolución tecnológica de los elementos defensivos entre dos

naciones amigas. La importante declaración establece formalmente, en los que jurídicamente pueden

llamarse acuerdos ejecutivos entre ambos Gobiernos, la premisa de los intereses de seguridad entre ambas

partes y los de la seguridad e integridad de España, como parte del sistema defensivo en las zonas del

Mediterráneo y del Atlántico. A este respecto, la terminología de la declaración es notablemente

expresiva, no sólo porque es la reafirmación de un estado de amistad y confianza mutuas, sino porque

estrecha y eleva, en todo el alcance de la palabra, una cooperación positiva entre nuestros países. En otras

palabras, en Nueva York se ha pasado en la noche de hoy de la cooperación por necesidad, de 1953, a la

cooperación por cordialidad, de 1963. El paso de diez años ha producido una evolución de circunstancias

que ha hecho posible, sin esfuerzo por ninguna de las partes, el ajuste a los nuevos intereses comunes

defensivos, políticos y económicos que la firma de esta noche representa.

La premura del tiempo y la extensión de los instrumentos diplomáticos firmados hoy entre España y

Estados Unidos hacen muy difícil a este corresponsal un análisis detallado de los mismos. Baste señalar,

sin embargo, la creación de un órgano permanente consultivo hispano-norteamericano, con sede en

Madrid, sin perjuicio de que en determinadas materias especiales una de las partes pueda requerir

consultas a alto nivel—nivel ministerial—en la capital de Estados Unidos o de España.

La institucionalización de órganos consultivos permanentes prevista en los documentos anexos a la

declaración conjunta de esta noche me parece uno de los ángulos de mayor significación en la nueva fase

de las relaciones hispano-norteamericanas, porque establece lo que hasta ahora era un hecho esporádico y,

en definitiva, unilateral: un intercambio constante y coordinado entre ambos países, no sólo en cuanto a

los problemas relativos a la defensa común, sino asimismo en cuanto a los que políticamente pueda

requerir un momento internacional o una situación especial determinada. Por ejemplo, los grandes y

crecientes cambios en la técnica defensiva serán sometidos a consulta y estudio dentro del órgano creado

al efecto y subordinados a la mutua conformidad de las partes.

Un veterano diplomático definía esta noche en los siguientes términos la declaración conjunta de relación

entre Estados Unidos y España en el presente momento internacional cuando, en definitiva, las

perspectivas de paz han mejorado considerablemente:

"España, potencia media, elige ahora su modo de cooperación internacional, sus amigos y los que

considera sus propios intereses.

Creo que ésta es una buena definición del nuevo Acuerdo quinquenal firmado aquí en la noche de hoy.

En el instrumento diplomático figuran varios anexos de la mayor importancia relacionados no solamente

con la coordinación militar entre ambos países, sino con la cooperación económica y cultural.

Económicamente la nueva situación representará para España cauces totalmente abiertos a la prestación

norteamericana e internacional destinada a un desarrollo económico, cuya evolución favorable, según

informes, ha impresionado a los negociadores norteamericanos. Este tipo de cooperación puede ser, me

parece, uno de los aspectos de más efecto en el inmediato futuro de las relaciones entre Washington y

Madrid.

Para resumir: dentro de la mejor buena voluntad por ambas partes, los documentos firmados hoy en esta

capital establecen una situación equilibrada de paridad jurídica en la coordinación de los intereses

defensivos, políticos, económicos y culturales comunes entre España y Estados unidos".—José María

MASSIP.

 

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