Autor: Valverde, Alberto. 
 Por la cuestión económica. 
 Problemas para la ratificación del tratado hispano-norteamericano     
 
 Informaciones.    01/04/1976.  Páginas: 2. Párrafos: 14. 

POR LA CUESTION ECONOMICA

Problemas para la ratificación del tratado hispano-norteamericano

Por Alberto VALVERDE

NUEVA YORK, 1.

LA ratificación del tratado de amistad y cooperación entre los Estados Unidos y España está

experimentando un retraso inesperado por culpa de una polémica interna entre las dos Cámaras del

Congreso norteamericano y de éste con el Departamento de Estado en torno a la autorización y

aprobación legislativa de los extremos financieros contemplados en el pacto.

Fuentes legislativas revelaron ayer que el Comité de Relaciones Exteriores ha paralizado sus trabajos

sobre el proceso de ratificación, en espera de llegar a un acuerdo sobre la cuestión monetaria que

satisfacía tanto a la Cámara de Representantes como al Departamento de Estado.

El asunto, ya planteado durante la primera sesión que el Comité de Relaciones Exteriores del Senado

celebró hace mes y medio sobre el tratado, ha vuelto a tener actualidad con la esperada presentación al

Congreso del pacto turco-norteamericano sobre el uso de 26 bases militares y electrónicas que

Washington dispone en Turquía, cuyo paralelismo en esta cuestión es evidente. No obstante, el trasfondo

del tema viene ya de la semana pasada, cuando el presidente del Comité de Relaciones Internacionales de

la Cámara de Representantes requirió aclaraciones sobre las repercusiones constitucionales de la

aprobación legislativa de los términos financieros contemplados en el tratado hisopano-norteamericano.

Según la carta del representante Morgan, la cuestión de una aprobación legislativa sin la participación de

la Cámara de representantes, del tratado hispano-norteamerica-no >nos parece un desafío serio al poder

de decisión que esta Cámara ha disfrutado siempre (...) en el o,rea vitalmente importante y costosa de los

tratados de seguridad». En tal sentido, sigue la carta, «es, según nuestra opinión, un peligroso precedente

que se incluya una autorización financiera en un tratado de seguridad ...) cuando es una prerrogativa

constitucional e histórica de la Cámara de representantes el "aprobar los costos que acompañan a los

tratados de seguridad».

Teóricamente, el tratado Hispano - norteamericano sólo requiere para su ratificación un voto favorable de

los dos tercios de los miembros del Senado. Con objeto de facilitar y acelerar este proceso, el

representante del Departamento de Estado y negociador del acuerdo con España, embajador Robert

McCloskey, sugirió al Comité de Relaciones Exteriores del Senado, durante la primera audiencia, hace un

mes y medio, que se hiciera una excepción con la aprobación de los términos económicos del tratado y se

autorizara la concesión presupuestaria de una forma simultánea a la ratificación por un período de cinco

años, tal como está establecido en la duración del tratado.

Esta petición, según da a entender ahora la carta del presidente del Comité de Relaciones Internacionales

de la Cámara, no sólo margina a este organismo legislativo del proceso de autorización de gasto de más

de 1.220 millones de dólares, que incluye el tratado, sino que modifica la costumbre de que cada

concesión monetaria se realice en períodos anuales, siguiendo el año fiscal.

Según medios legislativos, todo este asunto —básicamente de procedimiento— podría haberse resuelto

fácilmente si no hubiese intervenido el factor externo de la firma, la semana pasada, de un tratado,

muy similar al hispano-norteamericano, con Turquía. Cualquier solución que se busque dentro del

mecanismo de ratificación del tratado con España, podría ser aplicado posteriormente al caso turco, donde

otros intereses e implicaciones políticas, como es la disputa con Grecia sobre Chipre, intervienen y dan a

pensar que el proceso de ratificación será mucho más dificultoso que en el caso español.

PROPUESTA DEL DEPARTAMENTO DE ESTADO

El Departamento de Estado ha propuesto al Congreso que ambas Cámaras pasen junto con la ratificación,

una resolución conjunta que permita aprobar también todos los extremos, incluidos los financieros,

contenidos en el tratado hispano-norteamericano. Desde el punto de vista de la Administración, la

resolución conjunta permite a ambas Cámaras observar y analizar de antemano la cifra exacta que costará

& los Estados Unidos el tratado con España, que, según el propio McCloskey, no pasará de 165 millones

de dólares en donaciones, más 600 dólares en créditos para fines militares y 450 millones en préstamos ya

acordados del Banco de Exportación e Importación, durante los próximos cinco años.

La propuesta ejecutiva, sin embargo, no ha agradado a muchos congresistas, sobre todo a los miembros de

los Comités de la Cámara de Representantes que tradicionalmente intervienen en el proceso de

autorización monetaria. Según ellos, su papel legislativo sería ignorado y España se encontraría con

fondos del presupuesto de EE. UU. en los que los legisladores no han tenido ni voz ni voto. Por otra parte,

el precedente podría ser invocado en otras ocasiones, como en el caso de Turquía, lo que les dejaría

desnudos en sus resortes legales para negar a la Administración algo que al Congreso le disgusta.

INTENTOS PARA UN ACUERDO

Todo el problema, según medios legislativos bien informados, está repercutiendo sobre la velocidad con

la que el Comité de Relaciones Exteriores pensaba pasar el tratado y enviarlo para su voto definitivo al

Pleno del Senado. Al parecer, algunos miembros del Comité están trabajando a marchas forzadas para

encontrar una solución que permita salir del punto muerto donde el tema se encuentra. También parece

que éste es el único extremo que queda por decidir después que el plazo de inscripción de testigos ante el

Comité expirara ayer.

Un sector de observadores cree entender, asimismo, que el terna de la asignación presupuestaria podría

convertirse en una discusión política de consecuencias imprevisibles. Aunque la oposición a la

ratificación del tratado es mínima por parte de los miembros de ambas Cámaras si la Cámara de

Representantes obtuviera alguna forma de, participación en la distribución del dinero, sobre todo si ésta se

realizara anualmente, la implementación del tratado hispano-norteamericano podría quedar coja y, en

cualquier caso, sujeta a las circunstancias políticas coyunturales de los Estado Unidos y de España.

Una mayoría de expertos sin embargo, tienen confianza en que finalmente el Senado ratificará, incluso

antes de la visita oficial del Rey" Juan Carlos a los Estados Unidos de primeros de junio, por una mayoría

de los dos tercios requeridos. Para resolver el conflicto de las asignaciones, la Cámara de Representantes

ejercerá conjuntamente un voto de simple mayoría que, en opinión de medios ejecutivos, clarificará la

entrega del dinero por un periodo de cinco años. Simultáneamente es posible también que el Senado

apruebe una resolución independiente, quizá, la presentada por los senadores Eagleton y Clark, que

exprese el deseo del legislativo norteamericano para que España se englobe dentro del sistema

democrático occidental por medio de una reforma democrática de sus instituciones.

 

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