La familia Carter visitó el Museo del Prado. 
 Extraordinarias medidas de seguridad     
 
 ABC.    26/06/1980.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

NACIONAL

La familia Cárter visitó el Museo del Prado

ABC / 5

Extraordinarias medidas de seguridad

MADRID. Dentro de la breve estancia de la familia Cárter en Madrid, sólo hubo tiempo ayer para un acto

no protocolario o político: la visita al Museo del Prado. El presidente, su esposa y su hija, de doce años,

llegaron a las cuatro y media a la primera pinacoteca española, junto al embajador de Estados Unidos,

señor Todman. Esperaban a los visitantes, entre otras personalidades, el ministro de Cultura, señor De la

Cierva, y el director del Museo, señor Pita Andrade.

Al parecer, el primer mandatario norteamericano había manifestado a menudo su interés por visitar el

Prado si llegaba a venir alguna vez a España. En la hora larga que duró el recorrido de los Cárter por las

salas del Museo pudieron ver la obra de Goya, Velázquez y el Greco. El presidente Cárter mostró especial

interés por «Los fusilamientos del 2 de mayo» y «Las lanzas».

DISPOSITIVO DE SEGURIDAD

Este breve momento del Prado puso de relieve el enorme dispositivo de seguridad que se ha montado en

torno a Cárter durante su estancia en Madrid. En torno al Museo se habían apostado un elevado número

de guardias nacionales que procedieron a «neutralizar» a algún individuo que se manifestó por allí, en

términos poco amistosos hacia Cárter.

Sin embargo, los incidentes, sobre todo con la Prensa española, los protagonizaron los miembros de los

servicios de seguridad norteamericanos, poseídos indudablemente de un «celo profesional» que se

manifestó con violencia, tanto en los momentos del aeropuerto como después, en el Museo.

En cuanto al dispositivo de seguridad español, consistió en la colocación de guardias nacionales y civiles

a lo largo de toda la carretera entre el aeropuerto y Madrid. También en algunos puntos considerados

«vulnerables», singularmente en torno a la Embajada de Estados Unidos. Había también miembros de

unidades especiales armados con fusiles de asalto y rifles de precisión. Distintos observadores indicaron

que los medios puestos para la protección del dirigente norteamericano superaban a los empleados en

otras visitas de jefes de Estado extranjeros.

 

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