Autor: Massip Izábal, José María. 
 Al regreso de William Rogers. 
 Duro ataque del Washington Post contra la posición española en la negociación sobre las bases  :   
 El periódico plantea el problema como una discusión que debe resolver la desigual condición, superior una e inferior la otra, de las partes. 
 ABC.    03/06/1970.  Página: 21. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

MADRID, MIÉRCOLES 3 DE JUNIO DE 1970 - NUM. 20.030 CUATRO PESETAS

ABC

DIRECTOR: TORCUA-TO LUCA DE TENA DEPOSITO LEGAL: M - 13 - 1958 - 136 PAGS.

AL REGRESO DE WILLIAM ROGERS DURO ATAQUE DEL «WASHINGTON POST» CONTRA

LA POSICIÓN ESPAÑOLA EN LA NEGOCIACIÓN SOBRE LAS BASES

El periódico plantea el problema como una discusión que debe resolver la desigual condición—superior

una e inferior la otra—de las partes

LUEGO DE AFIRMAR QUE ESPAÑA PIDE UN PACTO DE SEGURIDAD O ENTREGA MASIVA

DE ARMAS, AÑADE QUE NINGUNA DE ESTAS PRETENSIONES SON VIABLES

Contra la posibilidad de un Tratado, esgrime también que ello sería «ofensivo» para algunos países de la

O. T. A. N. y para gran número de norteamericanos.

Washington Z. (Crónica de nuestro corresponsal, recibida por "telex".) "La visita del secretario de Estado,

Rogers, a Madrid no ha resuelto las diferencias entre Estados Unidos y España sobre la renovación de los

Acuerdos sobre bases militares", escribe hoy el "Washington Post", en un importante editorial tratando de

analizar, desde su punto de vista, sistemáticamente hostil al régimen español, las razones por las cuales

Washington, si España no se somete a las viejas y superadas cláusulas de 1953 y 1963, tiene que

abandonar sus bases peninsulares.

Es un editorial interesante y expresivo porque replantea, primero, el concepto de superior a inferior que

en el fondo ha palpitado, a lo largo de los años, en el espíritu de los Acuerdos y en la actitud mental de los

diplomáticos norteamericanos que los negociaron, sobre todo a partir de 1963, cuando todo lo que se

ofreció fue la "preocupación" de los respectivos Gobiernos en caso de agresión y, segundo, el

negativismo de dichos diplomáticos en ofrecer a España, ya a través de la O. T. A. N., ya por medio de un

Tratado formal de cooperación defensiva con España, un trato de igualdad recíproca en un esquema

defensivo intercontinental.

"Los informes de la visita de Rogers insisten en un «impasse—escribe el "Post"—, y si las demandas que

se atribuyen al Gobierno español son ciertas, es difícil ver cómo de ellas puede emerger ningún arreglo

aceptable." El corazón del editorial es el siguiente: "Se dice que España pide una garantía de seguridad

que requiere que Estados Unidos defienda aquel país en la eventualidad de un ataque. Si no se produce

dicha garantía—se dice—España pediría un programa masivo de armamento militar. La primera

alternativa requeriría un Tratado y no hay posibilidades previsibles de que los dos tercios del Senado

consientan a semejante compromiso. En el segundo caso sería necesaria una simple mayoría en ambas

Cámaras para la aprobación de un programa de ayuda militar. Pero incluso semejante aval a la causa

española sería vista con escepticismo, si no con hostilidad, en el Capitolio."

No habría, pues, salida al que el influyente diario washingtoniano califica de "dilema" español en las

actuales circunstancias. En realidad, el dilema fue planteado por el ex ministro de Asuntos Exteriores

señor Castiella, en sus tensos debates de los años 68 y 69, con los diplomáticos del Departamento de

Estado, cuando declaró que las bases norteamericanas en territorio peninsular suponían, más que una

protección, un riesgo para España. En aquella declaración de Castiella, reiterada en subsiguientes viajes

por el nuevo ministro, señor López Bravo, hay que encontrar el punto de partida de las actuales

dificultades y el argumento esencial de la negociación de hoy sobre las bases a que alude el "Post" en su

referido editorial.

El periódico envuelve a los miembros de la O. T. A. N. en el debate español. "Aparte del hecho de que un

Acuerdo con España sería ofensivo para muchos de nuestros aliados de la O. T. A. N. y un "gran cuerpo"

de nuestros ciudadanos, éste no es el momento de ampliar nuestros compromisos."

El editorial llega, por fin, al corazón estratégico de las bases como tales, que es, en definitiva, de lo que se

ha tratado desde 1953, cuando fueron firmados los Acuerdos iniciales en Madrid. ¿Cuál es ese valor? Se

dice que las bases militares en España son más importantes para nosotros que cuando fueron negociados

los Acuerdos... El cierre de la base de las Fuerzas Aéreas en Wheelus, Libia, ha llevado al Pentágono a

una revalorización de las bases aéreas de Torrejón y Zaragoza. Al mismo tiempo, la expansión de las

Fuerzas Navales soviéticas en el Mediterráneo provoca la resistencia de la Marina a prescindir de su base

de submarinos nucleares en Rota. En este punto—nervio de toda la cuestión—se pregunta el editorialista

del "Post": "Las ventajas militares que se derivarían de una renovación de los Acuerdos con España,

¿serían suficientes para compensar las desventajas diplomáticas que resultarían de otro Acuerdo con

España en un momento en que Estados Unidos está tratando de consolidar sus recursos y ajustar sus

compromisos a las realidades domésticas de hoy?"

Una última línea de defensa del "Post", muy retorcida, vuelve a la O. T. A. N.: "Aun un ajuste limitado de

seguridad entre este país y España provocaría una presión indirecta sobre nuestros aliados de la O. T. A.

N. Es una posición infortunada para Washington. Si la utilización del territorio español fuese necesaria

para la defensa de Europa, que sean los países europeos quienes tomen la iniciativa de ajustar sus

relaciones con España. Ni aun indirectamente, Estados Unidos tiene que tratar de encajar a España dentro

de la O. T, A. N. por medio de un acuerdo bilateral privado."

La conclusión del artículo es ésta: "Es difícil ver cómo un "quid pro quo" satisfactorio puede ofrecerse

para el empleo de las bases españolas. Ciertamente, Estados Unidos no tiene por qué esforzarse en

mantenerlas. Por costoso que pueda ser su cierre, éste puede ser, a la larga, el camino más barato."

Este es, en esencia, el editorial del influyente "Post" de esta capital, al regreso de Madrid de Mr. William

Rogers. Un periódico de mucha influencia plantea por primera vez, abiertamente, en su página editorial,

el que llama "dilema" de las bases militares norteamericanas en España: el simple alquiler de territorio,

como hasta ahora, sin ninguna garantía, o el abandono. Será interesante seguir el debate que ha iniciado

hoy el "Post".—J. M. MASSEP.

 

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