Autor: Massip Izábal, José María. 
   Interés en Washington ante los últimos contactos hispano-soviéticos  :   
 En un editorial del New York Times se destacan las relaciones comerciales entre Madrid y Moscú. 
 ABC.    06/02/1964.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

INTERES EN WASHINGTON ANTE LOS ÚLTIMOS CONTACTOS HISPANO - SOVIETICOS

En un editorial del "New York Times" se destacan las relaciones comerciales entre Madrid y Moscú

Washington 5. (Crónica de nuestro corresponsal, por "telex".) "Uno de los acontecimientos más

intrigantes de la Europa de hoy—escribe hoy un editoria-lista del "New York Times, en un artículo que

ha despertado extraordinario interés en los círculos diplomáticos washingtonianos es la creciente relación

entre la España de Franco y la Unión Soviética. Sigue la línea, aunque es de mayor importancia, de los

conocidos deseos españoles de comerciar con la Cuba de Fidel Castro."

"Ello no significa—sigue diciendo el editorial—que en modo alguno se haya debilitado la oposición

ideológica del Generalísimo Franco al comunismo. No es más que un reflejo del aforismo inmortal de

Palmerston cuando decía: "No tenemos aliados perpetuos como no tenemos enemigos perpetuos. Lo

perpetuo son nuestros intereses." "Después de todo—continúa el editorial del "Times"—, si Hítler y Stalin

se entendieron, ¿por qué no pueden hacerlo hoy Franco y Kruschef?"

"Hay fuerte razones para que España cultive relaciones comerciales con el bloque soviético, así como,

con el tiempo, relaciones diplomáticas. Muchas naciones occidentales, incluyendo a Estados Unidos, lo

han estado haciendo. En los últimos años España ha realizado algún intercambio comercial con la U. R. S.

S., Polonia y Checoslovaquia, además de ciertos intercambios culturales y deportivos.

Por lo que hace a Cuba. Estados Unidos hará bien en tener en cuenta los vínculos, especiales y fuertes, de

orden sentimental y racial, entre la Madre Patria y su isla perdida. Cuba, culturalmente, es española. En

Cuba viven entre cuarenta y cincuenta mil súbditos españoles. Encontraríamos pocas familias españolas

sin parientes en Cuba, y viceversa. La isla fue la última posesión del imperio español en el hemisferio

occidental hasta 1898.

Si los españoles encuentran hoy una satisfacción sardónica en las dificultades norteamericanas en Cuba,

es perfectamente humano. Los ingleses, a su vez, con recuerdos de Suez, sienten lo mismo ante la disputa

entre Estados Unidos y Panamá. España quiere construir buques para Cuba, a cambio de azúcar. Si

Estados Unidos se propone realmente advertir a España que el comercio con Cuba significaría la pérdida

de la ayuda económica americana, lo probable es que se exponga a una respuesta desagradable. El orgullo

español es tan fiero en estos días de eclipse nacional como lo fue en su gran época", termina diciendo el

interesante editorial del "New York Times", que, como digo, ha despertado hoy un gran interés en el

mundo diplomático de Washington.—J. M. M.

 

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