Última jornada negociadora de la Misión española en Washington. 
 Las bases deberán ser evacuadas si no se firma hoy la renovación o una prórroga     
 
 Madrid.    26/03/1969.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

Si no se firma hoy la renovación o una prorroga

El ministro español de Asuntos Exteriores, don Fernando María Castiella, y el secretario de Estado

norteamericano, William Rogers, mantuvieron ayer una breve entrevista de quince minutos de duración,

que ha sido calificada por ambas partes de cordial, según informa la Agencia Efe. Asimismo las

Delegaciones de ambos países, dirigidas por el subsecretario norteamericano, Alexis Johnson, y el

director general de Asuntos de América, don Ñuño Aguirre de Cárcer, han celebrado diversar reuniones

de varias horas de duración.

Las conversaciones son a puerta cerrada, pero la impresión que se recoge en los círculos de Washington,

como ya anticipó ayer MADRID, es que hoy se firmará una prórroga para seguir negociando, aunque

mañana entre en vigor el plazo contractual de doce meses para el desmantela-miento y la evacuación de

las bases americanas en España.

Las contraofertas norteamericanas a las exigencias formuladas por la Misión española que negoció aquí

en septiembre pasado con el anterior secretario de Estado, Dean Rusk, fueron comunicadas en nota verbal

al embajador español, señor Merry del Val, el jueves pasado y examinadas por el Consejo de Ministros en

su reunión del día 21. La lucha contra reloj no ya con la índole de unas laboriosas negociaciones

diplomáticas y todo parece indicar que las Delegaciones de ambos países van a acordar concederse más

tiempo para lograr un acuerdo o rescindirlo definitivamente.

nador demócrata por Missouri y miembro influyente de las Comisiones de Fuerzas Armadas y de Asuntos

Exteriores del Senado, Stuart Symington, quien se ha mostrado contrario al gasto de "centenares de

millones de dólares" por el derecho a utilizar unas bases en suelo español que, según él ha perdido su

interés.

También el "New York Times" ha incidido en estos mismos pensamientos al publicar una serie de

artículos queriendo hacer ver al público norteamericano que el precio que se haya de .pagar por la

utilización de las bases es mayor que el valor que realmente pueden representar dichas bases para el

sistema defensivo norteamericano, utilizando así un criterio muy comercial y yanqui de tratar de depreciar

el valor de lo que se quiere adquirir para obtenerlo por poco dinero.

Mientras tanto, este mediodía, en la Cámara de Representantes, el demócrata Allard K. Lowenstein

originó una discusión, en la cual la mayoría de los oradores manifestaron su oposición a la idea de

renovar el acuerdo sobre las bases, diciendo que los Estados Unidos han gastado ya miles de millones de

dólares en construir y mantener unas bases que han quedado ya anticuadas por el avance y el desarrollo

de las armas. En el curso del debate el congresista demócrata John S. Monagan y su colega el republicano

Robert Taft Jr. Levantaron su voz para pedir a sus compañeros de Cámara que "considerasen el asunto

como un todo" y estudiasen tanto las implicaciones políticas como las militares antes de formar un

criterio.

En el debate participaron también, apoyando la postura de Lowenstein, los demócratas Bertram L. Podell,

William F. Ryan y Jonathan Bigham, y el republicano Symour Halpern.—Efe.

 

< Volver