Autor: Serna Arenillas, Víctor de la (VICENTE SALANER). 
 Nueva ronda de conversaciones en Washington. 
 Madrid pide un reconocimiento formal de sus lazos con la defensa atlántica  :   
 Y colaboració USA para quedar autoabastecida de armamento moderno. 
 Informaciones.    16/06/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

MADRID PIDE UN RECONOCIMIENTO FORMAL DE SUS LAZOS CON LA DEFENSA

ATLANTICA

Por V. DE LA SERNA

NUEVA YORK, 16.

LA delegación española que hoy reanuda en Washington las conversaciones sobre los acuerdos hispano-

norteamericanos espera recibir de sus interlocutores U.S.A. nuevas respuestas a la principal condición que

España pone para renovar los acuerdos: un reconocimiento formal de los lazos de España con la defensa

atlántica. Esto es lo que afirman aquí fuentes bien informadas.

Y COLABORACION U.S.A. PARA QUEDAR AUTOABASTECIDA DE ARMAMENTO MODERNO

Hace dos semanas fracasó en Bruselas el intento norteamericano de lograr ese reconocimiento dentro del

marco de una declaración de la O. T. A. N., a pesar de los esfuerzos del secretario de Defensa, James

Schlesinger, y del propio Presidente Ford. Pero España, aseguran las fuentes, no ha renunciado a esa

condición, y ahora deberá ser Estados Unidos quien la cumpla. Una de las fórmulas que más a menudo se

han mencinado, la de un tratado defensivo España-U. S, A., sigue en el tapete, según se afirma aquí, a

pesar de que su logro es más que dudoso, debido a la oposición del Senado norteamericano, que debe

ratificar cualquier tratado internacional.

Según las fuentes, en la última sesión negociadora entre los dos países, España sometió por escrito y en

detalle una serie de propuestas sobre esa exigencia primordial, que un comentarista norteamericano ha

definido como la «búsqueda de mayor respetabilidad y seguridad» por parte española. Los negociadores,

encabezados por el subsecretario de Asuntos Exteriores, don Juan José Rovira, esperan ahora que la

delegación U. S. A. tenga una respuesta igualmente detallada.

Mientras fuentes españolas indican que la visita del señor Ford a Madrid no ha tenido impacto directo

sobre las negociaciones, que siguen ahora en el punto en que quedaron tras la última sesión, fuentes

norteamericanas opinan que la breve estancia del Presidente en España ha servido, aun indirectamente,

para dar a la negociación el necesario ímpetu, de tal forma que Estados Unidos espera ahora llegar a algún

acuerdo antes de la expiración —-dentro de poco más de tres meses— del actual acuerdo ejecutivo.

AMISTAD Y COOPERACION

Sin embargo, ninguna fuente pretende que las negociaciones hayan llegado aún a un punto avanzado,

como demuestra el hecho de que se estén discutiendo todavía puntos conceptuales, y no detalles prácticos.

Añaden empero las fuentes consultadas que las propuestas sometidas por España, y a las que se espera

ahora que los negociadores U. S. A. que preside Robert McCloskey, subsecretario de Estado, contesten,

ya apuntan a ciertas facetas precisas del posible acuerdo de renovación. En particular, se confirma la

información ya publicada en Estados Unidos y en España de que el Gobierno de Madrid pretende lograr

en un nuevo acuerdo más que la mera entrega de material militar (a menudo de segunda mano): España,

se afirma aquí, desea aumentar la capacidad tecnológica y productiva de su industria militar, con la

colaboración de Estados Unidos, para quedar totalmente —o casi— autoabastecida de armamento.

Esta última solicitud española podría, de desarrollarse más completamente durante las negociaciones,

reemplazar el tratado defensivo tan difícil de lograr. En efecto, la autosuficiencia defensiva podría bastar

al Gobierno de Madrid, afirman las fuentes.

No se han producido aquí comentarios, en los medios allegados a las negociaciones, sobre la gran

probabilidad —de la que se ha escrito mucho desde hace varias semanas— de que el nuevo acuerdo

implique la retirada norteamericana de las bases de Torrejón y probablemente Morón. Tampoco se ha

comentado el rumor, recogido en España, de que el nuevo acuerdo suprimirá el disfrute permanente de las

bases conjuntas por parte de Estados Unidos, sustituyéndole con unos «derechos de uso» de tipo

temporal.

 

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