Autor: Gozalo, Miguel Ángel. 
 ABC en París. 
 España hará subir el precio de las bases, se estima en la capital francesa  :   
 Dada la situación portuguesa, nuestro país ha cobrado un nuevo interés para la Alianza Atlántica. 
 ABC.    01/06/1975.  Página: 19. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

ABC. DOMINGO 1 DE JUNIO DE 1975. PAG. 19.

ABC EN PARIS

ESPAÑA HARA SUBIR EL PRECIO DE LAS BASES, SI ESTIMA EN LA CAPITAL FRANCESA

Dada la situación portuguesa, nuestro país ha cobrado un nuevo interés para la Alianza Atlántica

PARÍS, 31. (Crónica de nuestro corresponsal, por teléfono.) La opinión francesa parece resignada: El

águila americana, expulsada de Indochina, no tiene el menor deseo de abandonar Europa. Al contrario: el

presidente Ford, en un viaje calificado por los propios diplomáticos estadounidenses como «una

notable operación de relaciones públicas», ha conseguido su propósito de recordar quién manda en el

mundo libre y de forzar a sus aliados a dar el visto bueno a las nuevas tesis de Washington, que no son

sustancialmente diferentes de las que Kissinger había lanzado en 1973 en favor de la integración atlántica.

«La Europa americana esta en marcha», titula hoy su editorial el diario «Le Monde».

La visita del presidente de los Estados Unidos a España se inscribe en esta estrategia global. Tras haber

intentado que las alianzas bilaterales de Estados Unidos y nuestro país figurasen en el comunicado, como

una contribución a la defensa de Occidente, a nadie le ha extrañado aquí que Ford haya dicho a su llegada

a Madrid que «España tiene un puesto lógico en la comunidad trasatlántica». Noticias llegadas a París,

esta tarde desde Washington, aseguran que uno de los propósitos del tercer presidente norteamericano que

visita España, a su paso por Madrid, es hacerse una idea sobre el terreno de cómo va a ser el

postfranquismo. Norteamérica tiene interés en saber que fuerzas políticas van a controlar en el futuro el

Poder en España, justamente, para que no se produzca una situación similar a la de Portugal.

EL PORVENIR DE LAS BASES.—Todos los periódicos franceses recogen con relieve el clima que ha

precedido a la llegada de Ford a Madrid. «En medio del frío oficial y de la hostilidad de la oposición»,

según el diario «France Soir», que asegura que la Prensa franquista sostiene que «el tratado con los

Estados Unidos ha sido un mal negocio y la ayuda de USA, en cuatro años, no ha permitido comprar un

solo Phanton y, en cambio, ha creado problema con los árabes y una amenaza en caso de guerra nuclear».

Según el enviado especial de este diario, la oposición condena también la visita por el posible respaldo

que supone para el régimen, «aunque no han sido capaces de unirse para firmar un documento común en

este sentido»

La impresión que tiene la mayor parte de los comentaristas es que, como escribe «L´Aurore»: «Franco

hará subir el precio.» En una entrevista que, según «Le Quotidien», de París, será dura, los franceses

creen que España espera obtener con realismo que los americanos dejen la base de Torrejón, cerca de

Madrid —donde se encuentra el mayor depósito de bombas nucleares de Europa, según un

comentarista—así como las bases de Zaragoza y Morón, aunque Washington podría seguir empleando la

base aeronaval de Rota y utilizar libremente el espacio aéreo español, comprometiéndose a cambio a

dotar a las fuerzas españolas de armas atómicas y de missiles.

LA DEFENSA DE EUROPA.—Lo que no ofrece duda a los observadores galos es que, efectivamente,

dada la situación portuguesa, España ha cobrado un nuevo interés para la Alianza Atlántica. Pese a la

hostilidad encontrada en los primeros ministros de Gran Bretaña, Noruega, Dinamarca, Canadá y los

Países Bajos para hacer un gesto político en dirección a Madrid, Norteamérica parece más dispuesta que

nunca a construir una Europa solidaria de los intereses americanos. Los comentaristas franceses, que no

han visto un verdadero cambio de la estrategia diplomática americana en las sesiones de la O.C.D.E. en

París y de la O.T.A.N. en Bruselas (aunque haya habido ciertas concesiones, más bien superficiales, de

Kissinger). recogen con cierta preocupación el «vigoroso sostén» dado por el presidente Ford a la

propuesta del primer ministro canadiense de celebrar «cumbres» atlánticas con frecuencia. Ello crearía

nuevos problemas a la diplomacia francesa, ya muy alarmada por la idea de crear una Agencia, de

Armamentos en el seno de la O. T. A. N., que sería el equivalente de la Agencia para la Energía en la O.

C. D. E.: un club americano en el marco de una Alianza que, como ha dicho con toda tranquilidad

Trudeau, podría seguir de cerca la evolución política europea.

El ministro americano de Defensa, Schlesinger, acaba de declarar ante el Congreso que los Estados

Unidos están dispuestos a utilizar las armas atómicas tácticas en caso de un ataque clásico de la U. R. S.

S. contra Europa occidental «para evitar la derrota». Alrededor de 7.000 armas nucleares tácticas bajo

control americano hay en estos momentos en nuestro Continente: lo que Ford ha venido a recordar a los

europeos es que aquí, en Europa, sigue estando una vital frontera americana.—Miguel Angel GOZALO.

 

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