Autor: Pablo, F. L. De. 
   Relaciones exteriores, actividad en las Cortes y normas del desarrollo político     
 
 Ya.    24/05/1970.  Página: 17. Páginas: 1. Párrafos: 23. 

RELACIONES EXTERIORES, actividad en las Cortes y normas DEL DESARROLLO POLÍTICO

• Se espera que los debates de la Comisión Matesa duren pocos días y al margen de las responsabilidades

penales que son del Supremo • La ponencia del caso Matesa celebró, durante cinco meses, 40 sesiones

plenarias • Los ponentes examinaron una amplísima documentación e interrogaron a cuantos tuvieron

relación directa o indirecta con el caso

MADRID, 23. (Crónica política de la semana por el redactor político de Logos, F. L. de Pablo.)

Después de los excelentes resultados que para la política peninsular ha supuesto la visita del jefe del

Gobierno portugués a Madrid, durante la cual se han reforzado los lazos de amistad hispano-portugueses

y se ha reafirmado la decidida voluntad de ambos pueblos de lograr un desarrollo equilibrado y armónico

para tender hacia la integración en Europa, la actualidad de la política exterior se desplaza hacia la

próxima visita a Madrid del secretario de Estado norteamericano, Mr. Rogers. Muchos procuradores se

preguntaban cuándo informará el Gobierno a la Comisión de Asuntos Exteriores de las Cortes sobre los

términos de la renovación del convenio con Norteamérica. ¿Estuvo relacionada con este deseo la visita

efectuada el lunes por el señor López Bravo al presidente de las Cortes? Nada se sabe oficialmente.

Próximo viaje del Caudillo

Madrid registra, por otra parte, estos días una gran animación. Se nota la presencia de muchos forasteros,

quizá atraídos por la Feria del Campo, inaugurada el miércoles por el Jefe del Estado en un agotador

recorrido que duró casi tres horas. Su Excelencia presentaba un saludable aspecto después de sus días de

descanso en Asturias. El Caudillo todavía puede cansar a su séquito. A los que le acompañen a Valencia y

Barcelona les esperan agotadoras jornadas. Pudiera ser que en la primera decena de junio el Jefe del

Estado inaugure la Universidad Laboral de Cheste; seguidamente continuaría viaje a Barcelona, donde a

buen seguro tendrá un gran recibimiento y un apretado programa durante el resto del mes, que permane-

cerá en Pedralbes.

Interesante Consejo de ministros

El breve, pero interesante, Consejo de ministros de ayer fue informado de dos de las más importantes

normas de desarrollo político actualmente pendientes: el asociacionismo y el nuevo régimen municipal y

provincial. Es importante subrayar acerca de este último que los trabajos realizados permitirán, como

decía la ampliación de la referencia del Consejo, disponer del texto de los anteproyectos —el del régimen

local y provincial y el de la nueva estructura de las haciendas locales— "dentro de los plazos que el

Gobierno tiene fijados"; es decir, antes del primero de enero de 1972. También destacó, entre los acuerdos

del Consejo, la aprobación del decreto regulador de los conflictos colectivos de trabajo, una de las

aspiraciones más esperadas en el mundo laboral, a la que el señor De la Fuente ha dado cumplimiento.

También el señor Fernández-Miranda ha cumplido su palabra de ofrecer a los españoles en un tiempo

político un nuevo estatuto para el asociacionismo, cuyo texto conocerán los lectores el próximo martes, ya

que el lunes el ministro secretario general del Movimiento lo entregará a los medios informativos. Hasta

entonces hay un compromiso para guardar la necesaria reserva.

A la vista de la ampliación de la referencia del Consejo sobre el tema del asociacionismo cabe una

pregunta: ¿Qué significa "que no se trata de asociaciones que crea el Movimiento, sino de asociaciones

que descansan en el principio de libertad de asociación reconocido en nuestro Fuero de los Españoles y

que se desenvuelven en el ambiente de nuestros principios fundamentales"?

¿Acaso es que van a regular por otra norma las "entidades asociativas del Movimiento previstas en el

Estatuto orgánico del Movimiento"? Es decir, ¿habrá, por fin, un desarrollo de la disposición final

segunda del citado estatuto, cuando dispone que "las bases relativas al régimen jurídico asociativo,

procedimiento electoral, estatuto del asociacionismo juvenil" se aprobarían por el Consejo nacional? ¿O,

por el momento, sólo se trata de desarrollar el artículo 15 del estatuto citado que prevé la posibilidad de

"constituirse asociaciones en el Movimiento, con el fin de contribuir a la formación de la opinión sobre la

base común de los principios"? El lunes tendremos la respuesta. En cualquier caso hay que esperar que

esas asociaciones permitan —como dice YA—la formación de una alternativa dentro del propio régimen

para que el Jefe del Estado, o, en su caso, el jefe del Gobierno que se pueda nombrar, tengan donde

escoger.

El tema Matesa

Es difícil sustraerse al tema Matesa por muchos motivos, entre otros porque esta semana el principal

protagonista del tema y otras personas han sido objeto de la más grave y cuantiosa sentencia dictada por

el juez de delitos monetarios, confirmando así la importancia del asunto. En segundo lugar, por la "secreta

y reservada" reunión en las Cortes mañana lunes de la Comisión especial de Matesa.

Lo que preocupaba a muchos procuradores ayer era si iban a caber en el salón todos los que desean estar

presentes en los debates. Si la afluencia de procuradores responde a la expectación, habrán de formar cola

o entregarse invitaciones temporales por riguroso turno.

Como ya se hizo público, en la Comisión tendrán voz y voto los treinta miembros de la misma. Asistirán

con voz, pero sin voto, los quince procuradores que presentaron alegaciones al informe de la ponencia,

pero no los que también presentaron sugerencias a la misma antes de emitir el informe, salvo si

pertenecen a la Comisión.

Es probable que los debates duren unos tres días, quizá en sesiones de mañana y tarde, aunque hay quien

se opone a ello ya que simultáneamente, por la tarde, proseguirán los debates sobre la ley de Educación,

que podrían resultar afectados.

Pero el público se preguntará: ¿A quién se va a acusar en las Cortes en relación con el asunto Matesa?

Nosotros creemos que responsabilidades con nombres y apellidos será difícil que sean sustanciadas

por las Cortes. Para ello están los tribunales. Desde que los procuradores señores Robina

Domínguez y Puig Maestro-Amado pidieran en plena canícula del pasado año que las Cortes

interviniesen en el tema, han pasado casi nueve meses de apretados acontecimientos políticos,

durante los cuales Matesa ha sido el convidado de piedra.

Durante este tiempo las Cortes han trabajado sin descanso. El 23 de octubre de 1969 se nombraba la

Comisión especial de estudio, información y propuesta, tras una electrizante sesión de la Comisión

Permanente de la Cámara legislativa. Días después de la crisis de Gobierno de dicho mes, el 19 de

noviembre, se nombraba la ponencia que ha sido llamada "de los cinco hombres justos": don Alfredo

Galera Paniagua, don Enrique Martínez-Canavete y Moreno, don José María Serrats Urquiza, don

Joaquín Viola Sauret y don Cruz Martínez Esberuelas. Ellos son los que, conscientes de su

responsabilidad, han salvado el fuero de la Cámara y potenciado el prestigio de las Cortes y, en definitiva,

del régimen. Frente a las dudas y las sospechas de "carpetazo", la ponencia, auxiliada por el presidente de

la Comisión especial, don Raimundo Fernández Cuesta; el vicepresidente, don José García Hernández, y

el secretario, señor Villegas Girón, contando en todo momento con el apoyo moral del presidente de las

Cortes, ha llevado a cabo una investigación metódica y exhaustiva de todas las implicaciones del "affaire"

Exhaustiva labor de la ponencia

Durante más de cinco meses la ponencia ha celebrado más de cuarenta sesiones, a veces en reuniones de

mañana y tarde que se prolongaban hasta altas horas de la noche, sesiones en las que los ponentes

coordinaban los trabajos que cada uno estaba encargado de realizar. A menudo, los informadores de las

Cortes veíamos pasar a los ponentes con abultadas carteras. Se hizo famosa la del señor Viola Sauret,

procurador familiar por Lérida, quien no se separaba de sus legajos ni a la hora de dormir. El mismo ha

mecanografiado parte del informe. Porque, eso sí, todos los ponentes han guardado una reserva de

ultratumba. "Hoy, por fin, ha comido mi hermano en casa", decía el señor Serrats Urquiza (don Salvador),

hablando de su hermano José María, destacado miembro de la ponencia—residente en San Sebastián—,

quien llevaba meses sin aparecer por casa de su hermano para no verse en el trance de negarle la más

mínima información sobre el tema, información que don Salvador podía requerirle para ayudar a la

ponencia con sus sugerencias.

El trabajo de los ponentes se extendió no sólo al conocimiento de los kilos de documentación que han

tenido que manejar, sino a las entrevistas con quienes estuvieron relacionados con el otorgamiento de los

créditos, a la reclamación y estudio de las informaciones escritas, a las audiencias de testimonios verbales

de personas en las que radicaba la responsabilidad política del asunto, al trámite de cartas y documentos.

Todo ello mientras cada ponencia trataba de seguir atendiendo sus asuntos privados. Algún despacho de

jurista se ha resentido durante estos meses.

Por otra parte, la ponencia—como se hizo público en su día—, a título absolutamente voluntario e

informativo, dedicó varias sesiones a escuchar los testimonios e informes verbales de 27 personas, de

ellas tres ex ministros, varios directores generales y algún subsecretario que estuvieron relacionados con

el otorgamiento de los créditos, que tenían la responsabilidad política o administrativa de los organismos

que debieron controlarlos o bien porque por sus conocimientos podían asesorar a la ponencia en

determinados aspectos del "affaire".

El protagonista del proceso, don Juan Vilá Reyes, pidió dos veces entrevistarse con la ponencia, pero no

pudo llevarlo acabo porque, aunque aquélla no se oponía, fue desestimada la petición por la Comisión

permanente y la presidencia de las Cortes, por no ajustarse a derecho, según también se hizo público en su

momento.

 

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