Autor: Yanguas Messía, José de. 
   Las bases     
 
 ABC.    03/03/1970.  Página: 17. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

LAS BASES

Inopinadamente surge de nuevo, con perentoria actualidad, la cuestión de las bases, al "reactivarse" la de

Zaragoza. Unos recientes artículos de Carlos Mendo en A B C replantean el tema en su conjunto, de

manera clara y objetiva, invita a todos a seria meditación.

Noticias de Washington, confirmadas en Madrid, comunican la reapertura de la base de Zaragoza el

lunes, 2 de marzo. El "Washington Post" atribuye verosímilmente esta medida a la necesidad de acoger

parte del éxodo procedente de la base de Wheelus, en Libia, cuyo Gobierno ha requerido al de los Estados

Unidos para que retire sus tropas.

De fuente oficiosa española se declara que la autorización ha sido concedida con carácter temporal y

dentro del plazo de vigencia del Acuerdo existente entre España y Estados Unidos. Este plazo expira,

como es sabido, el 26 de septiembre próximo, fecha en la que deberán ser evacuadas todas las bases, de

no concertarse antes una prórroga.

No es la primera vez que desde estas mismas columnas me ocupo de tan importante cuestión. También

ahora me considero obligado a hacerlo, en descargo de mi conciencia, con espíritu reconstructivo y no

dialéctico, cuando nos hallamos en momentos que pueden ser decisivos.

Sostuve y razoné en mis anteriores artículos la convicción de que el interés de España no estaba ni está en

la prórroga, a cambio de compensaciones que, eventualmente, se nos dieran; compensaciones que, de otra

parte, no parece tampoco muy propicio el Gobierno norteamericano a conceder.

El interés vital de España, no compensable con ninguna concesión económica por generosa que fuere,

está en la evacuación de las bases, perfectamente compatible con la amistad que nos une a los Estados

Unidos, en plan de igualdad, no de supeditación.

Nada puede extrañar ni, menos aún, ofender al Gobierno de Washington que España salvaguarde su

interés nacional, cuando el presidente Nixon acaba de declarar, con perfecta lógica desde su punto de

vista, que los "nuevos compromisos" que contraigan serán cuidadosamente considerados "en base al

interés nacional de los Estados Unidos".

Las circunstancias, importa recordarlo, han variado fundamentalmente desde que se firmó el Acuerdo. Y

cambian vertiginosamente cada día más. Nada puede compensar el riesgo latente que para España supone

la distribución de estas bases por la geografía peninsular, como dispositivos de una estrategia mundial a

cuyos orígenes, a cuyo desarrollo y a cuyo improbable, pero posible, estallido, somos ajenos.—José DE

YANGUAS MESSIA.

 

< Volver