Autor: Massip Izábal, José María. 
 ABC en Washington. 
 Cooperación defensiva y económica, sí; alquiler de las bases, no  :   
 La tesis de Castiella sobre las negociaciones hispanoamericanas sigue siendo válida. 
 ABC.    21/06/1970.  Página: 15-16. Páginas: 2. Párrafos: 5. 

ABC EN WASHINGTON

COOPERACIÓN DEFENSIVA Y ECONÓMICA, SI; ALQUILER DE LAS BASES, NO

La tesis Castiella sobre las negociaciones hispanoamericanas sigue siendo válida

EL DEPARTAMENTO DE ESTADO CONSIDERA DECISIVO EL VIAJE DE LAIRD A ESPAÑA

Washington 20. (Crónica de nuestro corresponsal recibida por "telex".) La estancia del secretario de

Defensa de Estados Unidos,.Mr. Melvin Laird, en España, es seguida estos días con especial atención por

la diplomacia del Departamento de Estado, profundamente preocupada por las bases españolas y que

considera decisivo el viaje de Laird en las difíciles negociaciones hispano-narteamericanas sobre las

importantes bases peninsulares.

Aquí no hay dudas sobre el alcance del viaje de Mr. Laird a España: el secretario de Defensa ha celebrado

importantes entrevistas, o las celebrará, con los ministros españoles del Ejército, Aire y Marina; con el

vicepresidente del Gobierno, almirante Carrero Blanco.; con el ministro de Asuntos Exteriores, señor

López Bravo; con el Príncipe Don Juan Carlos, y con el Jefe del Estado, Generalísimo Franco, en

Barcelona. Ha visitado las bases de Torrejón, Zaragoza y Rota. Ha conversado extensamente con el

embajador en Madrid, Mr. Hill, y los comandantes de las bases. La visita de Laird es de máxima

importancia en el curso de la cooperación defensiva entre nuestro país y Estados Unidos, en este

momento de incertidumbre en cuanto al futuro de las bases españolas.

La estancia de Laird en España es relativamente larga, mucho más que la de su colega en la

Administración Nixon Mr. William Rogers. Son hombres muy diferentes en cuanto al puesto que ocupan

en Washington y en citanto a su personalidad. Rogers es un hombre suave, todavía inseguro en su puesto,

que fue a Madrid no a negociar, sino a tantear. Laird es un político duro, sostenido por el Alto Estado

Mayor del Pentágono, y se encuentra en Madrid para precisar. A sus generales les importan mucho las

bases españolas—ahora que los rusos navegan por el Mediterráneo con su flota de guerra y tienen a sus

pilotos en Egipto—, y Laird quiere saber cómo se solventará la negociación sobre las bases españolas,

cuya vigencia caduca el 26 de septiembre de este año, después de negociaciones irresueltas, plazos de

gracia y las conversaciones inconclusas celebradas aquí en dos viajes del ministro de Asuntos Exteriores,

señor López Bravo, y la ulterior visita a Madrid de William Rogers, en la cual se reiteraron los buenos

deseos de cooperación, pero no se decidió nada en firme. El problema sigue siendo, aproximadamente, el

que planteó el ex ministro de Asuntos Exteriores don Fernando María Castiella, en sus negociaciones en

esta capital: cooperación militar defensiva, sí, entre España y Estados Unidos, pero vinculada a una

declaración oficial de protección mutua, a una asistencia militar mucho más alta y a un sistema de

intercambios universitarios, económicos y científicos entre ambos países. En aquellas condiciones España

estaba dispuesta a firmar. Todavía lo está hoy. Si no se aceptan, nuestro país no puede acceder al simple

alquiler de su territorio a efectos militares en los cuales, ante una crisis, no tendría opinión ni decisión.

Esencialmente, según los informes de este corresponsal, éste sigue siendo el problema, Mr. Laird habrá

visto en España las bases y tendrá que decidir su valoración militar y estratégica en función de la defensa

de Esta-dos Unidos y el mundo libre ante la U.R.SS, pero el dictamen no puede ser exclusivamente

militar. El embajador español en Washington, don Jaime Argüelles, y sus asesores —aquí han estado los

generales Díaz Alegría y Marco— han preparado documentos cuidadosamente establecidos que han

hecho llegar a sus colegas del Departamento de Estado y del Pentágono, pero no son más que papeles

técnicos, que no entran en las cuestiones políticas ni diplomáticas planteadas por la. naturaleza de la

negociación. Estas dependen de complejas decisiones de alta política del Gobierno de Madrid en las

Cámaras americanas del Congreso y de la Casa Blanca. Ello no se resuelve con mensajes de amabilidad

La tesis Castiella sigue siendo válida—José María MASSIP.

 

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