Reunión de UDPE en Huesca. 
 Se rinde un Estado ( Javier Carvajal )     
 
 El Alcázar.    14/10/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

REUNIÓN DE UDPE EN HUESCA

"SE RINDE UN ESTADO"

(Javier Carvajal)

"Hay que poner fin al estupor paralizante de millones de españoles que asisten al desmantelamiento de un

Estado fuerte y próspero". "La ilegalidad consentida ha sembrado el desconcierto y la crisis de autoridad".

HUESCA, (Europa Press). El secretario general de Unión del Pueblo Español, don Javier Carvajal,

presidió en Huesca una reunión con militantes de dicha asociación, a la que ha asistido los presidentes de

las juntas locales de Ú.D.P.E. en la provincia.

En esta visita a Huesca, el señor Carvajal se reunió con los medios informativos locales en una rueda de

prensa, celebró un almuerzo de trabajo con directivos de Ú.D.P.E. y efectuó diversos contactos políticos.

En el acto con los presidentes de las juntas locales, celebrado en el hotel "Montearagón", hizo uso de la

palabra primeramente el presidente de la junta directiva provincial, don Mariano Casanova Allue. Habló

después el señor Carvajal.

PONER FIN AL ESTUPOR

Entre otras cosas, el señor Carvajal dijo que no es tiempo de división sino de unión, de paz y progreso de

los españoles, continuando lo conseguido en estos cuarenta años "y que ahora vemos peligrar como

nunca, al margen de muchas adormecedoras palabras que se escuchan". Añadió que es momento de poner

fin al estupor paralizante de millones de españoles, que asisten al desmantelamiento de un Estado fuerte y

próspero.

Un Estado —añadió— que ha logrado las mayores conquistas de la historia de España, "se rinde

silenciando sus méritos, poniendo sordina a sus conquistas, magnificando sus defectos, aceptando las

falsas acusaciones, potenciando a sus enemigos declarados, admitiendo culpabilidades que no existen,

entregando a otras manos sus más valiosas banderas, y encubriendo las responsabilidades históricas de los

mismos que intentaban suplantarlo y que alzan sus voces ante el silencio cuándo no la complacencia de

los mismos que más obligados están a defender la verdad del gran renacimiento de España".

SEPULTAR LA RUPTURA

Prosiguió diciendo que no deseaban el enfrentamiento, sino la paz, y sepultar la ruptura entre las dos

Españas, sobre la base de edificar una Patria más justa, más libre y más democrática "dentro de la

Tradición española, que es un canto permanente de alianza entre el Rey y el Pueblo, contra los

feudalismos de otros tiempos que hoy pueden llamarse oligarquías, marxismo p vasallajes exteriores".

La ilegalidad consentida —afirmó más adelante— ha sembrado el desconcierto y la crisis de autoridad.

La vergonzante negociación con la oposición intransigente ha producido el desconcierto entre la gran

masa de españoles que aspiran a la reforma en la continuidad y el orden, sin insensatas concesiones al

marxismo, la ruptura, la unidad nacional y a la negación del sentido cristiano de la vida.

"Tenemos que mostrar con toda claridad —terminó— quién es mayoría en España. Y para ello terminar

con el juego de partidistas engaños, de personalismos, de insolidaridades y de egoísmos particulares,

olvidando posiciones antagónicas que en tiempos de bonanza pudieran ser respetables, atentos al superior

servicio de la comunidad nacional".

El Alcázar

14/10/1976

 

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