Autor: Orosa, José Luis. 
 Diversas tendencias del franquismo, con la mirada puesta en las elecciones. 
 Los barones de la derecha     
 
 Informaciones.    25/09/1976.  Páginas: 2. Párrafos: 11. 

DIVERSAS TENDENCIAS DEL FRANQUISMO, CON LA MIRADA PUESTA EN LAS

ELECCIONES

LOS BARONES DE LA DERECHA

Por José Luís OROSA

Ha sido el comentario de la semana. Las conversaciones que han venido manteniendo don Manuel Fraga

(Reforma Democrática), don Federico Silva Muñoz (U.D.E.), don Cruz Martínez Esteruelas (U.D.P.E.) y

don Gonzalo Fernández de la Mora (U.N.E.) para formar una alianza conservadora, un partido

liberalconservador o una federación de la derecha han levantado inmediatamente las suspicacias de

muchos, incluyendo las esferas oficiales. La estrategia de la derecha, que comentaba INFORMACIONES

POLÍTICAS del pasado II de septiembre, sigue los pasos previstos, acelerados por el proyecto de reforma

política del Gobierno. Aunque ha venido en llamarse «gran partido liberalconservador a esta alianza, lo

cierto es que figuraría a la derecha de lo que se conoce como «derecha liberal» en Europa.

Se da la circunstancia, además, de que los líderes citados -y también el señor López Rodó- han sido

ministros de Franco en tiempos recientes y ninguno reniega de su pasada aportación política. Por ello,

podríamos llamarles «los barones de la derecha», que de alguna manera representan a las tendencias

políticas con que contó el Régimen del general Franco: falangistas «movimentistas», democracia

cristianapropagandista, tecnocracia, tradicionalismo y conservadurismo.

Una de las características que definen al «fenómeno Fraga», según sus más próximos colaboradores, es la

capacidad de reacción. Después de su primera «rentrée» política en los años 60, el señor Fraga ha iniciado

su ofensiva al Poder en otras tres ocasiones posteriores: en 1974, en 1975 y ahora en 1976 Cuando el líder

reformista se fue a descansar a Galicia después de su «desalojo» en Julio de este año, nadie sabia qué

decisión podría tomar, aunque la clase política adivinaba que montaría una nueva estrategia.

EL MOTOR FRAGA

Los primeros contactos con don José María de Areilza y don Pío Cabanillas, a mediados de agosto en

Orense, hicieron presagiar que el señor Fraga, en Perbes, estaba jugando mas que al «dominó» Y que una

alianza con estas dos personalidades era más que una posibilidad. No trascendió apenas nada de aquella

conversación y cuando se celebró la segunda, a mediados de septiembre, pareció descartarse un acuerdo,

ahora casi definitivamente alejado.

Hasta que el señor Fraga no viajo a Madrid, a Cataluña y a Valencia no comenzó a desvelarse la

estrategia del líder reformista. Las referencias que hizo en sus discursos «catalanes» al pasado y a la

oposición; el anuncio de un «gran partido liberal, conservador y moderno», y los contactos con el señor

Fernandez de la Mora -que se ha declarado antillberal con frecuencia-, Martínez Esteruelas y López

Rodó, causaron perplejidad en los observadores. Don Ricardo de la Cierva escribió inmediatamente sobre

«el desplazamiento a la derecha» de la posición de Fraga para absorber componentes como U.D.P.E. y,

sobre todo, U.N.E. La inclusión del señor Fernández de la Mora en el hipotético pacto es un coctel que

aún sigue extrañando a muchos sectores. Entre ellos, a la base joven de Reforma Democrática, el partido

de don Manuel Fraga, y a U.D.E., que aspira a la formación de un gran partido de significación

demócratacristiana -a pesar de estos contactos del señor Silva Muñoz- y que, como mucho, se sentiría

afín al centrismo, sin concesiones, del señor Fraga. Los contactos con el señor López Rodó, que, de

alguna manera -con su clásica reserva-, ha confirmado el propio ex embajador en Viena, no parece que

hayan sido «formales».

El señor Fernández de la Mora sostiene que en ninguna de las «cumbres» anteriores ha estado presente el

ex ministro del Plan.

EL «PLATO» EN LA COCINA

El caso es que el «plato» está cocinándose, como dice el señor Fraga y como repite el señor López Rodó.

Posiblemente comenzará a servirse a la mesa la próxima semana, aunque se ignora definitivamente con

qué ingredientes, una cosa parece clara; que el señor Fraga no se alía fundamentalmente con

personalidades, sino con grupos políticos con respaldo -mayor o menor- popular.

A última hora de la tarde de ayer se comentaba en fuentes próximas a U.D.E. que el señor Silva Muñoz

descartaba una alianza, por su parte. Esto tranquilizaría a su comisión gestora -y sobre todo a alguno de

sus miembros indecisos, como el señor Monreal Luque-, que había desmentido en un comunicado que

los contactos del señor Silva comprometiesen al grupo. «Mi gran preocupación -diría a

INFORMACIONES POLÍTICAS el señor Jiménez Mellado, de U.D.E.- es la posibilidad de

disgregación en el grupo. De momento, no hay una fuerte división en U.D.E. Esto no quiere decir que no

se produzca.» «Nosotros -continúa el señor Jiménez Mellado- estamos implicados en otra operación

de significación demócrata - cristiana.» Sin duda, el señor Jiménez Mellado se referia a otro punto del

citado comunicado y a los contactos entre Fedisa, Tácitos, U.D.C. y U.D.E. La gran aspiración de U.D.E.

sería que, a largo plazo, se consiguiese cierta unidad con los grupos demócratas-cristianos españoles,

homologados hoy en Europa.

Por lo que se refiere a Reforma Democrática, el partido fraguista, es innegable que existe también una

cierto inquietud por la falta de información. En este sector es más fácil que la autoridad del señor Fraga

aúne rápidamente criterios, pero de momento hay lo que hay. Gabriel Elorríaga, moderador del partido en

Madrid, dice acerca de la coalición «de derechas»: «Interpreto que no es un propósito de coalición de

derecha, sino del centro y la derecha. Esto parece claro y no es un fenómeno raro. Véase, por ejemplo, la

estructura de la coalición electoral triunfante en Suecia.» Por lo que se refiere a esa «inquietud» que antes

citábamos,

el señor Elorriaga señala que «nuestros colaboradores comprenden perfectamente la importancia que, en

la "praxis" política podría tener un entendimiento de tal naturaleza, si bien los nuestros desearían ser el

ingrediente "centro" y no el ingrediente "derecha" del acuerdo». Y añade: «Por otra parte, el gran

ascendiente que se concede a Fraga y la gran confianza en su buen criterio hacen que nuestros amigos

consideren que debe dársele plena confianza en sus contactos, en la seguridad de que, en su momento, él

nos presentará los resultados en forma razonable y convincente para que, por libre decisión, cada uno

pudiera seguirle en una nueva etapa de su larga trayectoria política.» Es decir, el señor Elorriaga reconoce

implícitamente que no hay información oficial a Reforma Democrática de los contactos de su líder.

OTROS INGREDIENTES

Mientras el señor López Rodó nos insiste en que debe respetar un pacto entre caballeros, que no debe

decir nada, salvo que todo va «por buen camino», el señor Fernández de la Mora nos anuncia otra

inminente «cumbre»; asegura que basta ahora el balance «es positivo», que el acuerdo «es viable» y que

«existen coincidencias». Sin embargo, hay que recordar aquí, entre otros, el comunicado de U.N.E -

grupo político de don Gonzalo- más reciente, en el que rechaza «todo cuanto signifique la apertura de

un proceso constituyente». Por lo que se refiere a Ü.D.P.E., su secretario general ha contestado a nuestro

requerimiento diciendo que «en la confusión de pactos y alianzas en marcha no sé exactamente» lo que

quiere decir Alianza de Fuerzas conservadoras, «Unión del Pueblo

Español -añade- está empeñada en una operación de unidad que desde los primeros tiempos ha

constituido su permanente objetivo.» Sobre la cuestión esencial de si los contactos del señor Martínez

Esteruelas comprometen a su grupo, el señor Carvajal afirma: «El señor Martínez Esteruelas cuenta con la

confianza y la plena autorización de la Unión, confirmada hace pocas horas por el conjunto de todas las

presiden. cías provinciales, para mantener los contactos que estime oportunos en la consecución del

objetivo de la unidad.» ¿A la unidad con quién? Parece desprenderse de las posturas de U.N.E. y U.D.P.E.

que hay mas satisfacción en estos contactos, aunque no se diga explícitamente, que en U.D.E y Reforma

Democrática. El señor Pinilla, también de U.D.P.E., cree que las conversaciones «concluirán de un modo

positivo». «Se da satisfacción así -añade- a un sector importante de la opinión pública española que

desea mayor clarificación política y su presencia en el acontecer político actual.» Por otra parte, el señor

Pinilla se siente «completamente identificado» y «partidario ferviente» de esta coalición y no encuentra

«contradicción» entre ninguna de las personas que mantienen estas conversaciones.

LOS MARGENES

En la frontera con esta hipotética coalición hay personalidades que tienen algo que decir. Por ejemplo, el

señor Fernández Sordo -del que se dijo habia participado en las reuniones de anteayer- opina que en

esto lo «esencial es si se han planteado la delimitación del campo». Añade: «Es muy conveniente que se

trate de una alianza de fuerzas moderadas

que no formen un frente, sino que se mantenga el pluralismo. Además, no me parece suficiente la alianza

con fines electorales. Si es así, en mi opinión, no tienen viabilidad.» El señor Fernández Sordo eneuentra

también en esta pre

tendida coalición «cosas muy contradictorias». A don José Solís no le gusta el fraccionamiento político

actual, la «sopa de letras». Cree que debe haber «tres o cuatro opciones políticas importantes» y reconoce

que ha hablado con el señor Fraga, pero que no conoce «todos los objetivos». «Pero los conoceré», añade.

Don Fernando Suárez no juzga prudente opinar sobre el tema sin conocer el texto de la declaración

conjunta -que no se ha producido-, pero se reconoce el margen «absolutamente de estas

conversaciones». Encuentra muy razonable que se «aglutinen los próximos para que el actual bosque de

siglas se convierta en media docena de opciones» que faciliten a los españoles «la libre elección de alguna

de ellas». Finalmente nos declara: «Siento una enorme curiosidad por saber si todos cuantos intervienen

en esa posible unión suscriben las actividades reformistas que han caracterizado al señor Fraga. O si, por

el contrario, es este último quien revisa alguno de sus planteamientos.»

 

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