Autor: Ramírez, Pedro J.. 
 Vida política. Entrevista con Julio Iranzo, primer secretario general. 
 Alianza Popular ha nacido sin más compromiso que el que emana de sus propias convicciones  :   
 Tras un análisis de la situación se empezó a trabajar pragmáticamente en una especie de calendario. 
 ABC.    15/10/1976.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 30. 

ABC. VIERNES 13 DE OCTUBRE DE 1976

VIDA POLÍTICA

ENTREVISTA CON JULIO IRANZO, PRIMER SECRETARIO GENERAL

«ALIANZA POPULAR HA NACIDO SIN MAS COMPROMISO QUE EL QUE EMANA DE SUS

PROPIAS CONVICCIONES»

«Tras un análisis de la situación se empezó a trabajar pragmáticamente en una especie de calendario»

LA Alianza Popular tendrá muy pronto una oficina central en Madrid, y al frente de ella estará Julio

Iranzo, recientemente nombrado secretario general. Iranzo tiene una virtud, que se vuelve cual

“boomerang” contra el periodista: la discreción. Empeñado además en evitar cualquier protagonismo «yo

debo permanecer en segundo plano», elude hábilmente algunas preguntas. Ninguno revelación

sensacional, pues, en esta entrevista.

La conversación es, sin embargo, clarificadora y contiene precisiones llenas de significado. Iranzo —

obviamente una equilibrada mezcla de político y ejecutivo— habla siempre con gran intencionalidad. El

diálogo tiene por marco uno de los salones de su casa, escenario de varias de las últimas reuniones de los

siete promotores de Alianza Popular.

—¿Cuál ha sido el proceso de gestación de esta alianza?

—En la mente de los firmantes surgió la idea de organizar una fuerza política de centro-derecha, lo más

plural y amplia posible. Tras una serie de contactos interpersonales se pensó en la conveniencia de

celebrar reuniones conjuntas. En ese momento entró en juego, como amigo de todos los promotores, pero

independiente de cualquier grupo.

—¿Qué mecánica ha sido empleada en esas reuniones?

—Los asistentes se han comportado siempre con gran franqueza. En primer lugar se hizo un análisis de la

situación, y sobre esta base se empezó a trabajar de forma muy pragmática en una especie de calendario,

sin pararse demasiado en las cuestiones de fondo.

—¿Los asistentes acudían a título personal?

—Siempre se concurrió a título puramente personal. Ahora bien, se contaba con que cada uno de ellos

solicitaría el refrendo de su respectivo grupo.

PRESENTACIÓN DE REFORMA SOCIAL ESPAÑOLA DE MADRID

A primeras horas de la noche de ayer —informa Europa Press— se presentó públicamente el Comité

ejecutivo provincial de Madrid de Reforma Social Española, que en sus principales cargos está compuesto

por Julián Suero, presidente; José Antonio Baonza. vicepresidente primero; Luis Gómez González,

vicepresidente segundo: Víctor Manuel Arrogante, secretario, y Rafael López Lozano, tesorero.

En su declaración programática, Reforma Social Española manifiesta su vinculación con el socialismo

racional y pragmático frente al socialismo revolucionario, maximalista y dogmático; admite todos los

elementos racionales de análisis de la realidad socioeconómica, incluso los marxistas, que conduzcan a la

realización de la idea socialista, y defiende teórica y prácticamente la dignidad de Reforma Social

Española como partido político, su legitimidad, su auténtico socialismo, así como su representatividad

respaldada por una amplia base de afiliados.

—¿Fue entonces una contrariedad el "no" de la U. D.E. a Federico Silva?

—No es a mí a quien correspondería contestar esa pregunta, pero diré que siempre estuvo previsto que

surgieran dificultades en este aspecto.

—Se ha especulado con el respaldo que Alianza Popular tendría por parte de determinados intereses

económicos...

—La Alianza ha nacido sin más compromiso que el que emana de sus propias convicciones. Es

absolutamente incierto que contemos con los apoyos de los que alguien ha hablado.

—En esas especulaciones usted aparecía como representante del gran capital en la operación...

—También es absolutamente incierto. Yo no represento a ningún grupo, ni político, ni económico.

(Iranzo se echa las manos a la cabeza y ríe abiertamente. «¡Qué más quisiera que representar al poder

económico!» viene a decir.)

—¿Fue fácil la elaboración del manifiesto?

—Fácil, pero laboriosa, habida cuenta la meticulosidad con que se trabajo.

—Sabido es que entre los firmantes del manifiesto hay antiguos adversarios que en su día parecían

irreconciliables...

—Tales tensiones no reaparecieron en ninguna de nuestras reuniones. Esta es una de las máximas

satisfacciones que me ha proporcionado la operación.

—¿Será Alianza Popular un partido de cuadros o de masas?

—Yo creo que ante la realidad del sufragio universal nos dirigiremos esencialmente a las masas. Otra

cosa sería si se plantearan los cauces orgánicos.

—¿Habrá nuevas incorporaciones a la Alianza?

—Nuestra estructura es abierta. No hay «numeras clausus». A título personal puedo anticipar que hay

algunos grupos que están pensando integrarse, incluso desde posiciones de centro-izquierda.

—¿Qué impresión le han causado los múltiples ataques contra la Alianza, antes y después del manifiesto?

—Por supuesto, me satisfacen mucho más las coincidencias, pero acepto siempre la opinión contraria,

siempre y cuando no se exponga apasionadamente ni descienda a lo personal.

—¿Cuáles son las líneas maestras de su propio pensamiento político?

—Soy doctrinario en tanto en cuanto creo que la política debe utilizar las experiencias que proporciona la

Historia. Pienso también que sólo un Estado de derecho resulta éticamente aceptable. Creo estar dentro

del pensamiento liberal, en el sentido de que considero que las cuestiones esencialmente inamovibles son

muy pocas.

Uno de nuestros mayores problemas, tanto en el siglo XIX como en el XX, ha sido la obsesión por partir

de cero. Considero, en cambio, que es preciso evolucionar con los mínimos traumas posibles. Diría

también que entiendo esencial la unidad de España y que me parece sin futuro cualquier formulación

política que no considere de forma especial a los más perjudicados económicamente, dentro de la

comunidad nacional.

—¿Qué diría, por último, un ex gobernador de Guipúzcoa del candente problema vasco?

—Es un problema complejo, con componentes históricos, económicos y sociales. Sería preciso extenderse

demasiado para perfilar todos sus aspectos. Diría, eso sí, dos cosas: que siento gran pesadumbre cuando

un español, cualquiera que sea su pensamiento, muere violentamente y que la actitud de Francia no me

parece acorde ni con las normas de buena vecindad ni con los principios básicos del Derecho

Internacional

Pedro J. RAMÍREZ.

 

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