Autor: Massip Izábal, José María. 
 ABC en Washington. 
 La insinuación de una posible visita de López Bravo a Cuba, destacada por la prensa norteamericana  :   
 Esta noticia, junto a la inesperada escala en Moscú, otorgará mayor flexibilidad de movimientos a la misión del ministro español. 
 ABC.    13/03/1970.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

LA INSINUACION DE UNA POSIBLE VISITA DE LÓPEZ BRAVO A CUBA, DESTACADA POR

LA PRENSA NORTEAMERICANA

Esta noticia, junto a la inesperada escala en Moscú, otorgará mayor flexibilidad de movimientos a la

misión del ministro español

«SI EL OESTE ANTICOMUNISTA COMERCIA CON LA U. R. S. S.,

NO HAY RAZÓN PARA QUE ESPAÑA NO LO HAGA CON CUBA»,

ESCRIBE UN CORRESPONSAL

Washington 12. (De nuestro corresponsal, por "telex".) En vísperas de su llegada

a Washington, señalada para la semana próxima, las declaraciones hechas en Oviedo por el ministro de

Asuntos Exteriores, señor López Bravo, relativas a la posibilidad de un viaje a Cuba, han sido recogidas

aquí con mucho interés por la Prensa y examinadas con suma atención por los medios diplomáticos de

esta capital, muy sensible a la cuestión castrista y con grandes e impacientes masas de cubanos exiliados

en su territorio nacional.

En la superficie, Cuba es aquí, al paso de los años, un tema políticamente mortecino hasta que alguna

figura política extranjera va a La, Habana o habla conciliantemente de Fidel Castro. O hasta que otro

avión de línea es secuestrado por un pistolero, como sucedió nada más que anteayer con un aparato de

la Eastern, con más de noventa pasajeros a bordo, que. iban de Cleveland a Tampa y fue obligado a

aterrizar en el aeropuerto habanero. Se prefiere, en general, si es posible, ignorar al castrismo y dejar las

cosas como están, por ahorra. Pero es difícil. Varios centenares de jóvenes militantes por la paz y la

"nueva izquierda" se marcharon días pasados a Cuba vía Canadá, en un barco ganadero, para andar en la

zafra delazúcar, sin que nadie con autoridad hiciera nada por evitarlo. la O. E. A., la Organización de Esto

Americanos, se ha planteado por algunos embajadores hispanos la eventualidad de acoger de nuevo a

Cuba, la hija pródiga, el seno, con el criterio de que es mejor ten dentro de casa que en la calle, fomento

desasosiego y guerrillerismo. A su vez, la presión contraria y exasperada del exilio cubano en Miami y

Nueva York, defiende sin tregua sus posiciones de pervivencia y de regreso.

Todo esto—por mucho que se ha como se hacen, oídos de mercader—es molesto para EE. UU.,

que saben que tienen ahí un conflicto irresuelto, capaz de dar mucho juego político en el Congreso y que

las brasas siguen ardiendo bajo cenisas del tiempo que pasa. Hay muchas promesas incumplidas y

muchos pag que no se han redimido, ni se podrán re-dimir, en las perspectivas previsibles de que

Fidel Castro goza de buena salud, y s tanteando, al mando de Cuba, sus opci sociales e históricas.

Esta situación ha dado mucho relieve, so más del que merece, a la declaración esta semana del señor

López Bravo en Ó do sobre Cuba. El activo corresponsal americano en Mdarid Mr. Richard Mowren

apresuró a destacarla en sus despacho "Christian Science Monitor", de Boston el "Evening Star", de

Washington, en ediciones de ayer y de hoy. "Los círculos diplomáticos de Madrid—escribe en su

crónica—se han sorprendido ante la insinuación de López Bravo de visitar a la isla comunista en el

próximo futuro." El corresponsal relaciona las palabras del ministro con su inmediato viaje a Washington,

y las sitúa en el contexto de las negociaciones militares con Estados Unidos relativas a las bases

peninsulares: "Varias veces, durante la asociación hispano-norteamericana, la insistencia de Madrid en el

intercambio comercial con la Cuba bloqueada ha producido una fricción dolorosa entre Madrid y

Washington." "El razonamiento español—añade—es que si el Oeste anticomunista comercia con la Unión

Soviética no hay razón para que España no tenga derecho a hacerlo con Cuba, donde residen 40.000

españoles." El corresponsal recoge cuidadosamente las palabras de López Bravo al ser preguntado en

Oviedo sobre Cuba, al decir que "iré a cualquier país si ello es en el interés de España". Otro periódico, el

"Washington Post", en una información ilustrada con la fotografía del ministro de Asuntos Exteriores,

informa en su edición de hoy que los estudiantes de Zaragoza quemaron ayer dos banderas

norteamericanas como protesta por la reactivación de la base aérea próxima a la capital aragonesa. A su

vez, "El diario", de Nueva York, con una gran circulación en la colonia hispana, informa que la Embajada

cubana en Madrid se negó a hacer ninguna declaración sobre el supuesto viaje de López Bravo a La

Habana, y recoge un comentario de "Nuevo Diario", de Madrid, elogiando el "pragmatismo y la

independencia" de la nueva política exterior española.

Probablemente la inesperada escala de Moscú y ahora, la insinuación sobre Cuba darán la próxima

semana una mayor flexibilidad de movimientos a la misión de López Bravo en esta capital. En el mismo

orden de ideas—y de dudas—, un editorial reciente del "Monitor" comentaba el viaje de López Bravo a

París, con la adquisición de treinta Mirage para la aviación española, y concluía: "No podemos menos que

preguntarnos si, además de los aviones, en la entrevista se habló de la sugerencia que el anterior ministro

español del Exterior,señor Castiella, hizo en 1968 al entonces secretario de Estado, Dean. Rusk, en el

sentido de que Estados Unidos y Rusia, técnicamente potencias no mediterráneas, retirasen, sus flotas del

Mediterráneo." Estos serán, me parece, algunos de los reflejos defensivos con que se encontrará el señor

López Bravo en sus entrevistas de Washington.—MASSIP.

 

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