Autor: Mendo Baos, Carlos. 
   No es esto, no es esto  :   
 Las bases suponen un riesgo más que una protección. 
 ABC.    30/05/1970.  Página: 35. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

«NO ES ESTO, NO ES ESTO»

Las bases suponen un riesgo más que una protección

ESPAÑA NO DEBE PAGAR EL ENFRENTAMIENTO DEL CON-GRESO CON LA CASA BLANCA

El secretario norteamericano de Estado, Mr. WilIiam Rogers, regresó ayer a su país, vía Lisboa, tras una

visita a España de veinticuatro horas. Parece que el rector de la política exterior estadounidense ha

explicado a los altos funcionarios españoles con los que se ha entrevistado que, para Norteamérica, es

absolutamente imposible en los momentos actuales dar un paso más allá de la simple renovación de los

acuerdos de 1953. Por tanto, es quimérico pensar que se va a conceder a España, si se renuevan los

acuerdos, un trato de aliado, o de "quasi aliado".

PETICIONES ESPAÑOLAS

Por otra parte, el "New York Times", en crónica de su corresponsal en Madrid, cifra las peticiones

españolas de ayuda militar entre 100 y 150 millones de dólares a lo largo de cinco años, es decir, que esa

ayuda, militar, no sobrepasará, en el mejor de los casos, los treinta millones de dólares anuales. Éso se

traducirá, si hay que hacer caso al prestigioso órgano de opinión norteamericano, al que hasta ahora nadie

ha desmentido, en que España recibirá "dos submarinos, seis destructores, usados todos, pero en

condiciones de servicio... y material para que el Ejército amplíe y mejore su arsenal."

CONTRAPARTIDA

A cambio de esa "ayuda"—el resto viene dado en forma de empréstitos que hay que pagar a la larga—,

nuestro país seguirá poniendo a disposición de los Estados Unidos las bases de Torrejón, Morón y Rota,

así como esas instalaciones de las que nadie habla como son la estación de control de Santos de la

Humosa, cerca de Alcalá, centro vital de comunicaciones para el Atlántico Sur, y la de Guardamar del

Segura, desde donde se controla todo movimiento de submarinos armados de "Polaris" que prestan

servicio a la O. T. A. N., entre otras.

Las Fuerzas Aéreas norteamericanas seguirán disponiendo de una base de entrenamiento para los aviones

de la Organización atlántica, en Zaragoza, base que tiene todas las trazas, a pesar de las declaraciones

oficiales, de convertirse en el Wheelus español. (Wheelus era una base norteamericana en territorio libio

que los Estados Unidos tuvieron que abandonar como consecuencia de las directrices nacionalistas que

imprimió a su país el Gobierno del coronel El Ghadafi).

LA MISMA HISTORIA

Según las versiones oficiales, además de explicarle al Gobierno español las dificultades que tiene el

presidente Nixon con su Congreso, el secretario Rogers ha dado a los funcionarios españoles una

referencia de lo tratado por los países de la Organización atlántica en su reciente reunión de Roma. Ya

sabemos los españoles lo que esto significa. Anteriormente Rusk, el subsecretario Tyler, y otros, ha

recalado también en Madrid en sus viajes de regreso a Washington después de asistir a reuniones

similares en París y Bruselas. Han dado menos detalles de esas reuniones que las referencias aparecidas

en la Prensa.

Pero, si hemos de hacer caso a esas referencias de Prensa, el secretario Rogers, "con harto dolor", ha

hecho saber a los funcionarios españoles que sigue habiendo gran oposición al ingreso de España en la

Organización atlántica por parte de algunos países, concretamente los escandinavos y Gran Bretaña. Todo

esto, parece haber dicho Rogers, unido a la oposición del Congreso, etc., etc. Lo que nos recuerda el

drama de aquel señor que entró en una joyería a comprar un solitario, pero, "por desgracia", no tenía

dinero suficiente. El joyero, solícito y amable, le contestó: "Lo siento mucho. Pero ese, mi querido amigo,

es su problema, no el mío."

PORQUE RESULTA QUE LOS ESTADOS UNIDOS, QUE CUENTAN CON NEGOCIADORES

DUROS Y HÁBILES, SE PASAN EL DÍA CONTÁNDONOS A LOS ESPAÑOLES SUS

PROBLEMAS, Y LOS PROBLEMAS QUE LES PLANTEAN SUS ALIADOS CON RELACIÓN A

ESPAÑA. Y ES PARA PREGUNTARLES, PERO, EN DEFINITIVA, ¿ESO, A NOSOTROS, QUE

NOS VA? ¿QUE USTEDES PREFIEREN UNA ALIANZA EN TODA REGLA CON DINAMARCA O

LUXEMBURGO? PUES QUE ELLOS FACILITEN LAS BASES. PERO NOSOTROS QUEREMOS

SER DUEÑOS DE NUESTROS PROPIOS DESTINOS.

Que no ocurra en el futuro como ocurre ahora con la clave Atlántico-Mediterráneo, que está dominada

por el binomio anglosajón Gran Bretaña-Estados Unidos, la primera con la colonia de Gibraltar y la

segunda con la base de Rota.

GRECIA, PORTUGAL Y ESPAÑA

¿Por qué los Estados Unidos no invocan su sagrado "interés nacional" en este Acuerdo ejecutivo que se

pretende firme España? Nuestro régimen quizá no sea homogéneo con alguno de los miembros de la O. T.

A. N. Pero el hecho es que en la reunión de Roma el secretario de Estado de los Estados Unidos ha

compartido la misma mesa con sus colegas de Grecia, Pipinellis. y portugués, señor Patricio. Lo cual nos

parece muy bien siempre que significara una política consecuente. Si el Pentágono cree que las bases en

España son vitales para la seguridad de los Estados Unidos, y, en suma, para la seguridad de Occidente,

que se nos conceda, por lo menos, un trato paritario, como el que se concede, repitámoslo otro vez, a

Luxemburgo y Dinamarca. Esos dos países, por ejemplo, no se arruinan económicamente porque estén

integrados en la Organización Atlántica.

UNANIMIDAD ESPAÑOLA Volvamos a replantear la negociación sobre unos supuestos coherentes con

los intereses nacionales españoles. El Gobierno tiene a su favor que las bases es uno de los pocos temas

en los que todos los sectores de opinión son unánimes. Desde la extrema derecha a la extrema izquierda.

Que nuestro Gobierno aproveche esa unanimidad para exigir de los Estados Unidos un trato de igual a

igual. Que se le reitere a Washington lo que ya se le dijo en la declaración gubernamental de junio de

1969 cuando se afirmó solemnemente: "Las bases establecidas en 1953, con todo su valor, constituyen

hoy día un riesgo más que una protección."

Mis amigos norteamericanos saben que siempre he estado a favor de una alianza entre nuestros dos

países, pero basada en un mutuo respeto de ambas soberanías. Mis crónicas al frente de la "United Press

International" en España avalan lo que antecede. Pero, al entrar en el planteamiento actual de la

negociación, no puedo por menos que exclamar, parafraseando a Ortega: "No es esto, no es esto."—

Carlos MENDO.

 

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