Autor: Massip Izábal, José María. 
 ABC en Washington. 
 Castiella llegará mañana  :   
 Sólo dispondrá de cuarenta y ocho horas para negociar sobre los Acuerdos hispano-norteamericanos. 
 ABC.    23/03/1969.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

ABC EN WASHINGTON

CASTIELLA LLEGARA MAÑANA

Sólo dispondrá de cuarenta y ocho horas para negociar sobre los Acuerdos hispano-norteamericanos

TODA LA PRENSA DESTACA EL LEVANTAMIENTO DEL ESTADO DE EXCEPCIÓN

Washington 22. (Crónica de nuestro corresponsal, por "telex".) Toda la Prensa norteamericana destaca en

sus secciones internacionales de hoy el próximo levantamiento del estado de excepción en España, fijado

para el martes, día 25, a los dos meses de su implantación, y el inmediato viaje a Washington del ministro

de Asuntos Exteriores, don Fernando M. Castiella, para ultimar las negociaciones sobre las bases

españolas.

La llegada del señor Castiella a esta capital, acompañado por el director de Asuntos de América, del

Ministerio, don Nuño Aguirre de Cárcer, es esperada el lunes por la noche. Lo probable es que el ministro

español inicie a la mañana siguiente, martes, a iniciativa del Gobierno norteamericano, según anunció

anoche Madrid, su gestión en el Departamento de Estado, con sólo cuarenta y ocho horas de margen para

la eventual renovación de los Acuerdos hispano-norteamericanos.

Dichos Acuerdos, iniciados" como se sabe en septiembre de 1953 a iniciativa norteamericana, fueron

renovados diez años más tarde, en 1963, en Nueva York, por el señor Castiella y su colega

norteamericano, el secretarlo de Estado de la Administración Kennedy, Mr. Dean Rusk, por un período de

cinco años. A la expiración de aquel período, en septiembre del año pasado, las intensas negociaciones

realizadas en esta capital entre ambos ministros, Castiella y Rusk, para una nueva renovación quinquenal,

alcanzaron un punto muerto por desacuerdo entre las partes en cuanto al volumen de la ayuda militar y

civil norteamericana a España, y a nuevos condicionamientos jurídicos en relación con las bases. En aquel

momento se entró en un período semestral de gracia destinado a explorar nuevas avenidas de acuerdo, que

expira el día 26 de este mes, planteando la alternativa urgente de la firma de un nuevo Tratado

quinquenal, de acuerdo con los protocolos Iniciales, o el desmantela-miento de las bases norteamericanas

en territorio español en el plazo de doce meses.

La situación, delicada por ambas partes y coincidiendo con un cambio de Administración en esta capital,

ha sido explicada, analizada y discutida en todos sus aspectos militares, políticos y económicos. Los

análisis sobre la necesidad estratégica de las bases han sido contradictorios. El Pentágono las cree

esenciales. Una parte de la Prensa e influyentes Comités del Senado creen que no es así. El adjetivo

"esencial" aplicado en 1953 y 1963 ha sido sustituido, en 1968, por el más moderado de "deseable". La

explicación consiste en los avances tecnológicos de las armas atómicas modernas e intercontinentales,

que rebajan automáticamente el valor estratégico de la gran aviación nuclear. Por" otra parte, en una

reciente conferencia de Prensa, el presidente Nixon declaró, refiriéndose directamente a las bases

españolas: "Respecto a compromisos, los Estados Unidos tienen el plato lleno, y no creo que debamos

aceptar compromisos nuevos, a menos que se encuentren envueltos en ellos nuestros intereses vitales."

"Las probabilidades—afirma otra información—están todavía en favor de la renovación de los Acuerdos

sobre las bases en España."

Vamos a salir de dudas en los próximos días. El Pentágono y la nueva Administración Nixon se inclinan a

mantener, si las condiciones económicas y jurídicas lo hacen posible, las tres bases aéreas españolas y la

base submarina de los "Polaris" en Rota, dentro del plan conjunto estratégico de los Estados Unidos en

Europa. A este respecto, el viaje del ministro de Asuntos Exteriores, señor Castiella, y los

condicionamientos inherentes a su misión washingtoniana, serán decisivos en un sentido o en otro en este

delicado asunto de la presencia militar dé Estados Unidos en territorio español.—José María MASSIP.

 

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