Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   Angelical Todman     
 
 Informaciones.    23/06/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

ANGELICAL TODMAN

Por Abel HERNÁNDEZ

EL señor Todman, nuevo embajador de Estados Unidos en Madrid, reunió ayer a los corresponsales

españoles en Nueva York para explicarles sus intenciones. El señor Todman viene precedido de ciertos

ataques desconsiderados —hombre duro, poco amante de los derechos humanos, etc.—, y quería

evidentemente mejorar su imagen y demostrar su talante liberal, defensor de los derechos humanos y

escrupulosamente respetuoso con la voluntad democrática del pueblo español. Fue tan lejos en esto el

angelical señor Todman que llegó a admitir que su país 110 hará nada para impedir un Gobierno de

izquierdas en España si es elegido libremente. Incluso un Gobierno comunista.

Esto quiere decir una de dos: o que el señor Todman intenta tomarnos el pelo o que la Administración

Carter ha dado un giro de ciento ochenta grados en su política de reparto de influencias en Europa. ¿Está

dispuesta Norteamérica a que España quede descolgada de la defensa atlántica? ¿Por qué se opuso

recientemente a la presencia de comunistas en el Gobierno de Italia? ¿Por qué el Gobierno Carter recibió

a Felipe González, dirigente socialista, con honores oficiales en Washington e ignoró oficialmente la

visita del comunista Carrillo? ¿Por qué ha habido dinero americano para el sindicato socialista U.G.T.? A

juzgar por las declaraciones del señor Todman, la llegada de los comunistas al Poder en España por el

camino de las urnas no alteraría el pulso de los dirigentes de Washington. Parecen demostrar estas

declaraciones que Washington no tiene miedo a la irreversibilidad del Poder en manos de los

eurocomunistas españoles, ¡ Menudo avance!

A lo mejor es cierto. Fuentes dignas de crédito en Madrid insisten en que el socialdemócrata alemán

Willy Brandt está subvencionando cuantiosamente, de un tiempo a esta parte, al eurocomunista italiano

señor Berlinguer, en un intento evidente de reconducir al eurocomunismo italiano, ante la falta de un

Partido Socialista poderoso, a los espacios socialistas. En España, las fronteras entre socialistas y

comunistas están cada vez más diluidas, y si no se borran del todo (el sindicato comunista está intentando

hacerlo con el sindicato socialista.) es por no resucitar los fantasmas del pasado y dividir a este país, de

nuevo, en dos frentes irreconciliables. Pero todo se andará. ¿Se pretende, en todo caso, domesticar a los

eurocomunismos del sur de Europa? Seguramente, el señor Todman lo único que quería era venir a

España con imagen de liberal, garantizando su escrupulosa neutralidad en nuestros asuntos internos. Lo

que pasa es que, en estas cosas, del dicho al hecho hay mucho trecho, y Estados Unidos se juega en

España muchos intereses políticos, estratégicos y económicos para permanecer indiferente a lo que pueda

ocurrir. Que se lo pregunten, si no, al señor Stabler, el embajador cesante.

De momento, lo único cierto es que ha quedado aplazada la visita de Carter a Madrid, prevista para julio.

El Gobierno español se ha negado a ser plato de segunda mesa (el Presidente norteamericano iba a hacer

una simple escala en su viaje a Europa) y se ha dejado la cosa para mejor ocasión. Entre Madrid y

Washington no hay ahora mismo contenciosos, pero sí se aprecian ciertas tiranteces. El angelical señor

Todman tiene tarea.

INFORMACIONES

23 de junio de 1978

 

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