Vance en Madrid: revista al tratado hispano-USA (I). 
 La coordinación con la OTAN objetivo clave del Tratado     
 
 Diario 16.    11/05/1977.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

14/INTERNACIONAL

Miércoles 11-mayo 77/DIARIO16

La coordinación con la OTAN objetivo clave del Tratado

MADRID, 11 (D16).— Ocho meses no son muchos para juzgar el funcionamiento del Tratado, pero los

diferentes comités han ido realizando su labor sin dificultades aparentes, dijeron fuentes españolas al

pasar revista para D16 a los resultados concretos del Tratado en este periodo.

Para que el Consejo Hispano-Norteamericano alcance su velocidad de crucero necesita, en primer lugar,

encontrar una sede que todavía no tiene (la reunión de mañana se celebrará en el palacio de Viana) y que

ha impedido, por ejemplo, que una pieza tan importante del Consejo como es el Estado Mayor

Combinado no haya podido aún constituirse.

Este aspecto material está a punto de solucionarse y la adquisición de un edificio que albergará al

Consejo se hará, en los próximos días. Entonces, un general y cuatro coroneles norteamericanos que están

esperando en Washington, aprendiendo español, para viajar a Madrid o integrarse en ese Estado Mayor

Combinado podrán definitivamente hacer las maletas.

La misión de este EM es "facilitar la coordinación entre las Fuerzas Armadas de España, y de los listados

Unidos y otras fuerzas dedicadas a la defensa del Analítico Norte". Sus codirectores son el general

español de Aviación Llosa y el general norteamericano McLellan.

Cuando mañana se reúna por primera vez el Consejo Hispano-Norteamericano, no estará presente el

teniente general Carlos Fernández Vallespín que hasta su fallecimiento ocupaba el cargo de representante

militar permanente de España en el mismo (junto al general Brown por los Estados Unidos), como

presidente de la Junta de Jefes de Estado Mayor. Le sustituirá el presidente interino de esta Junta, el

almirante Carlos Buhigas. La importancia del nuevo militar que designe el Gobierno para este cargo es

obvia, ya que será el militar de enlace con los americanos, y de algunas manera, por elevación, con la

OTAN.

Quizá el fruto más importante del Tratado haya sido hasta ahora la creación, el 9 de febrero último, de

una Comisión de Coordinación con la OTAN, en la que, junto con militares y diplomáticos

norteamericanos, toman asiento diplomáticos españoles y tres miembros del Alto Estado Mayor español.

El contraalmirante Martínez Cañabate es el militar español de más alta graduación en esta Comisión.

Estudios para la OTAN

La Comisión, sin capacidad decisoria, analizará y estudiará las posibles implicaciones de nuestro ingreso

en la OTAN. Se ha reunido ya una vez y podría ser el organismo donde se centralice toda la información

sobre el tema de la Organización Atlántica, aunque para ello habrá que superar ciertas susceptibilidades

entre Ministerios militares y civiles. La Comisión solicitará mañana en la reunión del Consejo directrices

de trabajo, dijeron fuentes diplomáticas.

Se espera que mañana Vance informe al Consejo de lo tratado en Londres sobre la OTAN, aunque en

medios españoles se reitera que no hay ningún interés (Suárez lo dijo también en Washington) en que los

Estados Unidas en este periodo electoral español insistan ante sus aliados sobre nuestro ingreso en la

Alianza Atlántica.

Cada Comité creado por el Tratado presentará mañana un informe del des-arrollo de la cooperación

previsto en el mismo y se cree que Marcelino Oreja, en la línea del presidente Suárez durante su reciente

viaje a los Estados Unidas, hará una referencia al desequilibrio para España de la balanza comercial entre

los dos países. Uno de los fines del Tratado es lograr la reciprocidad económica y el equilibrio de los

beneficios.

Energía solar

El Comité para Asuntos Culturales y Educativos ha funcionado a buen ritmo y está en camino de lograr la

multiplicación de intercambios. El mayor logro del Comité para Cooperación Científica y Técnica, que no

ha tratado el tema nuclear, es la inmediata constitución en España de un centro para la investigación

apurada de la energía solar.

Durante estos primeros ocho meses de vigencia del Tratado, firmado para cinco años, no se han

producido problemas graves respecto a las actividades de los 10.000 norteamericanos (militares y civiles)

estacionados en España al amparo del mismo.

La nueva relación que supone el Tratado entre españoles y norteamericanos se les hace un poco cuesta

arriba a estos últimos, acostumbrados a funcionar con más autonomía y libertad en la época de los

acuerdos ejecutivos. Funcionarios españoles recuerdan cómo el general de la Fuerza Aérea U. S. A.,

Donovan cuando tenía un problema en los viejos tiempos lo solucionaba directamente, yéndose a ver a

Muñoz Grandes o a otra alta autoridad de1 Estado. Ahora las relaciones se han institucionalizado, y todos,

españoles y americanos, deben supeditarse al marco jurídico y a los procedimientos establecidos por el

Tratado.

 

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