Autor: Massip Izábal, José María. 
 Washington. 
 El Departmento de Estado anuncia oficialmente que continuará la ayuda militar a España  :   
 Las aclaraciones pedidas a nuestro Gobierno en relación con el comercio con Cuba han sido totalmente satisfactorias. 
 ABC.     Páginas: 1. Párrafos: 8. 

WASHINGTON

EL DEPARTAMENTO DE ESTADO ANUNCIA OFICIALMENTE QUE CONTINUARA LA AYUDA

MILITAR A ESPAÑA

Las aclaraciones pedidas a nuestro Gobierno en relación con el comercio con Cuba han sido totalmente

satisfactorias

HASTA QUE HAYAN TERMINADO LAS CONSULTAS ENTRE LOS DIPLOMATICOS

NORTEAMERICANOS Y EL CONGRESO NO SE DARAN DETALLES DE LO ACORDADO

Washington 4. (Crónica de nuestro corresponsal, por "telex".) Coincidiendo con la nota dada en Madrid

hoy por la Embajada de Estados Unidos, el portavoz de Prensa del Departamento de Estado, Mr. Phillips,

ha declarado esta tarde que el Gobierno norteamericano considera satisfactorias las "decisiones

apropiadas" tomadas por el Gobierno español en la cuestión del intercambio comercial con Cuba, y que,

por tanto, la asistencia militar a España no se interrumpe ni se interrumpirá.

Entre los corresponsales que hacen información en el Departamento de Estado había hoy mucho interés

en la cuestión española y ello ha dado por resultado casi tres cuartos de hora de preguntas y

contestaciones entre la Prensa y el portavoz. Este, una vez hecha la declaración de que su Gobierno

considera satisfactorias las decisiones tomadas por nuestro país en la cuestión del transporte de productos

entre España y Cuba, ha adelantado que no facilitaría detalles del problema y su solución, hasta "que

hayan terminado las consultas del Departamento de Estado con el Congreso". Estos detalles, según Mr.

Phillips, se darán a la Prensa al término de unas consultas que se están llevando a efecto y que no han

terminado todavía.

—¿Puede usted definirnos el término "commodities" (productos), citado en su declaración?—preguntó un

corresponsal.

—No, señor—contestó el portavoz.

No creo que, por ahora, la forma con que el Departamento de Estado ha tratado en público la cuestión del

intercambio comercial entre España y Cuba tenga nada que ver con el fondo del problema examinado en

las últimas semanas por los diplomáticos españoles y norteamericanos con gran objetividad y un franco

espíritu de cooperación. Sí tiene que ver, sin embargo, con la extremada susceptibilidad política del

Congreso, al cual el presidente Johnson, salido del Capitolio, trata de cultivar en todas las cuestiones

internas e internacionales, porque conoce de primera mano su poder y porque, en el caso de la Cuba de

Castro, sabe el rendimiento político que las campañas cubanas pueden dar, en un difícil año electoral, a

las posiciones partidistas del Parlamento. Aparte de los representantes y senadores por el Estado de

Florida, por ejemplo, donde el anticastrismo es violento e inmediato, lo mismo entre los republicanos que

entre los demócratas, dos aspirantes republicanos a la candidatura presidencial, el ex vicepresidente

Richard Nixon y el gobernador del Estado de Penn-sylvania, William Scranton, por no citar

al senador Goldwater acosan estos días a la Casa Blanca en la cuestión de Cuba, pidiendo bloqueos y

represalias económicas. En cualquier caso hay que registrar en todo su valor y en momento presente, la

declaración oficial norteamericana de que España ha tomado las disposiciones apropiadas, de acuerdo con

los términos del apartado número 620 de la ley de Ayuda Exterior votada por las Cámaras del Congreso

en diciembre último, relativas al transporte marítimo y aéreo de productos entre Cuba y España bajo

bandera española.

Fue un incidente innecesario que, en opinión de este corresponsal, se hubiera podido negociar sin

necesidad de llevarlo a la calle, como se hizo, porque el grado de cooperación hispano-norteamericana es

lo suficientemente alto e íntimo, y las razones españolas para sostener el contacto comercial y

diplomático con la isla de Cuba son bien conocidas aquí por los organismos diplomáticos responsables,

pero el problema residía en el Congreso y en la letra de la ley aprobada por éste después de debates

interminables. En consecuencia, la Presidencia optó por plantearlo, en términos públicos e inconfudibles,

ofreciendo al Capitolio toda la amplitud indispensable para evitarse dificultades ulteriores de

interpretación.

La declaración paralela en Madrid y Washington aclara la situación sin lugar a dudas en cuanto al acuerdo

de ambos Gobiernos sobre el transporte de mercancías españolas a Cuba y viceversa.

Las clarificaciones deseadas se han llevado a efecto a satisfacción. Las explicaciones del Poder ejecutivo

norteamericano al Congreso se están desarrollando en estos momentos, y el portavoz del Departamento de

Estado espera a que terminen satisfactoriamente para ofrecer a la Prensa el detalle de los acuerdos que

ésta solicita insistentemente. Esta es la situación en Washington como la ha visto hoy este corresponsal en

la conferencia de Prensa celebrada por el portavoz del Departamento de Estado, quien, a preguntas de los

corresponsales, ha añadido que siguen y se encuentran a punto de terminar las conversaciones entre

Marruecos y Estados Unidos en relación con el mismo problema de Cuba. La impresión es que

terminarán, asimismo, satisfactoriamente. José María MASSIP.

 

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