Autor: Valverde, Gustavo. 
 Por razones políticas y diplomáticas. 
 El presidente Ford rechaza el incremento de tarifas aduaneras para el calzado     
 
 Ya.    10/12/1976.  Página: 24. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

ya Pag. 24 INFORMACION

POR RAZONES POLÍTICAS Y DIPLOMÁTICAS

EL PRESIDENTE FORD RECHAZA EL INCREMENTO DE TARIFAS ADUANERAS PARA EL

CALZADO

España defiende ante la Comisión de Comercio Internacional USA que sería injusta el alza en el contexto

general del comercio hispano-norteamericano • Las exportaciones españolas de calzado a los EE.UU. han

importado en 1975 14.000 millones de pesetas

9. (Crónica por télex de nuestro corresponsal, Gustavo Valverde.)

Contra todo pronóstico, Washington ha vuelto a abrir la célebre "caja de Pandora" del calzado tras la

nueva ofensiva de los fabricantes norteamericanos para frenar la entrada dé calzado extranjero en Estados

Unidos. El fuerte debate y las investigaciones que se han abierto esta semana en la capital norteamericana

afectan directamente a la industria española del calzado e, indirectamente, a todo nuestro comercio

exterior con Estados Unidos, cuya posición deficitaria sigue siendo uno de los temas prioritarios de las

relaciones

económicas con nuestro principal aliado político.

En febrero pasado el tema de las dificultades del calzado español en USA parecía haber quedado

definitivamente enterrado al haberse negado el Presidente Ford (invocando "razones políticas y

diplomáticas" entre otros motivos) a endosar una recomendación de la Comisión de Comercio

internacional, según la cual se pedía un incremento de las tarifas aduaneras en USA para paliar el alto

índice de desempleo en la industria del calzado norteamericana.

El argumento que han esgrimido los sectores proteccionistas norteamericanos es bien sencillo: en los

primeros nueve meses de 1976 la entrada de calzado extranjero en USA (Italia, España, Taiwan y Brasil

son los principales proveedores,en tal orden) ha superado ampliamente el volumen de 1974 o el de 1975,

años en que se batieron todos los récords. Concretamente, en estos nueve meses se pasó de los mil cien

millones de dólares.

España, que colocó en 1975 casi 240 millones de dólares en calzado en este país (algo más de la tercera

parte de sus exportaciones totales a USA), ha tenido que defender hoy su caso ante la Comisión de

Comercio Internacional, la agencia oficial que examina el caso aquí. George Egge, el abogado que

defiende en Norteamérica a la industria del calzado española, ha mantenido hoy en las audiencias de esta

Comisión que una elevación de tarifas o la hipotética imposición de cuotas sería "injusta" en el contexto

general del comercio hispano-norte-americano. Una decisión adversa a las exportaciones españolas de

este sector del calzado—sugirió el señor Egge—se prestaría a una serie de represalias, o, por lo menos,

tendría que venir acompañada de las oportunas compensaciones por el daño causado (a la industria

española del calzado).

El argumento más sólido del caso español viene reflejado en la desfavorable balanza de comercio exterior

entre Estados Unidos y España. Frente a los 850 millones de dólares de las ventas españolas a USA,

España compra de los Estados Unidos por valor de 2.600 millones de dólares lo que representa un déficit

desfavorable (para España) de 1.780 millones de dólares aproximadamente (año 1975).

Para el próximo 28 de diciembre, la mencionada Comisión de Comercio debe fallar en Washington sobre

el "caso del calzado", presentando una serie de recomendaciones al Presidente de los Estados Unidos para

que éste dé su veredicto. Estás recomendaciones pueden traer un alza en las tarifas arancelarias o la

imposición de cuotas. Una tercera opción, más aceptable para algunos países afectados, sería la de ofrecer

las necesarias compensaciones a aquellas industrias o países extranjeros afectados.

Queda pendiente, en última instancia, la decisión del Presidente saliente, Gerald Ford, quien"

posiblemente optaría por cerrar el asunto pidiendo autorización al Congreso para conceder subsidios a los

fabricantes norteamericanos afectados. Su inminente salida de la Casa Blanca el próximo 20 de enero y la

llegada de Carter planean, sin embargo, bastantes interrogantes y. un futuro incierto a los fabricantes y

exportadores extranjeros. La influencia de los Sindicatos en la elección de Carter y el fuerte interés de

muchos legisladores demócratas en favor de la industria nacional pueden perjudicar, a no muy largo

plazo, a la industria española del calzado..., a no ser que se toquen los "resortes políticos".

 

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