Funerales en Madrid, organizados por la embajada norteamericana  :   
 Asistieron los señores Castiella, Alonso Vega, Iturmendi, Lacalle, Solís, Carrero Blanco y Gual Villalbí. 
 ABC.    26/11/1963.  Página: 58. Páginas: 1. Párrafos: 17. 

FUNERALES EN MADRID, ORGANIZADOS POR LA EMBAJADA NORTEAMERICANA

Asistieron los señores Castiella, Alonso Vega, Iturmendi, Lacalle, Solís, Carrero Blanco y Gual Villalbí

Organizados por la Embajada norteamericana se celebraron a mediodía de ayer, en la iglesia del Sagrado

Corazón y San Francisco de Borja, solemnes funerales por el, eterno descanso del presidente Kennedy.

Con el embajador norteamericano y su señora se hallaba todo el personal de la Embajada, y en lugar

preferente los ministros españoles de Asuntos Exteriores, señor Castiella; de la Gobernación, señor

Alonso Vega; de Justicia, señor Iturmendi ; del Aire, teniente general Lacalle; secretario general del

Movimiento, señor Solís; subsecretario de la Presidencia, señor Carrero Blanco, y el presidente del

Consejo de Economía, señor Gual Villalbí. Representaciones oficiales y de las distintas clases sociales

llenaban totalmente el templo. El un lugar destacado figuraba una inmensa corona de la Embajada de los

Estados Unidos. Terminado el funeral se cantó un responso, y los ministros y personalidades desfilaron

ante los embajadores para reiterarles el testimonio de su pesar por el trágico fin del presidente Kennedy.

El señor F. Woodward pronunció las siguientes palabras:

"Compatriotas y amigos: Desde que recibimos la trágica noticia en la tarde del viernes, todos los

norteamericanos hemos quedado aturdidos por el dolor. Nuestras oraciones de cordial simpatía están

dedicadas a la señora Kennedy y a sus hijos.

Y aquí, en Madrid, las innumerables expresiones de pesar y condolencia que hemos recibido de dirigentes

y ciudadanos españoles, así como de los representantes de muchas naciones, nos han conmovido

profundamente.

El presidente Kennedy ha muerto, pero vivirá en nuestros corazones como un guía valeroso y querido.

Asumió en todo momento las mayores responsabilidades. Trabajó sin escatimar esfuerzo por la paz y el

bienestar humano y fue un incansable enemigo del fanatismo y la injusticia. Hombre de clara visión

histórica, con una profunda comprensión de las necesidades y aspiraciones del pueblo, tuvo ilimitada

iniciativa y perseverancia.

Ya hace largo tiempo le admirábamos y respetábamos todos por sus servicios a nuestra nación durante la

guerra, cuando dio pruebas de verdadero heroísmo al ayudar a sus cantaradas en el combate.

Cuando el presidente Kennedy tomó posesión, hace sólo tres años, advirtió que las metas que debemos

buscar podrían no ser alcanzadas en el curso de nuestra vida. Pero incluso en este breve período alcanzó

"una cabeza de puente en la selva de la sospecha", como el mismo describió su aspiración en su discurso

de toma de posesión en enero de 1961. Esta "cabeza de puente" fue el acuerdo de proscripción de las

pruebas de armas atómicas, un importante paso hacia la paz.

Recordaremos siempre al presidente Kennedy como un estadista incansable que trabajó valientemente por

una paz más segura, pero sin ahorrar ningún esfuerzo por asegurar nuestra defensa común. Le

recordaremos como un valeroso hombre de acción, cuya cálida sonrisa y amable sencillez cautivaban a

todos. Le recordaremos como un dirigente lleno de sabiduría, esforzándose sinceramente por conseguir

justicia para todos.

Al dar ahora los norteamericanos nuestro apoyo leal y unido al presidente Lyndon Johnson, nos sostendrá

e inspirará el recuerdo de John Fitzgerald Kennedy."

EN SAN MANUEL Y SAN BENITO Por el alma del presidente Kennedy, se celebró también ayer, a la

una de la tarde, un solemne funeral en la iglesia madrileña de San Manuel y San Benito. El templo se

hallaba profusamente iluminado. Ante el altar mayor había un catafalco rodeado de blandones. Los fieles

llenaban la amplia nave.

Ofició el padre Angel Villarroel, agustino, asistido por los padres Luis Camblor y Lorenzo L. Liébano, de

la misma Comunidad. Asistió Mr. Boatrous, agregado político de la Embajada de los Estados Unidos en

Madrid.

Terminado el responso que siguió al funeral, testimoniaron muchas personas su pésame al representante

de la Misión diplomática norteamericana.

 

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