Autor: Massip Izábal, José María. 
 ABC en Washington. 
 El Pentágono anuncia la retirada de mil seiscientos soldados y especialistas norteamericanos de las bases en España  :   
 Estos efectivos corresponden a las de Zaragoza y Morón (Sevilla), ya prácticamente desactivadas. 
 ABC.    22/06/1969.  Página: 17. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

ABC EN WASHINGTON

EL PENTÁGONO ANUNCIA LA RETIRADA DE MIL SEISCIENTOS SOLDADOS Y ESPECIALISTAS NORTEAMERICANOS DE LAS BASES EN ESPAÑA

Estos efectivos corresponden a las de Zaragoza y Morón (Sevilla), ya prácticamente desactivadas

TORREJON Y ROTA PERMANECERÁN EN SERVICIO NORMAL CONJUNTO HASTA LA EXTINCIÓN DE LA PRORROGA RESOLUTORIA DE QUINCE MESES

En contraprestación, España recibirá una ayuda de cincuenta millones de dólares para modernizar sus fuerzas armadas y un crédito de treinta y cinco millones

Washington 21. (Crónica de nuestro corresponsal, recibida por "telex".) Al reportar hoy la firma de la prórroga por quince meses de los acuerdos de bases militares en territorio español, la Prensa norteamericana subraya el párrafo de la declaración ministerial conjunta, hecha pública en la tarde de ayer por el Departamento de Estado y la Embajada española, en el que se dice: "Según los términos de la prórroga, los dos Gobiernos utilizarán este período (el de los quince meses) para determinar la nueva relación de cooperación entre ambos países, que sustituirá el presente convenio."

Esto es, en efecto, lo que la Misión Castiella ha establecido en Washington a lo largo de nueve difíciles meses de viajes y negociaciones a todos los niveles con los gobernantes-Rusk, Rogers y el mismo presidente Nixon-y los expertos norteamericanos, sin excluir a las figuras más destacadas del Comité de Asuntos Exteriores del Senado, opuestos en principio y por principio a los llamados "National Commitements" en el exterior sin el "consejo y el consentimiento" de la Alta Cámara de Estados Unidos.

A este respecto y en el caso personal del senador J. William Fulbright, por citar sólo al prestigioso presidente del Comité, no hay que interpretarlo en modo alguno como una sistemática posición política antiespañola. Se trata de una aspiración justificada de la Cámara Alta por controlar en lo posible, de acuerdo con la Constitución, las decisiones del Poder ejecutivo en él exterior. Repetidamente, durante la Misión Washingtoniana de tres embajadores, Areilza, Garrigues y Merry del Val, este corresponsal ha saludado al senador Fulbright en los salones de la Embajada de España en la capital de Norteamérica.

Determinar la nueva relación de cooperación entre Washington y Madrid, sustituyendo al presente convenio después de su expiración, en septiembre del año próximo, 1970, constituye, en efecto, la nueva perspectiva de la colaboración entre los dos países. Á ese objetivo se enfocará, se enfoca prácticamente desde la tarde de ayer, la actividad diplomática de las partes, que han sabido salvar, por fortuna, una ingrata crisis política de no haberse encontrado solución viable a la prórroga de los quince meses y de no haberse subrayado, como se ha hecho, con mucho sentido de la realidad, una continua voluntad de amistad y cooperación.

Una consecuencia inmediata de los Acuerdos de ayer es el comunicado dado hoy por el Pentágono anunciando que van a ser evacuados de España 1.600 soldados y especialistas americanos, junto con sus familiares. Dichas fuerzas se encontraban destacadas en las bases establecidas en Zaragoza y Morón (Sevilla). Las bases se encuentran prácticamente desactivadas en el lenguaje militar pentagonístico.

Quedará tan sólo la base aérea de Torrejón, en la provincia de Madrid, y sobre todo la submarina de los "Polaris", en Rota (Cádiz), visitada precisamente ayer por el nuevo comandante supremo de las fuerzas del O. T. A. N., el general Andrew Goodpaster. Los mandos americanos saben que la era de los "missiles" intercontinentales ha minimizado el valor estratégico de las grandes bases aéreas fijas-justificadas en los años cincuenta, cuando se firmaron los Acuerdos con la Administración Eisenhower-, creando al mismo tiempo riesgos fútiles e injustificados para los países amigos y aliados de Estados Unidos. Este mismo país se encuentra hoy en un turbulento proceso de transformación radical de sus supuestos estratégicos, iniciado por Johnson y su secretario de Defensa, MacNamara, y proseguido a fondo, y no sin problemas políticos serios, por la Administración Nixon.

La prórroga por quince meses implica, y ello es importante, una efectiva modernización de las Fuerzas Armadas españolas especialmente en su brazo aéreo, calculada por los expertos a un costo de cincuenta millones de dólares, más una línea de crédito abierta por el Banco de Exportación e Importación, a los mismos efectos, establecida en 35 millones de dólares durante el mismo período. En su proyecto de ley de ayuda exterior de este año, sometido a fines de mayo al Congreso, el presidente, previendo estas cifras, declaraba: "Estamos negociando una renovación de nuestros Acuerdos sobre las bases españolas. Si estas negociaciones se formalizan, entonces pediremos una enmienda a esta autorización, requiriendo fondos adicionales para cubrir nuestras necesidades anuales en España." Esta es la razón por la cual, en los protocolos intercambiados ayer aquí, el secretario de Estado señala que "el Gobierno de Estados Unidos confirma que, sujeto a la autorización legislativa y a la provisión de fondos necesarios por parte del Congreso, el Gobierno continuará facilitando, a un nivel apropiado durante el plazo de esta prórroga, ayuda militar que contribuya a la modernización de las Fuerzas Armadas y a las industrias militares españolas".

El contrapunto esencial a esa terminología económico-militar de 1a prórroga de los convenios es a partir de ayer, y ello me parece esencial, la determinación de la "nueva relación de cooperación" entre los dos países. Sobre esta nueva relación centrará en el próximo futuro la diplomacia de Castiella los condicionamientos de una nueva etapa de cooperación Washington-Madrid, demostrablemente efectiva si por ambas partes se ofrece y coordina una base inteligentemente ampliada en los capítulos de intercambio cultural y técnico y en el ajuste racional de las relaciones económicas, industriales y de inversión, así como de cooperación técnica espacial. A este respecto, se ha demostrado que Robledo de Chávela y Maspalomas son dos bases esenciales a toda la asombrosa tecnología norteamericana de la exploración espacial.-José María MASSIP.

 

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