El progreso económico español se debe principalmente a nuestros esfuerzos  :   
 Merry del Val habla, en Nueva York, de la necesidad de incrementar el comercio hispano-norteamericano. 
 ABC.    20/06/1964.  Página: 61. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

EL PROGRESO ECONÓMICO ESPAÑOL SE DEBE PRINCIPAL-MENTE A NUESTROS

ESFUERZOS»

Merry del Val habla, en Nueva York, de la necesidad de incrementar el comercio hispano-norteamericano

Nueva York 19. "Los españoles están agradecidos por la ayuda que han recibido hasta ahora de los

Estados Unidos, pero estiman con justificable orgullo que el incipiente progreso y prosperidad de nuestro

país ha sido principalmente conseguido mediante sus propios esfuerzos y sacrificios personales", ha dicho

el embajador de España en Washington, marqués de Merry del Val, en el curso de un almuerzo que le ha

sido ofrecido en Nueva York por la Cámara Hispano-norteamericana de Comercio con motivo de su

reciente toma de posesión.

En este acto, al que han asistido el representante permanente de España en las Naciones Unidas,

embajador don Manuel Aznar, y otras numerosas personalidades norteamericanas y españolas, el señor

Merry del Val pronunció un discurso en inglés sobre el tema "El comercio hispano-norteamericano en el

momento actual", en el que puso de relieve que, "en ningún momento, desde la independencia de vuestro

país, han sido más estrechas, más cordiales y más amistosas las relaciones entre nuestros dos países".

"No piensen ustedes—siguió el embajador—que los españoles estén quejosos porque, a veces, la ayuda

norteamericana resultara pequeña en comparación con las grandes necesidades de España y con la que era

concedida a otras naciones. Por el contrario, puedo asegurar que no encontraréis en toda Europa, ni quizá

en ninguna otra parte del inundo, mejores amigos o más firmes aliados de vuestro país que en España."

"Este año los españoles están celebrando la consecución de veinticinco fructíferos años de paz interna y

externa y de estabilidad, que nunca han sido igualadas en ningún período" de nuestra Historia. Como ha

escrito recientemente el conocido diario británico "The Morning Post"—continuó el señor Merry del

Val—-, no existe la más ligera duda de que Franco ha hecho más por los españoles "subprivilegiados" que

se hizo nunca. Aunque hemos recorrido un largo camino hacia la prosperidad y España es hoy un país

completamente diferente de lo que era antes de la guerra de Liberación, nosotros admitimos francamente

que todavía tenemos bastante que andar para conseguir el mismo nivel de vida que los países más ricos de

Europa.El Plan de Desarrollo que ha sido ya iniciado, nos conducirá a la total realización del milagro

económico que todos pensamos es alcanzable."

El embajador se refirió posteriormente a la estabilidad de nuestra moneda, al nivel de vida alcanzado, al

optimismo existente en España hacia el futuro, a las posibilidades que ofrece el hallazgo, por vez primera,

de petróleo en el suelo español y al número de importantes firmas norteamericanas establecidas ya en

España.

Recordó el embajador Merry del Val el desequilibrio existente entre las importaciones norteamericanas

en España y las exportaciones españolas a este país. "Mucho ha de hacerse todavía sobre este particular.

Una gran parte, naturalmente, ha de ser realizada por los industriales y exportadores españoles, pero

nosotros necesitaremos también ayuda del Gobierno de Estados Unidos, en lo que se refiere a los

productos sujetos a cuotas de importación u otras restricciones, a nuestro deseo de que el acuerdo textil

algodonero sea revisado en un próximo futuro, etc." "Aunque es mucho lo que nosotros queremos

comprar en este país, hay dos obstáculos que deben ser vencidos, si hemos de desarrollar nuestro

comercio sin más restricciones que las impuestas por las demandas del mercado: el alto precio de ciertos

productos norteamericanos y el bajo volumen de nuestras ventas en este país." Terminó diciendo que las

exportaciones españolas a este país, en enero último, sobrepasaron en un 30 por 100 a las de enero de

1962.—Efe.

 

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