Discurso de Carter. 
 "La democracia española, un tónico para Occidente"     
 
 ABC.    26/06/1980.  Página: 5-6. Páginas: 2. Párrafos: 16. 

Discurso de Cárter

"La democracia española un tónico para Occidente"

«Majestades, señor presidente, amigos de España y de Estados Unidos:

Es éste un gran momento para mí, al encontrarme aquí y poder traer a Vuestras Majestades y

a vuestro pueblo los calurosos buenos deseos del Gobierno y del pueblo de los Estados Unidos

de América. Me causa un especial placer por el gran interés que siento personalmente por

vuestra lengua y vuestra cultura.

Hace cuatrocientos años, España era la superpotencia del mundo occidental y los españoles

de entonces dejaron tras sí una leyenda de clarividencia y valor que jamás se ha olvidado. En

aquella edad de oro, pintores como El Greco y Velázquez y escritores como Cervantes y Lope

de Vega enseñaron al mundo nuevas maneras de ver y de sentir. Los exploradores españoles

fueron los cosmonautas de su época, que sondearon valientemente nuevos mundos, de

imprevistos peligros y dificultades. Esta grandeza de España nos ha beneficiado a todos.

Mi propio Estado de Georgia comenzó como pequeño puesto avanzado del imperio español. El

primer europeo que pisó aquella tierra fue Hernando de Soto, en 1540. Georgia fue durante

mucho más tiempo una colonia española que lo fue inglesa.

Hablo de la influencia histórica de España porque es evidente que el valor y la grandeza de

España perduran hoy. En poco más de cuatro años habéis creado una democracia vigorosa y

floreciente con respeto de los derechos humanos, de las libertades personales y de la libertad

de expresión.

La tarea no ha sido fácil. Habéis tenido que luchar con una recesión económica mundial, con

enormes aumentos de los costes de la energía y con antiguos y algunas veces divisivos

problemas internos. No obstante, habéis logrado brillantemente reconstruir antiguas

instituciones y crear las nuevas.

El desarrollo de la democracia española ha sido un tónico para todo el mundo occidental.

Esp0aña desmiente el falso argumento de que la tendencia de la Historia conduce

invariablemente hacia el autoritarismo, con lo que España es una fuente de esperanza e

inspiración para los demócratas de todas partes. Lo vivido por España enseña lecciones de

decisión, de moderación y de dominio de sí misma, lecciones para otras democracias y países

nuevos del Tercer Mundo que han encontrado la libertad y ahora buscan modelos que seguir

para plasmar sus propias sociedades.

En los últimos cuatro años España se ha desplazado hacia un nuevo lugar de liderazgo en el

mundo. Vuestros ministros han dejado claro repetidas veces que España se mantiene al lado

da otras democracias occidentales como futuro miembro de la Comunidad Europea y de la

Comunidad Atlántica. Nos complace que hayáis comenzado negociaciones para ingresar en las

Comunidades Europeas porque creemos que la entrada de España fortalecerá la Comunidad

igual que la Comunidad fortalece a Europa. De manera parecida esperamos que España vea

que coincide con sus intereses el participar en la defensa colectiva de Occidente. No obstante,

reconocemos completamente que ésta es una decisión que sola y exclusivamente le

corresponde a España, a su tiempo y a su manera. Nuestra nación prestará completo apoyo a

vuestra decisión una vez que la toméis.

Además, nuestros dos países comparten una asociación bilateral de seguridad basada en

importantes intereses comunes. Comenzaremos este año a revisar las relaciones de seguridad

que han servido bien los intereses de nuestros dos países y que continuarán sirviéndolos

durante muchos años.

Nuestras importantes relaciones económicas también unen a nuestros pueblos. Los

empresarios norteamericanos han demostrado su fe en el porvenir de España con la elevada

cuantía de sus inversiones aquí en los años recientes. Los exportadores de los dos países han

visto mutuamente a cada uno de ellos como mercado importante para sus productos. Lo que

está perfectamente claro es que las crecientes relaciones económicas son de gran beneficio

para los dos países.

La preocupación de España acerca de los suministros de energía la comparten plenamente los

Estados Unidos. Como saben ustedes pasé a ocupar el cargo de presidente en un momento en

que el pueblo norteamericano todavía creía en buena medida que el petróleo en un recurso

infinito. El drama central de la vida pública norteamericana en los últimos cuatro años ha sido la

lucha para cambiar es actitud y crear entonces una política energética viable. La lucha continúa

pero los cimientos de esa política energética están casi terminado? Esto es crítico no

solamente para el porvenir de mi propio país, sino para la más amplia trama de relaciones de la

que forman parte nuestros dos países.

Nuestros dos países también comparten un profundo interés en la evolución democrática y el

respeto por los derechos humanos en otras partes del mundo. En Iberoamérica, los dos

tenemos lazos especiales. Aprecio el apoyo y los sabios consejos que recibimos

frecuentemente de España acerca de situaciones difíciles, a menudo críticas en Iberoamérica y

en el Caribe. También apreciamos las estrechas consultas que hemos sostenido y la ayuda que

nos habéis prestado acerca de la crisis de los rehenes en Irán y en cuanto a otros aspectos de

esa delicada situación. En el Cercano Oriente y en partes de África podemos esperar más

cooperación, especialmente válida por vuestro conocimiento histórico del mundo musulmán.

Los Estados Unidos tienen motivos especiales para aplaudir la aparición de España como socio

importante en las tareas sin terminar de la paz. Sus lazos culturales e históricos en tantos

campos de mundo la permiten ser un puente entre el Tercer Mundo y Occidente.

 

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