Autor: Massip Izábal, José María. 
 ABC en Washington. 
 Debate nacional en torno a las negociaciones sobre las bases en España  :   
 La renovación del convenio hispano-americano, uno de los problemas exteriores más polémicos de la Administración Nixon. 
 ABC.    04/04/1969.  Página: 15. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

ABC EN WASHINGTON

La renovación del convenio hispano-norteamericano, uno de los problemas exteriores más polémicos de

la Administración Nixon

NUNCA COMO AHORA ESTE TEMA HA DIVIDIDO TANTO A LA OPINIÓN

ESTADOUNIDENSE

Washington 3. (Crónica de nuestro corresponsal, por "telex".) La irresuelta cuestión de las bases militares

americanas en territorio español se ha convertido en uno de los problemas de política exterior y estrategia

militar más debatidos de la Administración Nixón. Este fenómeno no se produjo ni en el momento de la

firma de los Acuerdos originales en septiembre dé 1953, durante la primera Administración Eisenhower,

ni en la prórroga quinquenal decidida en 1963 por la Administración de John Kennedy.

La Prensa política, el Senado, rectores de la Cámara de Representantes, la Secretaría de Estado y el

Departamento de Defensa, y varios grupos políticos de presión, han intervenido en un sentido u otro en lo

que es ya un debate de amplitud nacional, que va desde la utilidad estratégica y al costo de las bases a su

influencia en el desequilibrio de la balanza internacional de pagos—Castiella ha demostrado en Madrid,

con estadísticas, la falsedad del argumento—y, sobre todo, la adquisición de compromisos de defensa

mutua entre Washington y Madrid.

Días pasados, el secretario de Estado, Mr. Williatn Rogers, y el subsecretario de Defensa, Packard,

declararon ante un Subcomité del Senado que Estados Unidos no se propone ampliar en los compromisos

en relación con las bases españolas. "El único problema, el que estamos negociando en la actualidad—

dijo Rogers—, es monetario." Ayer declaró a puerta cerrada sobre las bases españolas ante el Comité de

Asuntos Exteriores del Senado, presidido por J. William Fulbright, el subsecretario de Estado, Eliot

Richardson. uno de los corresponsales diplomáticos del "New York Times" en esta capital dice hoy que la

audiencia de ayer puede significar la apertura de un debate en el salón de sesiones sobre la prórroga

eventual de los Acuerdos hispano-norteamericanos, que el Pentágono considera indispensables a la pos-

tura estratégica de Estados Unidos en el continente europeo.

El "Tribune" de Chicago, órgano influyente de opinión, defiende incondicional-mente la posición del

Pentágono y la necesidad de mantener en activo las bases españolas. En un largo editorial reciente dice el

gran diario del Medio Oeste: "Estados Unidos y España han convenido en principio un nuevo Acuerdo de

cinco años para la retención de nuestras bases navales y aéreas. Se llegó al acuerdo en el último día de un

período de gracia de seis meses previsto por los Convenios de 1983, y a la Administración Nixon hay que

darle «rédito por su oportuna actuación para salvar las bases."

"Hubiera sido una grave derrota para Estados Unidos—añade el editorial—perder sus instalaciones

estratégicas en España, particularmente la base naval de Rota, en un momento en que la Unión Soviética

nos desafía la supremacía del Mediterráneo y utiliza la ayuda militar y económica a los países árabes para

robustecer su posición en el Oriente Medio." "La base de Rota es utilizada por nuestros submarinos

"Polaris" destacados en el Mediterráneo y no hay otro puerto de semejante conveniencia para los mismos.

También la utilizan las unidades de superficie de la VI Flota. La base de Rota dispone de enormes

depósitos de suministros para la Marino y las Fuerzas Aéreas y está conectada con las de Torrejón, Morón

y Zaragoza por un oleoducto y una carretera militar. Estados Unidos ha gastado 500 millones de dólares

en dichas instalaciones, cuya sustitución costaría ahora mil cien millones... España quiere que se reafirme

la cláusula del convenio original según la cual "una amenaza a cualquiera de los dos países sería asunto

de preocupación para ambos". Se observa con preocupación que el presidente Nixon ha dicho que el

Oriente Medio es un polvorín al que hay que arrancar la mecha, porque "la explosión podría envolver a

las potencias atómicas en un enfrentamiento". Aunque amigable hacia Estados Unidos, España apoya a

los árabes en su conflicto con Israel... Los rusos tienen ya instalaciones de revituallamiento naval en Siria

y en Port Said y Alejandría, y sus bombarderos de reconocimiento vigilan a la VI Flota desde aeropuertos

egipcios..."

"A la vista de estas pruebas del expansionismo soviético—concluye el editorial—, sería una traición a

nuestros intereses nacionales abandonar las bases de España." Esta es, aproximadamente, la situación en

este confuso momento de las inciertas negociaciones para una prórroga del Convenio hispano-

norteamericano después del acuerdo "en principio", contenido en la nota conjunta dada la semana pasada

"sobre la naturaleza de los acuerdos que regirán el nuevo periodo quinquenal del Convenio defensivo que

ambos Gobiernos estiman deseable... siempre que se llegue a buen término en las negociaciones sobre el

contenido de les acuerdos.—José Masía MASSIP.

 

< Volver