Autor: Ortega, Félix. 
 Norteamérica vuelve a la carga. 
 Existe cláusula de uso de las bases americanas para apoyar a terceros países  :   
 El documento, al parecer, no está en el tratado, sino entrelazado en acuerdos suplementarios. 
 Arriba.    15/10/1976.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

Norteamérica vuelve a la carga

EXISTE CLAUSULA DE USO DE LAS BASES AMERICANAS (para apoyar a terceros países)

El documento, al parecer, no está en el tratado, sino entrelazada en acuerdos suplementarios

NUEVA YORK

De nuestro corresponsal, FÉLIX ORTEGA

NUEVA YORK. (Crónica para ARRIBA y Pyresa.) - En esa cuestión de los tratados con Washington la

pauta se marco hace más de ciento cincuenta años, cuando el primer jefe in-dio a que se expulsaba, por su

buen, claro, de su tierra te dijo al representante del gran padre blanco, allá en Washington. aquello de que

hablaba «con lengua bifurcada». Desde entonces, el doble luego, el doble sentido, lo doble declaración ha

sido aceptada localmente como un artefacto de uso político en cualquier circunstancia y en cualquier

lugar. Así, después de la cuestión sobre el su-puerto acuerdo secreto de utilización de las bases en España

por los Estados Unidos para reabastecer a terceros países, concretamente Israel, aparecida en el

«Washington Post», y de la rotunda negativa de lo existencia de tal acuerdo, tanto por parte

norteamericana como por parte española, una nueva historia, citando «fuentes norteamericanas», vuelve a

la carga sobre el tema señalando que la cláusula de uso está, pero no esta en el trotado que esta

entrelazada entre notas, acuerdos suplementarios y artículos de forma, qua aunque no está, está, y aunque

está, no está.

Relación bilateral

El tratado España-Estados Unidos incluye muy concretamente una relación bilateral. Cuando se sale del

marco de esa relación bilateral incluyo muy claramente afirmaciones en el sentido de que todo lo que se

haga en las bases que afecte a un tercer país debe ser consultado con Madrid. Tonto sí es un permiso de

aterrizaje de un avión como si lo es un puente aéreo de aprovisionamiento de armas o cacahuetes de

Georgia para quien sea. Madrid, tras lo petición, la estudiaría y daría su permiso o la vetaría. Es todo.

Ahora bien, eso que esto escrito y publicado uno lo puede interpretar como quiera. Y, efectivamente, es

una cláusula que tiene la máxime flexibilidad porque también la política española debe tener la máxima

flexibilidad.

El Departamento de Estado ha conseguido un prodigio de efectividad que se traduce en el doble sentido

que tiene cada palabra del vocabulario internacional hoy día. Y con el secretario Kissinger cualquier cosa

es ya posible. Los sentidos pueden ser ya cinco, seis o siete, según convenga a los intereses nacionales.

Ello es, evidentemente notable y uno diría que casi heroico desde el punto de vista norteamericano. Se

defiende lo propio, el interés propio. con una efectividad total, utilizando lo que sea, desde la verdad hasta

la mentira, pasando por la media verdad. Así que en tales condiciones o utilizamos todos la lengua

bifurcada o el tratado va a salir muy resentido de la prueba. Lo que no se puede es tener al Departamento

del Estado declarando públicamente a través de sus portavoces con voz casi cansada e irritada, todo está

escrito en el tratado, que todo es público, que nada es secreto, y tener, al mismo tiempo a «fuentes

oficiales norteamericana; diciendo que claro, que hay que salvarle la cara al Gobierno español, que hay

que evitar las susceptibilidades que crearía el abastecimiento de Israel desde territorio español, que no se

puede poner demasiado claro la existencia de la cláusula de «permiso» y otras cosas similares.

Hablemos todos con lengua bifurcada. Por un lado, el Ministro de Asuntos Exteriores español. Marcelino

Oreja, afirma categóricamente que «Desde luego, lo que no hay en el tratado absolutamente en ningún

compromiso de automatismo en la autorizaron (de uso de las bases) ésas son decisiones que habría que

adoptar en cada momento y a la vista de las circunstancias se decidiría» Declaración impecable que

implica pura y sencillamente que España se reserve todos las opciones y en la que es imposible encontrar

por ningún lado compromiso de permiso de abastecimiento a Israel. Por la misma regla de tres uno puede

encontrar aunque tampoco les hay compromisos de permiso de abastecimiento militar a Siria.

Se ha citado el caso Iraní. Bien, pues «fuentes» informadas», en este caso españolas, señalan que el

Ministerio de Asuntos Exteriores de Madrid ha recibido periódicamente, por la correspondiente y normal

vía diplomática, peticiones de Teheran de permiso de sobrevuela para sus aviones de territorio español.

Mírese un mapa y se observara que ello es perfecta-mente lógico y normal, irán no es país enemigo,

aunque el ejemplo este muy bien escogido, al ser un país musulmán, no árabe, y que también tienen

buenas relaciones con Israel. Pero, insisten las fuentes, ése no es el caso.

España, contra las cuerdas

Las fuentes, que no tienen na. da que ver con Oreja, dicen a Pyresa que todo esto de les acuerdos secretos,

que luego no son secretos, aunque no están, estando, parecería tener la intención de «poner o España

contra las cuerdas» en en momento de cierta frialdad en las relaciones con los árabes En un momento

crítico, en el que la des-unión árabe es antológica con el Sahara, el Líbano, Libia y damas especiería

política, convirtiendo nuevamente la coherencia nacional araba en una serie de entidades tribales.

Asimismo, las fuentes indican que, si bien con la Administración española anterior parecía que iba por

buen ritmo el estableci miento de relaciones diplomáticas con Israel - y ello aumento la frialdad árabe -

con Marceli-no Oreja, él lo ha dicho personalmente y públicamente, «no hay razón suficiente ni

oportunidad en este momento». Es per ello el mejor momento de arrojar las sospechas sobre un cambio de

política en Madrid que no ha tenido lugar, El acuerdo secreto-público. que se supone existe, aunque no

exista es una maravilla de instrumento para crear una sospecha más, dicen las fuentes. Es un momento

crítico, además, en el que desde el «Times» de Londres, hasta el «New York Times», aquí están hablando

de la eventualidad de una «operación preventiva» de Marruecos contra la frontera argelina en indu.

Las relaciones españolas con los árabes son frías perqué no se han basado nada más que en poesía hasta el

momento actual. Ahora bien, a tener lugar el cambio politice en España los árabes han adoptado una

actitud de esperar y ver, no hostil. pero sospechosa. porque tienen muy pocos amigos en Occidente y lo

saben. Perder, tal vez, al último les sentaría fatal.

Tan fatal, por lo menos, dicen fuentes bien informadas, como «sienta en Washington la política árabe de

Madrid por ser absolutamente independiente y sin condicionamientos de bloque o bilaterales», razón que

explicaría muchas cosas.

Repercusiones

España no tiene ninguna hostilidad, o incluso puede observar, con cierta dosis de simpatía, al Estado de

Israel. Pero en la actual situación económica española un movimiento político errático podría suponer

para el Juan Español el de «600», dos o tres duros, o si las cosas se ponen más cinco duros mes por litro

de gasolina.

En eso línea es en la que el Gobierno español mantiene una posición que no es hostil ni favorable hacia

Israel.

Fuentes españolas indican que hay un serio intento de marcha, aprovechando el momento político

español, para inclinar la balanza del último país europeo que mantiene cordialmente y no sólo frías

relaciones comercia-les a disgusto con los árabes. Las fuentes dicen que lo del acuerdo secreto y oirás

cosas tienen por fin crear un ambiente de hostilidad mutua, que dejaría además Madrid completamente,

totalmente y absoluta-mente dependiente energéticamente de un mundo occidental donde sus

posibilidades serían más bien pocas. Mientras tanto, ese mundo occidental, pacta, intenta traer

petrodólares arabos, disfruta con las inversiones de los más ariscos socialistas árabes, negocia y

cambalachea.

Viernes 15 octubre 1976

 

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